El mirador escenas de buen vivir

La vida

Un titular sencillo, la vida, agrupa una serie de vivencias, cual retazos del vivir que ponen de manifiesto lo más entrañable de  cada persona. Quedan de lado las grandes disputas y su lectura reconforta el ánimo.

Amanece que no es poco

Con ese título hay una película “de culto” que ha generado un colectivo de “amanecistas”, con sus ritos y costumbres.

También es una llamada a la celebración de lo aparentemente simple, del amanecer diario.

“Los amanecistas, somos los entregados fans de “Amanece, que no es poco” (AQNEP). Hemos visto la película docenas de veces y la hemos incorporado no sólo a nuestro sentido del humor, sino también a nuestra forma de entender la vida. Somos gente que siempre está dispuesta a cantar un fandango o a hablar de Dostoievski, aparatosos pero con muy buen fondo” https://amanecequenoespoco.es/amanecistas/quienes-somos/

La vida en su esplendor es ser capaz de disfrutar a diario por la alegría de que haya amanecido. O ser capaz de ver “Amanece que no es poco” y disfrutar con su humor absurdo hasta convertirse en “amanecista”.

Raquel se ha embarazado

“Solo deciros que estoy embarazada. Si todo va bien seré madre en seis meses. No sabéis la ilusión que nos hace. Lo habíamos buscado sin poner gran empeño, y sin ningún intento artificial. Ahora debe haber sido el perder los dos el trabajo. ¡Más tiempo para el relajo y la “acción!. Nos sentimos llenos de vida. A ver si nos vemos, esperamos que estéis bien”.

Los pesimistas dicen que la vida es una enfermedad mortal de contagio sexual, y dicen bien del inicio y del final, pero no en cuanto a enfermedad.

La primera pregunta ante una sospecha de embarazo es de si es querido. En caso afirmativo, la enhorabuena y la tranquilización: “Esto es como la digestión. Usted pasa un momento de placer, luego no hace nada y al cabo del tiempo termina expulsando un producto que aparentemente no tiene nada que ver con los fluidos del momento de placer. Y, si todo va bien, sin que intervenga ningún médico ni profesional sanitario y sin que haya que hacer ninguna prueba”.

La vida en su esplendor es que siga habiendo embarazos. Es maravillarse de que haya quien desee el embarazo y de que lo logre por “vías naturales” y que todo discurra como una digestión, sin malestar ni inconveniente alguno.

Llueve

Tras de los cristales llueve y llueve. Es lluvia otoñal, mansa y obstinada.

Te vistes de lluvia, como en la niñez. Botas de agua, pantalones y chaqueta de plástico. Sin paraguas. Y sales a disfrutar de la lluvia, que es gratis. Pisas los charcos y el barro y te olvidas de que llueve. El tiempo corre sin que lo sientas y al final terminas cansado. Duermes como un leño.

“Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve”.

La vida en su esplendor es disfrutar de la lluvia y ser capaz de recitar la poesía de Antonio Machado, quizá con la música de la canción de Joan Manuel Serrat https://www.youtube.com/watch?v=8aU3mvjTC7Y

Canto a mí mismo

Me despierto y estoy vivo. Pasa el día y sigo vivo. Llega la noche, la cama y el sueño y sigo vivo.

Me puedo celebrar a mí mismo, por ser “polvo de estrella”, o polvo y barro sin más. Por estar hecho de los mismos átomos que tú y las estrellas. “A través de los siglos más de una voz advirtió esta constitución sideral en el ser humano: ‘Sé humilde pues estás hecho de tierra. Sé noble pues estás hecho de estrellas’, reza un antiguo proverbio serbio”.

Lo escribió Walt Whitman y lo tradujo León Felipe:

“Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también

https://trianarts.com/walt-whitman-nace-el-31-de-mayo-en-long-island-ny/#sthash.XTJHMbKF.dpbs

El contrato social

Sales a la calle y es improbable que te asalten, roben o maten. Ayudas a una anciana a cruzar la calle. Tus hijos pueden ir solos a la escuela. Al anochecer funcionan las luces de la calle. Hay un sistema sanitario público de cobertura universal y conoces a tu médico de cabecera. No tienes que sobornar a nadie para que  tramite tu permiso de conducir. Tienes derechos y deberes, y generalmente los disfrutas y cumples, respectivamente.

