Punto de vista ahora se trata a pacientes y no enfermedades

La revolución de la atención sanitaria en oncología

El campo de la oncología está avanzando a un ritmo espectacular a todos los niveles. Ya no se trata solo de la llegada de nuevas opciones de tratamiento, sino de un completo cambio de paradigma en el abordaje de esta enfermedad.

Ha cambiado la forma de diagnosticar el cáncer, la manera de tratarlo y, sobre todo, el número de profesionales implicados a lo largo de la evolución de la enfermedad. Hace solo unos años, en el mejor de los casos el paciente acudía al oncólogo médico con un diagnóstico de cáncer ubicado en un órgano determinado y recibía tratamiento local y sistémico en base a este tumor localizado. No existían ni la diversidad de tratamientos que existen ahora ni la tecnología desde el punto de vista de la Biología Molecular necesaria para realizar un diagnóstico molecular apropiado. De hecho, lo cierto es que la mayoría de las veces el oncólogo médico se limitaba a seguir la guía clínica del tumor determinado línea tras línea de tratamiento. Este modelo obviaba, por completo, el concepto de personalización de tratamiento. Ahora, la situación ha cambiado radicalmente: ahora en Oncología Médica tratamos a pacientes y no enfermedades.

Cambios manifiestos

Ha cambiado la forma de diagnosticar el cáncer, la manera de tratarlo y, sobre todo, el número de profesionales implicados a lo largo de la evolución de la enfermedad

En cuanto un paciente llega a nuestro centro hospitalario con una sospecha de diagnóstico de cáncer, se pone en marcha toda una maquinaria que incluye multitud de profesionales y de tecnología ad hoc en cada caso individual. Todos los recursos se movilizan en función del paciente, que ya no solo recibe asistencia médica, sino información a nivel de la estructura y composición molecular de su tumor  y asesoramiento sobre su tratamiento teniendo en cuenta esta información.

En un primer momento, se realizan análisis de anatomía patológica y revisiones de esos análisis en caso de que el paciente venga ya con un diagnóstico y quiera solicitar una segunda opinión. Gracias a estos análisis, hoy día somos capaces de profundizar más en el diagnóstico inicial, algo que hace unos años era absolutamente impensable. Además, realizamos análisis moleculares de ese tumor, buscando qué alteración ha podido ser la responsable del origen del tumor inicial y, una vez tenemos los resultados, debatimos el diagnóstico con otros compañeros de nuestro centro en los Comités de Tumores Moleculares, donde asistimos no sólo oncólogos médicos y patólogos, sino también biólogos moleculares, cirujanos, oncólogos radioterápicos y personal de la oficina de investigación, lo que enriquece todavía más las decisiones que tomamos.

Así, en estas reuniones decidimos el diagnóstico final no solo histológico sino desde el punto de vista molecular del paciente y también qué tratamiento debería seguir, un trabajo que requiere una colaboración multidisciplinar y la implicación de más de un servicio de nuestro hospital.

Equipo multidisciplinar

Ahora en Oncología Médica tratamos a pacientes y no enfermedades.

También en el seguimiento del paciente, es importante contar con un equipo multidisciplinar de profesionales que incluya desde especialistas en medicina nuclear, encargados de la  selección y adaptación de la mejor tecnología de imagen para el seguimiento y evolución de la enfermedad de cada paciente, hasta especialistas en psicooncología, los encargados de la gestión emocional de la enfermedad, algo que tiene una repercusión directa en la calidad de vida del paciente e incluso en su mejor y pronta recuperación. Y tampoco podemos olvidarnos de nuestro servicio de enfermería, que acompaña al paciente oncológico durante toda su enfermedad, proporcionándole cuidados y facilitándole la vida a lo largo de todo el proceso.

Tratamiento farmacológico

Y, dentro de todo este proceso de diagnóstico, tratamiento y seguimiento del paciente oncológico, ahora podemos ofrecer algo que todavía aporta más oportunidades a las personas con cáncer: los ensayos clínicos de fase I. Con estos estudios, somos capaces de llevar directamente al paciente los fármacos más avanzados del mundo, los más novedosos, los fármacos que casi acaban de salir del laboratorio. Un ensayo fase I es una gran oportunidad para un paciente oncológico, ya que esta fase es la primera etapa de prueba en humanos. Desde que un fármaco se prueba por primera vez en un ensayo de fase I hasta que se comercializa finalmente pueden pasar hasta 10 años y, con estos estudios, el paciente puede beneficiarse desde ya de esta opción de tratamiento.

Fármacos dirigidos a alteraciones moleculares cada vez más precisas y una cadena humana de profesionales de distintas especialidades dentro de la oncología enfocados al diagnóstico, tratamiento y seguimiento integral del paciente oncológico. Así es la nueva oncología, una oncología mucho más profesionalizada que creemos que por fin puede conseguir cambiar de forma radical el pronóstico de los pacientes oncológicos.

Enrique Grande

Jefe del Servicio de Oncología Médica de MD Anderson Cancer Center Madrid

1 Comentario

  1. ADR says:

    Si un ensayo fase 1 fuera “una gran oportunidad para un paciente oncológico”, entonces no debería estar en fase 1.

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