Tecnología e Investigación Científicos de las universidades CEU Cardenal Herrera, de Glasgow y la de Edimburgo

Las bacterias pueden infectar nuevas especies más fácilmente de lo que se pensaba

— Madrid 16 Feb, 2015 - 6:26 pm

Un trabajo de investigación sobre el estudio evolutivo de la bacteria Staphylococcus aureus, realizado por científicos de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, y de las Universidades de Glasgow y Edimburgo, ha mostrado cómo una simple mutación genética permite a estos patógenos pasar de una especie hospedadora a otra; el hallazgo, publicado en Nature Genetics, modifica la actual concepción sobre los cambios genéticos necesarios para que las bacterias puedan infectar nuevas especies y provocar pandemias.

Los científicos de las citadas universidades estudiaron, en concreto, 23 cepas del clon ST121, responsables de graves infecciones en humanos y de epidemias en granjas de conejos en todo el mundo. El trabajo se centró en determinar cómo esta bacteria adquirió la capacidad de infectar a los conejos hace aproximadamente 40 años.

El análisis genético reveló que el genoma de estas bacterias está formado por unos tres millones de nucleótidos, pero, sorprendentemente, una única mutación genética en un solo nucleótido del genoma de la bacteria fue la que produjo el salto de la especie humana a los conejos.

Cambios genéticos mínimos

Para el profesor de la Unidad de Histología y Anatomía Patológica de la CEU-UCH David Viana, “este importante descubrimiento modifica por completo nuestra comprensión acerca de los cambios genéticos mínimos que se necesitan para que las bacterias puedan infectar nuevas especies, pudiendo provocar pandemias de nefastas consecuencias”. Aunque en el caso de la transmisión de virus entre especies ya se asumía que son necesarias pocas mutaciones, como sucede con el virus de la gripe o el VIH, “hasta ahora se pensaba que el proceso era mucho más complicado en el caso de las bacterias y, sin embargo, no lo es”.

La bacteria Staphylococcus aureus se encuentra en las vías respiratorias y en la piel de algunas personas. Aunque por lo general es inofensiva, puede causar desde infecciones leves de la piel hasta meningitis y sepsis. En los conejos, la bacteria causa infecciones graves en la piel y en las glándulas mamarias.

De acuerdo con el Dr. Viana, “la industrialización de la agricultura y la globalización han proporcionado nuevas oportunidades para la transmisión de bacterias entre los seres humanos y los animales. Por eso, nuestros resultados tienen importantes implicaciones para la salud pública y la sanidad animal, al mejorar el conocimiento que tenemos sobre el modo de adaptación y las estrategias empleadas por las bacterias para producir enfermedad”.

Cambio de paradigma

El profesor José R. Penadés, del Instituto de Infección, Inmunidad e Inflamación de la Universidad de Glasgow, y codirector del estudio, destaca a su vez que “la capacidad de los patógenos para alternar especies hospedadoras y dar lugar a una epidemia en una nueva población de acogida es de gran preocupación para los profesionales de la salud pública y animal. Nuestros resultados representan un cambio de paradigma en la comprensión de las adaptaciones mínimas requeridas por una bacteria para superar las barreras entre especies e infectar a nuevos hospedadores”.

Los tres primeros autores firmantes de la investigación son David Viana, de la CEU-UCH; María Comos, del Centro de Investigación y Tecnología Animal del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (CITA-IVIA); Paul R. McAdam, del Roslin Institute. La dirección del estudio fue compartida por los profesores José R. Penadés y J. Ross Fitzgerald, del Roslin Institute de la Universidad de Edimburgo.