El mirador la menstruación no es una patología

La menstruación no está obsoleta

Tratar en responder a la pregunta de si es obsoleta la menstruación es entrar en los planteamientos derivados de la medicalización de la vida y, por tanto, en considerarla como un problema que es evitable y, de ahí, que se considere algo patológico a curar.

Situación clínica

Antonia es socióloga, en paro. Vive con sus padres en el La Laguna (Tenerife) y está pensando en emigrar a Suecia, donde reside el novio. Pero unas amigas están colaborando con una organización que sostiene varias escuelas en Camerún y le proponen que pase un año allí, como cooperante, para hacer un estudio con los maestros y alumnos. Acepta y entre las cuestiones prácticas está la recomendación de que tome la píldora de continuo para así no tener la regla. De hecho, una de las amigas le dice, rotunda: “La regla está obsoleta” y hay nuevos anticonceptivos que la evitan por completo.

 Pregunta

¿Está obsoleta la menstruación?

 Respuesta

No, la menstruación es un proceso relacionado con la fertilidad que conlleva profundos mecanismos biológicos y psicológicos que no se deberían eliminar sin más.

 Sobre la menstruación

La menstruación es parte femenina esencial vital

La menstruación es parte femenina esencial vital y bien se refleja en la forma de entenderla según culturas y tiempos históricos. Tras la menarquia y los primeros ciclos irregulares, la menstruación es fenómeno que se convierte en «regla» a lo largo de la vida fértil de la mujer.

La regularidad mensual, de la que deriva su nombre, implica un variable y fisiológico ritmo hormonal que marca la vida de la mujer desde la menarquia hasta la menopausia. Este ritmo sincopado es típico de la mujer, pues sus picos van asociados a la ovulación. Habla de una mística influencia invisible de la Luna, con sus meses de 28 días, y de una femenina fisiología singular. El ciclo también habla de armonía con la naturaleza y de la fuerza de la mujer, de su constante conexión con lo vital y versátil.

El ciclo menstrual es expresión visible del ciclo de la salud de la mujer. Es la biología femenina cambiante, con sus ciclos hormonales. Es la normalidad durante media vida de la mujer. Son tres o cuatro días en los que se descama y elimina la capa funcional interna del útero (endometrio) que había crecido por si tenía que alojar un óvulo fertilizado, con un sangrado de aproximadamente 50 mililitros. Tal descamación es consecuencia de la brusca bajada de los niveles en sangre de las hormonas sexuales femeninas segregadas en el ovario.

Ventajas evolutivas de la menstruación

El aumento del número de ciclos menstruales a finales del siglo XX y en el siglo XXI se debe a la mayor supervivencia y al tener menos embarazos, menor tiempo de lactancia, pubertad adelantada y menopausia retrasada

¿Por qué se mantiene la menstruación en la especie humana? Lo desconocemos; pero la mujer prehistórica vivía pocos años y tenía como máximo y sin embarazos unos 160 ciclos menstruales, y una mujer actual puede tener hasta 450 en los países desarrollados. En la práctica, la mujer prehistórica podía vivir unos 25 años y pasar la mitad de su vida entre embarazos y lactancias. La menstruación era muy infrecuente, sin duda. Incluso a comienzos del siglo XX la mujer seguía pasando casi toda su vida fértil entre embarazos y lactancias, pues eran comunes los diez y más partos (y la muerte precoz de la mujer por embarazo, parto o posparto). Suponiendo una vida media de 40 años, y una media de 7 embarazos, partos y lactancias, se producirían menos de la mitad de los 240 ciclos posibles.

Quizá la principal ventaja evolutiva radique en la simplicidad de los varones. En las tribus primitivas prehistóricas los varones podrían «valorar de visu» para el apareamiento a las mujeres que reglaban y eran posiblemente fértiles. Estas se diferenciaban de las que estaban amamantando y/o estaban sin regla (embarazadas o casi seguro estériles). Este mecanismo visual quizá explique la falta de respuesta de los varones, medida por lo niveles de testosterona, a los «picos» hormonales típicos en la mujer, que coinciden con su mayor receptividad sexual.

