Política y Sociedad SEGÚN ACREDITA UN ESTUDIO REALIZADO DESDE EL HOSPITAL GREGORIO MARAÑÓN

La rehabilitación cardíaca alarga la vida con calidad para los pacientes

La visita del consejero de Sanidad en funciones del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, a la Unidad de Cardiología de Alta Resolución (UCAR) del Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha sido aprovechada para confirmar que la rehabilitación cardíaca alarga la vida con calidad a los pacientes que sufrieron un infarto, recibieron un trasplante de corazón o experimentaron otros tipos de intervencionismo cardiovascular.

De esta manera lo acreditan dos artículos recogidos en eClinical Medicine, publicación de la revista The Lancet, a partir de un estudio global coordinado por la doctora Marta Supervía, quien trabaja en de dicho hospital. Acompañaron al titular de la cartera sanitaria del Ejecutivo regional, entre otros, el gerente del centro asistencial, el doctor Joseba Barroeta Urquiza; el jefe de su Servicio de Cardiología, el doctor Francisco Fernández-Avilés; y la jefa de Rehabilitación Infantil, la doctora Olga Arroyo.

Enrique Ruiz Escudero

Madrid, como referente

Enrique Ruiz Escudero felicitó a la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Hospital General Universitario Gregorio Marañón por ser el Servicio que trata a más pacientes de España con esta necesidad, con una media que se sitúa en las 500 personas anuales.

Además, Ruiz Escudero destacó que la unidad publicó el primer estudio mundial sobre programas de rehabilitación cardíaca, según su calidad y grado de implantación. Junto a ello, explicó que, tras la fase hospitalaria por infarto, bypass o trasplante de corazón, es necesario realizar una rehabilitación cardíaca personalizada y supervisada.

Lo anterior mediante un trabajo que implica la coordinación de los Servicios de Cardiología y Rehabilitación, apoyados por personal de Enfermería, Psicología y Fisioterapia, con el objetivo, expresado por el consejero de Sanidad de la Administración sanitaria autonómica, de devolver el paciente a su vida personal laboral dentro de parámetros de normalidad previos al evento cardiovascular o la intervención hospitalaria practicada.

Con ello, Ruiz Escudero abrió la puerta a una tercera fase, en la cual, se produce una coordinación con los centros de Atención Primaria, para efectuar el preceptivo seguimiento de los pacientes en su vida habitual, se cara a mantener pautas de vida saludables, según confirmó.

En su charla con los pacientes en proceso de rehabilitación cardíaca, Ruiz Escudero conoció las opiniones de la enfermera Concha, vallecana de filiación y paciente de la unidad, quien comentó que el excelente trabajo que se realiza en la UCAR es una muestra más del gran valor de la Sanidad Pública madrileña y española.

Marta Supervía

Rehabilitar para mejorar

La investigadora principal del estudio, la médica rehabilitadora Marta Supervía, razonó que solo la mitad de los países del mundo cuentan con programas de rehabilitación cardíaca. Sobre los dos artículos elaborados a partir de la encuesta comparativa mundial realizada sobre 1.000 programas de rehabilitación cardíaca activos en el mundo, aportó destacables conclusiones.

Todo ello al constatar Supervía, por ejemplo, que dicha actividad mejora tanto la calidad de vida de los pacientes como contribuye a una mayor esperanza de vida a la esperable con patología cardiovascular, una realidad confirmada por la actividad cotidiana de la Unidad del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, como aseguró.

Supervía explicó que la investigación requirió de tres años de trabajo y constantes comunicaciones con los sistemas sanitarios de múltiples países. Según sus palabras, el objeto de análisis fue determinar la existencia de programas de rehabilitación cardíaca y su capacidad, en caso afirmativo, para atender a los pacientes en función de sus necesidades de recuperación cardiovascular, personas, fundamentalmente, que habían padecido infarto, angina de pecho, cirugía vascular, bypass, trasplante cardíaco o insuficiencia cardíaca.

Criterio coste efectivo

Este amplio abanico de pacientes candidatos a rehabilitación explicó, para esta especialista, que sea necesario ampliar los programas y centros dedicados a esta actividad, dado que existen también importantes listas de espera.

Supervía confirmó que el máximo grado de evidencia aplicado a la rehabilitación cardíaca permite hablar de reducción efectiva de síntomas y de la tasa de mortalidad, además del número de reingresos hospitalarios por patología cardíaca, con mejora general de la calidad de vida y de las tasas de vuelta a la vida laboral de las personas que entran en los programas rehabilitadores.

