Industria farmacéutica Taller Pfizer sobre terapias biológicas e Inmunogenicidad

La Inmunogenicidad explica el fracaso de algunos de los tratamientos biológicos más esperanzadores

El doctor Alejandro Balsa, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

El doctor Alejandro Balsa, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Este jueves, 25 de septiembre, la farmacéutica Pfizer se reunió con un grupo de periodistas especializados en Salud para ayudar a la comprensión y difusión del concepto de Inmunogenicidad y su capacidad para contrarrestar la eficacia potencial de determinados tratamientos biotecnológicos en un importante número de enfermedades inflamatorias. El encuentro con los medios, que tuvo formato de taller, se celebró en un hotel madrileño y al mismo asistieron dos destacados especialistas del Hospital Universitario La Paz.

El Sistema Inmune, universo a explorar

El director médico de Pfizer, doctor Juan Álvarez, alabó el papel que desempeña el Sistema Inmune (SI) en la defensa del cuerpo humano frente a amenazas externas como, por ejemplo, las infecciones; pero también recordó que sus desequilibrios llevan a graves problemas de salud como el Asma, el Lupus o la Psoriasis, entre otras muchas patologías inflamatorias de origen inmunológico. Así mismo, Álvarez también anunció que su compañía tiene en proceso de valoración por parte de la EMA, Agencia Europea de Medicamentos, una nueva terapia con mecanismo de acción intracelular, destinada a tratar la Psoriasis Reumatoide. Actualmente Pfizer ofrece comercializados 6 medicamentos biológicos y tiene en avanzado estado de desarrollo otros 6.

El doctor Juan Álvarez, director médico de Pfizer.

El doctor Juan Álvarez, director médico de Pfizer.

Del seno materno a la consulta del reumatólogo

El doctor Alejandro Balsa, jefe de la sección de Reumatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, explicó el mecanismo por el cual el SI activa la producción de anticuerpos específicos como parte de la respuesta inmune. La matriz genética para la generación de dichos anticuerpos se desarrolla antes de nacer el individuo, según secuencias aleatorias. Esto condiciona durante el desarrollo humano que una persona reaccione ante un anticuerpo, a varios o a todos los posibles (millones). Esta capacidad de generar anticuerpos defensivos forma parte de la respuesta inmune considerada normal. Sin embargo, en Medicina, esa “normalidad” defensiva natural se convierte en un problema cuando se desata contra los fármacos que se introducen en el organismo con intención terapéutica. Ahí surge el concepto de Inmunogenicidad, como factor de pérdida de eficacia o incluso de fracaso en el uso de un número importante de tratamientos biológicos, como resultado de la acción del propio sistema inmune.

Salvando la piel en Dermatología
El doctor  Pedro Herranz, del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

El doctor Pedro Herranz, del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Continuando con la explicación del doctor Balsa, el jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, doctor Pedro Herranz, enfatizó la necesidad de medir los niveles de fármaco introducido en el paciente, para conocer el valor que la inmunogenicidad alcanza en cada caso. Según describió, es fácil medir la cantidad de medicamento cuando se encuentra libre en la sangre, pero no cuando forma inmunocomplejos por acción de los anticuerpos defensivos. Además, Herranz habló de inmunogenicidad oculta como factor limitado en la merma de la eficacia terapéutica. En cualquier caso, se hace necesario monitorizar al paciente y no recurrir simplemente a incrementar la dosis del medicamento biológico. Por ello, tanto Balsa como Herranz aseveraron que el uso de medicamentos como Adalimumab, Infliximab, Etanercept debe seguir siempre un criterio estrictamente médico, ya que se trata de fármacos distintos entre sí y con utilidad diferente según cada paciente. Además, los especialistas de La Paz insistieron en que lo que sale realmente caro para las arcas públicas es cambiar “en marcha” de biológico (la sustitución siempre exige dosis notablemente altas) o administrar terapias cuando un alto índice de inmunogenicidad lo desaconseja.
No obstante, durante su presentación el doctor Herranz mostró tres casos clínicos de Psoriasis en los que las terapias biológicas habían logrado ciertos “milagros”, no exentos de temporalidad algunos de ellos.