Política y Sociedad Entrevista al director médico de Nippon Gases Healthcare

Salvador Díaz Lobato: La “terapia de alto flujo en casa” será posible por la investigación respiratoria

Acta Sanitaria ha entrevistado al director médico de la compañía tecnológica Nippon Gases Healthcare, el doctor Salvador Díaz Lobato, que destaca que de confirmarse resultados preliminares en estudios más rigurosos, “es probable que, en un futuro no muy lejano, determinados pacientes se beneficien de realizar terapia de alto flujo en casa, cambiando la forma de manejar y tratar importantes enfermedades respiratorias”.

Salvador Díaz Lobato

Acta Sanitaria (AS).- En mayo de este año, decidió dejar la vida hospitalaria tras 35 años de ejercicio profesional, para incorporarse a la Dirección Médica de Nippon Gases Healthcare, un cambio radical en su trayectoria profesional, ¿qué le movió a tomar esa decisión ?

Salvador Díaz (SD).- La verdad es que ha sido un cambio muy importante para mí y la decisión no fue fácil. Yo soy una persona de proyectos y el que Nippon Gases Healthcare me puso delante fue irresistible. Una empresa seria, sólida, con una gran trayectoria en el sector de homecare y un gran talento en su plantilla; una empresa en plena transformación tras su incorporación a la corporación Taiyo Nippon Gases (TNSC), que ha puesto rumbo al futuro con decisión; en definitiva, unas expectativas de trabajo intenso y duro, pero apasionante. No podía decir que no.

Es necesario destacar que la acogida en esta gran familia facilitó mi integración en el equipo y la rápida adaptación a mi puesto. Además, sigo pasando consulta un día a la semana y mantengo la plaza de profesor asociado de Medicina en la Universidad Europea de Madrid, con lo que me mantengo clínicamente activo. Sigo enriqueciéndome del contacto con pacientes y cuidadores, mientras me sumerjo en el mundo empresarial.

AS.- Usted ha vivido las terapias respiratorias domiciliarias casi desde sus inicios. ¿Cómo ha sido la evolución de este sector? ¿Ha habido grandes cambios en la forma de trabajar?

SD.- Cuando yo me incorporé al mundo de la Neumología, las empresas gasistas, como las llamábamos entonces, se dedicaban a repartir botellas de oxígeno en el domicilio de los pacientes con insuficiencia respiratoria. Poco a poco, fueron apareciendo otras terapias respiratorias domiciliarias y otros tipos de pacientes, que hicieron un poco más compleja esta actividad. Las botellas dieron paso a los concentradores eléctricos estacionarios de oxígeno, relegando al olvido el uso de botellas como primera fuente de oxígeno en el domicilio; a finales de los 80, incorporamos la CPAP para el tratamiento de la apnea del sueño y apareció la posibilidad de poder realizar ventilación mecánica en domicilio de una manera no invasiva, desarrollándose todo el mundo de la ventilación mecánica domiciliaria a unos niveles inimaginables…

“La auténtica revolución en el sector de terapias respiratorias domiciliarias ha sido darle valor al servicio”

A comienzos de los 90, se extendió el uso de las fuentes de oxígeno portátiles, inicialmente con los sistemas de oxígeno líquido y, más recientemente, con los concentradores eléctricos portátiles, dándole a los pacientes respiratorios autonomía en sus desplazamientos … Y, así, podríamos seguir mencionando otras terapias domiciliarias, como la aerosolterapia o el uso de monitores de apnea en el caso de bebés con inmadurez de los centros respiratorios. Sin embargo, la auténtica revolución en el sector de terapias respiratorias domiciliarias ha sido darle valor al servicio. La era de llevar máquinas a casa de los pacientes y realizar su mantenimiento y soporte técnico, sin dejar de ser importante, ha quedado obsoleta. Yo siempre pregunto a nuestro personal asistencial, ¿nosotros trabajamos con máquinas o con pacientes? Cada vez hay más entusiasmo en responder: “con pacientes”.

AS.- Nos gustaría que explicara un poco mejor cómo se puede dar valor al servicio en el sector de TRD.