Quizá, los estímulos visuales obvios sean más estimulantes para los varones que los más sutiles de la conducta sexual femenina que incitan al coito. Como dijo Emilia Pardo Bazán (escritora gallega, 1851-1921), en tiempos de represión sexual, «No habría mujer honesta si el varón supiera tanto del cuándo como del cómo».

La menstruación como problema, o no

Se desconocen los efectos adversos a largo plazo de la supresión de la menstruación por más que no sepamos justificar las ventajas evolutivas de la existencia de los ciclos menstruales

El aumento del número de ciclos menstruales a finales del siglo XX y en el siglo XXI se debe a la mayor supervivencia y al tener menos embarazos, menor tiempo de lactancia, pubertad adelantada y menopausia retrasada. Caben varios cientos de menstruaciones en la vida de la mujer moderna. Es posible que haya quien se pregunte si la menstruación está obsoleta, como Elsimar Couilho, ginecólogo brasileño, cuyo libro tuvo impacto mundial, “Is menstruation obsolete?”. En este sentido, se puede considerar la menstruación como evitable pues es fuente de problemas y de complicaciones, y pensar en eliminarla mediante el uso de contraceptivos (y llegado el caso, con la extirpación de los ovarios y/o del útero).

Sin embargo, los hechos demuestran que, incluso en el deporte de competición, la menstruación no es un problema generalizado respecto al rendimiento, e incluso en muchos casos el propio ejercicio del deporte disminuye las molestias y el dolor, si existe, durante la regla. Además, se desconocen los efectos adversos a largo plazo de la supresión de la menstruación por más que no sepamos justificar las ventajas evolutivas de la existencia de los ciclos menstruales.

La medicalización de la menstruación

Es antiguo el atribuir males sin cuento a la menstruación, incluso con la descripción de una “psicosis menstrual” que se desencadenaba por los cambios hormonales que llevan a la descamación del endometrio.

Lo nuevo es que la menstruación está pasando de fenómeno biológico, fisiológico y psicológico incardinado en el “ser mujer” a considerarse un «signo vital» cuya normalidad en duración y características fijan los expertos y sus sociedades científicas. El feminismo puede vivir todo ello con asombro y escepticismo, pero si continúan las presiones es cuestión de tiempo que la propia mujer llegue a rechazar la menstruación, la considere sucia, molesta, incómoda y obsoleta, y admita el tratamiento hormonal de por vida (o la extirpación de los ovarios y/o útero) para evitarla. La espiral de la ciencia, de la prevención, de la presión de los expertos y del negocio se transforma en fuerza cultural y social que se impone con su moralina de higiene y limpieza.

Buen ejemplo es el lema #NiMitoNiTabú bajo el que se pretende transformar el efecto secundario de un anovulatorio (la anulación de la menstruación) en un beneficio deseado. Aparentemente, grupos coordinados de ginecólogos, pacientes e industriales transforman en las Redes la menstruación en enfermedad y su desaparición en signo evidente de progreso.

¿Qué hacer?

Vivir la etapa fértil de la vida como una fértil etapa no sólo en lo biológico sino también en lo vital y social. Ver a la mujer como fuerte en todas las etapas de la vida y a la menstruación como símbolo de un poder que se ha negado a los varones. Rechazar las propuestas irrazonables de interrupción artificial de la menstruación. Se han hecho ya suficientes “experientos” con la mujer, desde la talidomida a las mallas vaginales, pasando por los parches de la menopausia, el Essure, el Agreal y el dietilestilbestrol, y es hora de la sensatez y la prudencia.

Las propuestas ginecológicas que promueven «eliminar» la menstruación producen un triple daño por iatrogenia: 1/ Clínica, por el efectos adversos de la medicación 2/ Social, por medicar la vida y 3/ Cultural, por destruir valores que ayudan a vivir al manejar los inconvenientes de la vida.