Es el contrato social, esa solidaridad del “hoy por ti, mañana por mí”. Para vivir en sociedad, los seres humanos acuerdan un contrato social implícito que les otorga ciertos derechos a cambio de abandonar la libertad de la que dispondrían en estado de naturaleza. Podemos cambiar los términos del contrato pues los derechos y los deberes no son inmutables ni “naturales”. Por otro lado, un mayor número de derechos implica mayores deberes, y menos derechos, menos deberes.

La vida en su esplendor es que se cumpla el contrato social y que la equidad sea el objetivo de la convivencia. Equidad vertical (más a quien más precisa) y equidad horizontal (lo mismo a los que precisan lo mismo) que se logran con una democracia fuerte. Como dijo Amartya Sen: “Hay que asegurarse de que el dominio de una visión estrecha en busca de ventajas económicas y réditos no sacrifique los intereses del pueblo en general” https://www.plazapublica.com.gt/content/desarrollo-con-democracia-entrevista-con-amartya-sen-premio-nobel-de-economia

Os presentamos a Gabriel que ya está aquí !!!!!

Con este encabezamiento llega al grupo familiar la fotografía de un risueño recién nacido. Las respuestas:

“¡Qué bonito es!

Felicidades Lucía, qué bueno que la madre y el hijo estén bien, a disfrutar de ese precioso niño.

Muchas felicidades Lucía. Besos.

¡Qué bien! Felicidades. No le faltan primos.

¡¡¡Enhorabuena Lucía¡¡¡ Me alegro de que todo haya ido bien. Es una preciosidad ¡¡¡

¡¡¡Que lo disfrutéis mucho¡¡¡

¡Qué maravilla, la vida en su esplendor…! Felicidades y a disfrutar de la crianza”.

Tener nietos es tener éxito biológico. En el mundo desarrollado tienen más nietos los ricos y es parte de su éxito social. Pero todavía cabe el tener hijos y nietos no siendo rico y ello es más fácil si hay políticas públicas de apoyo a la crianza. Buen ejemplo es Suecia, donde por ejemplo los padres tienen permiso laboral por enfermedad de los hijos hasta que estos tienen 12 años  https://www.informationsverige.se/es/jag-har-fatt-uppehallstillstand/samhallsorientering/boken-om-sverige/att-bilda-familj-och-leva-med-barn-i-sverige/ekonomiskt-stod-till-familjer/

La Luna está lejos, pero es hermana y nos acompaña en el movimiento por el mundo

Vemos la Luna y parece inalcanzable. Nos desplazamos y parece que se desplaza al tiempo. Está lejos y no se ve agua pero compartimos materia. La Tierra y la Luna son hermanas, producto del choque de dos planetas incipientes hace unos 4.500 millones de años.

La Tierra y la Luna giran juntas alrededor del Sol a una velocidad de unos 160.000 km a la hora. El Sol orbita a su vez alrededor del centro de la Vía Láctea a 850.000 km/h. Y nuestra galaxia navega a casi 2,3 millones de km/h, y uno de los responsables de este movimiento sería un inmenso vacío extragaláctico que la “empuja”.

Es decir, mientras contemplamos la Luna, y aunque parezca que estamos quietos mirando, nos movemos a velocidades increíbles por el ancho Universo.

Es la vida en su esplendor, que ofrece estas velocidades de vértigo sin pedir nada a cambio. Y sin coste. Es verdad que nadie nos ha invitado y que no nos podemos bajar, pero hace ilusión ir de polizones a no se sabe bien dónde, juntos todos (la Humanidad con otros animales, las plantas y todo bicho viviente, el aire, el agua y otros minerales) en este hogar que llamamos Tierra.

En síntesis

La vida se nos ofrece de mil formas en su esplendor, y conviene ser conscientes de ello para disfrutarla en su plenitud.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; @JuanGrvas