SD.- No solo han evolucionado las empresas de terapias respiratorias domiciliarias. La forma de hacer Medicina ha cambiado también de una manera progresiva en los últimos 30 años. Yo me eduqué en la idea de que solo se podía hacer buena Medicina en los hospitales, y a más grande y más tecnológico el hospital, mejor. Hoy en día, por suerte, el hospitalocentrismo está en extinción. Hemos identificado un nuevo espacio de trabajo en el que confluyen la necesidad y la oportunidad. La necesidad de cambiar, necesidad que viene de la mano de factores muy conocidos, como son el envejecimiento de la población; el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas; la obsolescencia del modelo sanitario hospitalocéntrico, claramente ineficiente; el reto, en definitiva, de la cronicidad, inasumible con nuestro modelo sanitario actual. Pero, también, la oportunidad, oportunidad de hacer las cosas de otra manera.

Vivimos en un entorno donde conviven de forma paralela un desarrollo tecnológico vertiginoso, nunca antes visto, con unos pacientes, y una ciudadanía en general, ávida por ser parte activa en la toma de decisiones sobre su salud. Pacientes autónomos, participativos, implicados y corresponsables, interaccionando con profesionales que desarrollan una Medicina personalizada en un entorno de humanización. El modus operandi de una empresa como Oximesa, división de Homecare de Nippon Gases Healthcare, ha entendido el rol que debe jugar en este nuevo escenario, atendiendo a las necesidades no cubiertas del sistema sanitario, de los prescriptores y de los pacientes. Cubrir este espacio aporta un gran valor a todos los agentes implicados.

Por ello, cuando hablamos de pacientes, hablamos también de formación, educación sanitaria, atención personalizada, empoderamiento, prevención de agudizaciones, mejora de calidad de vida…. Y todo ello sin olvidar a los cuidadores. Cuando hablamos del sistema sanitario, hablamos de cubrir ese espacio de atención domiciliaria al que la atención sanitaria especializada no llega, y en el que Oximesa se posiciona con liderazgo, poniendo a disposición del sistema múltiples canales de comunicación con el paciente en su domicilio, que permiten la accesibilidad profesionalizada y especializada 24 horas al día, los 365 días del año. Por último, al hablar de prescriptores, hablamos de una integración de procesos clínico-asistenciales entre el hospital, la Atención Primaria y el personal asistencial de la empresa encargado de la atención de los pacientes. Todos trabajando en equipo con una misma finalidad: una atención de excelencia al paciente.

AS.- ¿Es importante la investigación en una empresa como Nippon Gases Healthcare?

SD.- Esta cuestión es muy interesante. Cuando yo me inicié en el mundo de la Medicina, lo primero que aprendí es que ésta es un área de conocimiento científico y, queramos o no, estamos investigando continuamente. Nos formulamos preguntas de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, incluso de las cosas que pueden parecer más simples; y así me lo hicieron ver mis maestros. ¿Hay más gripe este año que el año pasado? Cualquiera puede plantearse esta cuestión y probablemente no sepa que acaba de iniciar un proyecto de investigación.

En una empresa como Nippon Gases Healthcare, con más de 250.000 pacientes tratados en domicilio con terapias respiratorias, la capacidad de generar preguntas es inagotable. Preguntas sobre aspectos clínicos, innovación en procesos, epidemiología de enfermedades respiratorias, identificación de qué actuaciones aportan valor y cuáles no… Exigen un trabajo de campo para encontrar respuestas. Y esto es investigación. Sensible con este tema, hemos creado una plataforma de investigación en colaboración con los médicos prescriptores con los que trabajamos, denominada ‘International Nippon Gases Healthcare Research Network‘. El objetivo de esta plataforma es integrar todos los proyectos de investigación que actualmente se están desarrollando y facilitar la creación de redes de trabajo con profesionales que, en este momento, se encuentran dispersos por la geografía de España y Portugal. A mi me gusta pensar en mi empresa como una empresa de I+D+I en homecare.

“A mi me gusta pensar en mi empresa como una empresa de I+D+I en homecare”

AS.-¿Qué esperamos del futuro?

