Punto de vista la revolución de la medicina a través de la cirugía robótica

La primera linfadenectomía inguinal en España por vía robótica

El autor muestra uno de los ejemplos, el de la plataforma Da Vinci más evolucionada, en que la cirugía robótica está revolucionando la medicina.

La medicina está evolucionando a pasos agigantados en los últimos años y el campo de la cirugía no es una excepción. Donde anteriormente era necesario realizar una cirugía abierta, hoy podemos en muchas ocasiones realizar una cirugía laparoscópica e incluso una cirugía robótica, lo que logra una recuperación mucho más rápida de los pacientes. Gracias a estos mejores resultados, conseguimos que los pacientes retomen su vida normal mucho antes y que preserven o incluso mejoren su calidad de vida, que al final es el objetivo último que tenemos como profesionales sanitarios dedicados al cuidado de las personas.

En esta línea, gracias a la plataforma Da Vinci más evolucionada, la Xi, en MD Anderson Cancer Center Madrid hemos podido realizar la primera linfadenectomía inguinal por vía robótica en España. La extirpación de los ganglios de la ingle a ambos lados en pacientes con cáncer de pene avanzado es una intervención complicada que suele realizarse por cirugía abierta, con todas las complicaciones que eso conlleva. Es muy habitual que se formen heridas en el pliegue inguinal y, al ser una zona de mucho roce, estas heridas se abren y se infectan con mucha facilidad, lo que puede alargar la recuperación más de un mes en estos pacientes.

Cambio radical

Posoperatorios más cortos, recuperaciones mucho más rápidas, menos ingresos hospitalarios, más eficacia y, sobre todo, más calidad de vida durante más tiempo

Una situación que cambia radicalmente con la cirugía robótica, ya que en este caso solo es necesario realizar cuatro pequeñas incisiones de menos de un centímetro en el muslo del paciente, que puede irse a casa enseguida y recuperarse de forma muchísimo más rápida del proceso quirúrgico. Al no existir el problema de las heridas, la calidad de vida del paciente mejora de una forma realmente considerable.

Aunque existen algunos casos de cirugía laparoscópica en cáncer de pene avanzado para la extirpación de los ganglios inguinales, lo más habitual es la cirugía abierta porque no todos los Da Vinci son capaces de funcionar en espacios de un tamaño tan reducido. El modelo más avanzado, el Xi, tiene unos brazos mucho más finos, ligeros y flexibles que nos han permitido acceder a esta zona sin miedo a que los brazos chocaran entre sí. Además, su visión mucho más nítida y definida consigue que parezca que no ves al paciente a través de una pantalla, sino que estás allí mismo y que el brazo robótico se convierte en las propias manos del cirujano.

La cirugía robótica ha llegado para revolucionar la medicina y realmente lo está consiguiendo. Posoperatorios más cortos, recuperaciones mucho más rápidas, menos ingresos hospitalarios, más eficacia y, sobre todo, más calidad de vida durante más tiempo.

Carlos Núñez Mora

Jefe del Servicio de Cirugía Urológica de MD Anderson Cancer Center Madrid

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