Menstruación e ideología

Grupos coordinados de ginecólogos, pacientes e industriales transforman en las Redes la menstruación en enfermedad y su desaparición en signo evidente de progreso

En el debate sobre la obsolescencia de la menstruación, muchos argumentos aparentemente científicos tienen una ideología patriarcal que ve a la mujer como un varón  débil y enfermo y, a este respecto, nada más simbólico que la regla. Así, se ve la menstruación como algo insano, patológico y enfermizo que hay que “curar”. No deja de ser una versión moderna de los estigmas, prejuicios, supersticiones y tabúes que han impuesto, por ejemplo, las religiones patriarcales. Esta visión suponía la impureza de la mujer que se “limpiaba” mediante la menstruación y que podía “contagiar” durante esos días el mal en general; por supuesto, se evitaba el sexo coital e incluso hablar sobre la menstruación pues era cuestión de debía ser socialmente invisible. Es notable la excepción de los sijíes, cuya religión no impone ninguna norma restrictiva respecto a la menstruación.

En la visión de la menstruación como días “sucios” es clave la influencia de la poderosa industria de la “higiene femenina”, con sus compresas, tampones, copas y otros productos para la menstruación.

En todo caso, los ritos y costumbres acerca de la menstruación forman un entramado cultural que no se puede ignorar ni en lo personal (psicológico y espiritual) ni en lo social.

Son muchas las hipótesis científicas acerca de los beneficios del ciclo menstrual, desde la defensa frente a infecciones que pueden afectar al útero hasta las ventajas para la supervivencia personal por el vigor saludable de la renovación cíclica del endometrio.

Síntesis

La consideración de la menstruación como obsoleta cuadra con la medicalización de la vida de la mujer. Las cosas íntimas que deberían tratarse con respeto, en el círculo de familiares y amigos y en la sociedad, pasan a ser problemas de salud que precisan de tratamiento médico.

No se trata del noble objetivo de dar visibilidad a la menstruación, sino del sucio negocio de eliminarla sin debate y de convertir de nuevo a la mujer en carne de cañón.

La menstruación es un variable y fisiológico ritmo hormonal que marca la vida de la mujer desde la menarquia hasta la menopausia y su eliminación innecesaria y permanente es cuestión que refleja encarnizamiento médico.

 

Bibliografía básica

Alvergne A, Högqvist-Tabo V. Is Female Health Cyclical? Evolutionary Perspectives on Menstruation

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169534718300600

Derry PS. Is menstruation obsolete?

https://www.bmj.com/content/334/7600/955.full

Edelman A et al. Combined hormonal contraceptives taken in extended regimens for more than 28 days compare favorably to traditional 28-day cyclic hormonal contraceptives.

https://www.cochrane.org/CD004695/FERTILREG_combined-hormonal-contraceptives-taken-in-extended-regimens-for-more-than-28-days-compare-favorably-to-traditional-28-day-cyclic-hormonal-contraceptives.

Entrevista a Elsimar Coutinho. O fim da sangria – Implante permite suspender a menstruação.

http://www.elsimarcoutinho.com/entrevistas/o-fim-da-sangria-implante-permite-suspender-a-menstruacao/

Gérvas J. Menarquia y menstruación, dos oportunidades para convertir a la mujer en carne de cañón (médico).

https://www.actasanitaria.com/menarquia-y-menstruacion-dos-oportunidades-para-convertir-a-la-mujer-en-carne-de-canon-medico/

Mujeres y Salud. Dossier menstruación. 2018. Número 45. https://matriz.net/

Valls-Llovet C. Los riesgos de la píldora de uso continuado para suprimir la regla.

http://www.caps.cat/images/stories/caps/Red_Caps/dialogos_lybrel.pdf

 

Nota

Este texto se basa en el capítulo del mismo título, del libro de los firmantes sobre “Encarnizamiento médico con las mujeres”

http://www.linceediciones.com/es/libro/encarnizamiento-medico-las-mujeres/

 

Mercedes Pérez-Fernández y Juan Gérvas

Mercedes Pérez-Fernández, médico general rural jubilada, Equipo CESCA, Madrid, España. Juan Gérvas, médico general rural jubilado, Equipo CESCA, Madrid, España.

1 Comentario

  1. Vita Arrufat says:

    Felicidades pareja !
    Muy bien explicado, el que la mujer quiera ver desaparecer la regla es una alerta. Una imagen del poder de los medios de comunicación y las grandes industrias en la información que manejamos
    Primero hacen que desaparezca la regla y después a las mujeres (matándolas, ocultándolas, mutilandolas, …)

    Un abrazo y adelante con la medicina de la evidencia feminista
    Vita

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