Política y Sociedad organiza un curso gratuito sobre el tema

La OMC presenta una serie de casos prácticos sobre ‘El Buen Quehacer del Médico’

La Organización Médica Colegial (OMC) ha acogido la presentación de una serie de casos prácticos sobre la base de la publicación ‘El Buen Quehacer del Médico’, es decir, se trata de «diversas situaciones a las que se pueden enfrentar los clínicos con relativa frecuencia, y que permiten focalizar el análisis del buen y mal quehacer a través de una serie de situaciones, preguntas y discusiones articuladas en diversas etapas», según informaron desde esta corporación.

En este acto intervinieron el presidente de la OMC, el doctor Serafín Romero; el coordinador del Grupo de Trabajo del Buen Quehacer del Médico (BQM), el doctor Joan Monés; el director del Sistema Español de Acreditación de la Formación Médica Continuada (SEAFORMEC), el doctor Arcadi Gual; y el director de la Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC), el doctor José Ramón Repullo, que también es colaborador de Acta Sanitaria.

Cómo abordar el botellón, las relaciones entre médicos, los profesionales y las adicciones y la relación del facultativo con la empresa son los casos prácticos elaborados por esta institución colegial, sobre la guía ‘El Buen Quehacer del Médico’, la cual va por su cuarta edición, revisada y ampliada en 2019, y que «pretende orientar a los profesionales en el camino de las conductas y de las actitudes como la mejor garantía para la salud de los pacientes», indica este organismo médico.

Para lograrlo, «el manual proporciona referencias éticas, deontológicas y legales para que los médicos, con su competencia, responsabilidad y ética, identifiquen esos principios y valores en cada circunstancia concreta y los tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones en su quehacer diario», señala la OMC.

Tres líneas de acción

Serafín Romero

Por su parte, Serafín Romero comentó que hace una década, los Colegios de Médicos se plantearon la necesidad de «renovar el contrato social inherente al entorno de la representación de la profesión médica», por lo que se pusieron en marcha tres líneas de acción: «redefinir el concepto de profesionalismo médico», así como «la actualización del Código de Deontología Médica» y «el proceso de Validación Periódica de la Colegiación (VPC)».

Para el máximo representante de la OMC, «estos tres hitos programáticos se convirtieron en una realidad, tanto que, a día de hoy, estamos inmersos en una nueva actualización del Código Deontológico, con temas que despiertan un gran debate político, profesional y social». «Estamos ante grandes retos y afrontamos el deber deontológico del médico, que muestra su compromiso con lo social y con los valores del profesionalismo», añadió.

Además, Romero subrayó que «el impulso de la cultura de la evaluación y de la renovación de las credenciales forme parte del eje esencial de las funciones que tiene» la OMC y puso de manifiesto que «existe un momento de desafección ante cualquier tipo de organización y es importante seguir manteniendo un escenario de universalidad y obligatoriedad de la colegiación, que se sustenta en la renovación constante de este contrato social».

No es un código

Joan Monés

Joan Monés explicó que «el BQM no es un código, es una guía y, por tanto, no está sujeto a las restricciones, que condiciona la redacción de normas, cuyo incumplimiento por parte del médico puede conllevar a apertura de expedientes informativos primero y, en su caso, disciplinarios que, a veces, dan lugar a sanciones. El BQM es más abierto, permite pensar y reinterpretarlo, y se puede actualizar y adaptar con cierta frecuencia, sin los absolutamente necesarios, aunque engorrosos trámites, que tiene la revisión del Código de Deontología Médica, para sintonizarlo tanto a los cambios sociales como a los avances del conocimiento clínico y tecnológico».

Según el coordinador del Grupo de Trabajo en cuestión, «las recomendaciones del BQM quieren aportar elementos de reflexión para una mejor comprensión de la actuación de la práctica médica, aunque, desgraciadamente, no ofrecen siempre la solución a los problemas diarios que se presentan tanto en la práctica asistencial como en las actividades, docentes, investigadoras y de gestión».

Arcadi Gual

«La Medicina conlleva el manejo de la incertidumbre y, en el campo de los valores, la incertidumbre genera situaciones de tensión. Orientar la actuación profesional con la prudencia necesaria en las decisiones difíciles, es una clara intención del BQM. Proporcionar referencias éticas, deontológicas y legales, e identificar elementos que se deben considerar en la toma de decisiones, son aspectos en los que el BQM puede ser de ayuda para los profesionales de la Medicina», detalló Monés.

Asimismo, Arcadi Gual puso el foco sobre la importancia de la formación en las «competencias transversales» que, en muchas ocasiones, por no pertenecer a una especialidad concreta, se quedan sin que nadie se ocupe de promocionar su formación. «Los colegios profesionales y la OMC son responsables de las actividades relacionadas con la ética, la Deontología, el hacer bien las cosas», es decir, «la formación en valores transversales», expresó.

Viñetas

José Ramón Repullo

Los casos prácticos, planteados en  El Buen Quehacer del Médico en forma de viñetas que realizó la doctora Mónica Lalanda, que también colabora con Acta Sanitaria, «ofrecen una posibilidad única de formación en valores. De forma sencilla, de fácil lectura, van apareciendo una serie de situaciones que hacen reflexionar al profesional que quiera desarrollar este tipo de formación», explica la OMC. El Grupo Técnico del BQM está formado por los doctores María Antonia del Valle, Damián García Olmo, Carmen Gomar, Gual, Mónica Lalanda, Felipe Rodríguez de Castro, Guillermo Vázquez y Monés, como responsable de la coordinación.

Curso de la FFOMC

Estos casos prácticos serán la base para un curso gratuito de la FFOMC, que comienza este jueves, 12 de diciembre, y que conlleva la aplicación de créditos. «Cada viñeta práctica tiene concedidos 2 créditos ECMEC (European Continuous Medical Education Credits) de SEAFORMEC y la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS), que, en virtud de los acuerdos con el Ministerio de Sanidad, tienen una equivalencia de 0,3 Créditos Españoles de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud (SNS)», concretan desde la OMC.

En este sentido, José Ramón Repullo incidió en que esta propuesta de formación «utiliza un vía inductiva de aprendizaje, es decir, un problema es lo que genera el conocimiento, y a esto se le suma la ilustración gráfica». «Creo que hemos trabajado en un modelo formativo actualizado. Estas pequeñas píldoras formativas encajan con un modelo moderno de formación continuada orientado a problemas», concluyó.

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