SD.- El futuro se nos echa encima con descaro, planteándonos diferentes retos. Por un lado, la evolución tecnológica hará posible que los dispositivos que ahora utilizamos sean reemplazados por otros mejores. ¿Qué significa esto? No me refiero a equipos más pequeños o silenciosos, sino a equipos con capacidad de adaptación a los pacientes y a sus características; con posibilidades de monitorizar qué está ocurriendo y actuar de una forma ‘inteligente‘ según las circunstancias; equipos dotados de conectividad, de tal manera que los profesionales responsables podrán ver a distancia el cumplimiento terapéutico, detectar la aparición de problemas, poner soluciones o interaccionar con el paciente si es necesario. En definitiva, equipos preparados para prestar una Medicina Personalizada, integrados con profesionales preparados para prestar una Medicina humanizada.

Derivado de todo ello, la transformación digital será otra característica de este futuro ya hecho presente y una realidad a día de hoy para Oximesa. Conceptos como telemonitorización, telemedicina o teleasistencia se han colado en nuestras casas sin pedir permiso. Pacientes frágiles pueden estar tranquilos en su domicilio, sabiendo que están vigilados 24 horas 365 días al año a través de programas de teleasistencia como el que presta Nippon Gases Healthcare. Sensores de movilidad, analizadores de variables fisiológicas y medidores de contaminantes ambientales (fuego, humo, CO2…), dan seguridad a los pacientes que más vigilancia necesitan. Desde un Call Center Clínico se puede seguir la evolución del paciente con terapias respiratorias domiciliarias. En este caso, a través de equipos con capacidad de telemonitorización, se transmiten las señales en tiempo real a una central en la que se procesan los datos y, mediante algoritmos desarrollados por Nippon Gases Healthcare, podemos detectar qué pacientes tienen problemas con la terapia, y así actuar en consecuencia de una manera proactiva en coordinación con sus facultativos prescriptores.

AS.- ¿Se espera en este futuro alguna terapia innovadora o simplemente seguiremos mejorando lo que ya tenemos?

SD.- Los profesionales que atendemos a diario a pacientes con problemas respiratorios estamos muy ilusionados en este sentido. En los últimos años ha irrumpido en el arsenal terapéutico una nueva y prometedora terapia, conocida como ‘Terapia de Alto Flujo‘. De momento, ha revolucionado la forma de atender y tratar en el hospital a los pacientes con insuficiencia respiratoria aguda, pero empiezan a aparecer estudios con resultados positivos en pacientes con insuficiencia respiratoria crónica, tratados en domicilio con esta terapia. De confirmarse estos resultados preliminares en estudios más rigurosos, es probable que, en un futuro no muy lejano, determinados pacientes se beneficien de realizar terapia de alto flujo en casa, cambiando la forma de manejar y tratar importantes enfermedades respiratorias.

AS.- No todo será tan bonito. ¿Qué dificultades o amenazas ve en el mundo del homecare?

SD.- El futuro es soñar; transformar los sueños en realidad es un camino arduo y difícil, no exento de obstáculos y el mundo del homecare no es ajeno a ello. Yo diría que la principal amenaza, hablando de la atención sanitaria en todas sus dimensiones, es la sostenibilidad. Escuchamos todos los días noticias, debates, reflexiones… Acerca de la sostenibilidad del sistema sanitario y es necesario que todos trabajemos codo con codo en la línea de la eficiencia.

“La principal amenaza hablando de la atención sanitaria en todas sus dimensiones es la sostenibilidad”

Ello implica luchar contra los abusos, fomentar las buenas prácticas clínicas, exigir una atención de excelencia a nuestros pacientes, pero sobre todo dejar de pensar en el hospital y visualizar un futuro donde el núcleo de la atención sanitaria gravite en el domicilio. Es necesario reorientar procesos y recursos, asumir un nuevo modelo asistencial por parte de todos (profesionales, Administraciones y pacientes) y será fundamental encontrar fórmulas de financiación realistas. Sin eficiencia, no hay sostenibilidad, y sin sostenibilidad, no habrá homecare.