Apunte del día

La felonía de Jaime Giner al frente del Colegio de Farmacéuticos de Valencia

La elaboración de los nuevos estatutos del Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF), cuya principal novedad es fijar una retribución para sus directivos, en especial para el presidente, el secretario y el tesorero, constituye una auténtica felonía para lo que ha sido el devenir de la institución a lo largo del tiempo.

Hasta ahora, la representación institucional en el MICOF era un cargo no retribuido y conviene recordar que, incluso siendo Jaime Giner, el actual presidente,  miembro de la Junta Directiva, se hizo dimitir a un presidente porque solicitó una compensación económica por su dedicación. No creo que la dedicación de Giner sea superior a la de aquel predecesor ni que haya hecho otros méritos que dar voces o realizar desplantes en las negociaciones para hacerse acreedor a emolumentos distintos a los que tuvieron sus predecesores.

Además de hacer un flaco favor a la institución, Jaime Giner y su equipo pueden provocar un efecto no buscado, como es provocar que haya profesionales que reclamen la liberalización de la colegiación, pues no se entendería que se deba pagar a una corporación a la que que es obligatorio estar afiliado, únicamente para poder mantener a su presidente. Y que, además, pidieran resultados fehacientes de las negociaciones para las que, como se ha demostrado a lo largo del tiempo, Giner no está preparado.

En fin, los farmacéuticos de Valencia se enfrentan a un falso dilema, el que les está ofreciendo Jaime Giner y sus paniaguados para tener un sueldo adicional a su dedicación profesional. Y, de conseguirlo, habrá que esperar otra nueva reforma de los estatutos del Micof en los que se incluya que el presidente debe tener a disposición coche y chófer. Toda una felonía.

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

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