Joseba Barroeta Urquiza

También destacó Supervía el carácter coste efectivo de estas intervenciones, por lo que reclamó un incremento de medios humanos y materiales dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS), para que sus beneficios lleguen a todos los pacientes que requieren este tipo de intervención asistencial.

Aparte de los pacientes supervivientes a infartos, que suelen responder a una realidad más llamativa, también se acordó esta médico rehabilitadora de los pacientes debilitados por largas hospitalizaciones que muchas veces conllevan pérdida de fuerza muscular y ánimo vital.

Supervía se centró, igualmente, en la atención que requieren los pacientes que viven su problema de salud desde el enfado o la depresión, como reacciones más frecuentes que precisan orientación psicológica, junto a la labor educativa que realizan los responsables de la unidad, con extensión más allá del hospital, precisó.

Pacientes agradecidos

Durante la visita, participaron pacientes como Mari Carmen, Roberto, José Manuel y Charo, hasta un total de 14, que es el número de usuarios por sesión.

Entre estos pacientes, Miguel Ángel hizo una valoración muy positiva del personal sanitario, aunque vio necesario ampliar el espacio destinado a la rehabilitación en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, por ser la sala un poco angosta cuando hacen ejercicio todos los pacientes convocados.

En un momento concreto, la enfermera Teresa, del equipo asistencial, dio los consejos necesarios a este último paciente, al haber subido sus pulsaciones por encima de lo normal, aspecto que permitió confirmar que todos los pacientes están debidamente monitorizados durante su práctica de rehabilitación.

Junto al equipo médico, también atendieron a los pacientes la citada enfermera Teresa, la fisioterapéuta Almudena y la secretaria María José, mientras que la otra enfermera, María Ángeles, faltó por estar en periodo vacacional.

Irene Méndez

Abordaje multifaceta

Como reiteró la responsable de la UCAR, la cardióloga Irene Méndez, son muchos los perfiles de paciente que optan a pasar por la unidad. Entre ellos, citó a aquellos que sufrieron una cirugía cardiovascular, a los que padecen insuficiencia cardiaca y a los que reciben un trasplante de corazón, con necesidad de rehabilitación cardíaca antes y después de recibir su nuevo órgano.

Todo ello además de individuos con cardiopatías congénitas y familiares, añadió Irene Méndez. Aunque de todos los citados, situó por su importancia epidemiológica los pacientes con cardiopatía isquémica. De todos estos perfiles clínicos, precisó que pasan por la unidad, aproximadamente, 460 pacientes al año, con la fortuna que supone que la mayoría de ellos puedan regresar a su vida personal y laboral después del periodo de rehabilitación, que dura dos meses a razón de 75 minutos por sesión.

Francisco Fernández-Avilés

Destacó también Méndez que la UCAR permite que cada paciente conozca su itinerario en una primera consulta, con lo que se evitan pérdidas de tiempo y riesgos de descoordinación entre consultas, servicios y unidades.

Desigualdades en el mundo

Como relataron sus responsables, los pacientes que llegan a la unidad tienen la suerte de recibir una atención de primera calidad, un claro beneficio clínico, si se tiene en cuenta que en el mundo hay 20 millones de cardiópatas que no pueden optar a programas de rehabilitación cardíaca. De esta forma, solo reciben este tipo de rehabilitación uno de cada 12 pacientes candidatos.

Programa completo en Puente de Vallecas

Junto a la primera etapa descrita por Ruiz Escudero para la estabilización de los pacientes, la segunda fase hospitalaria incluye la evaluación inicial de cada uno de ellos, la valoración de riesgos y la estratificación, el entrenamiento físico con bicicletas estáticas y dispositivos de esfuerzo, la educación sanitaria, el manejo de los riesgos cardiovasculares, el asesoramiento nutricional, la ayuda a la cesación tabáquica, la orientación vocacional, el manejo del estrés y las pautas para volver al trabajo.

Todo ello con la consecuente comunicación puntual a los servicios de Atención Primaria y la realización de la evaluación final, tal como concluyó el equipo asistencial del hospital. La unidad visitada está situada en el Centro de Especialidades Hermanos Sangro, ubicado en el distrito Puente de Vallecas de la capital.

Cuando llegan pacientes a la unidad que sufrieron un infarto, intervenciones como bypass u otras operaciones coronarias, además de posibles cuadros graves de disnea, dolor torácico, insuficiencia cardíaca o cardiopatía isquémica, encuentran cinco consultas atendidas por cardiólogos y personal sanitario, encargados de realizar electrocardiograma, ecocardiograma, prueba de esfuerzo, implantación de holter y medición de presión arterial, además de rehabilitación cardíaca, en una misma sesión. Este protocolo también se aplica antes y después de realizar un trasplante de corazón.

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