Tecnología e Investigación

La estimulación magnética transcraneal puede reducir en un 60% el dolor crónico refractario

— Madrid 27 Jun, 2014 - 6:12 pm

La estimulación magnética transcraneal consigue aumentar el umbral del dolor y reducir su percepción hasta en un 60% en pacientes con dolor crónico refractario, entendiendo éste, como aquel dolor de más de tres meses de evolución que no se consigue controlar con medicación, según explica la doctora Lucía Esteban, especialista en Neurología del Instituto de Rehabilitación Neurológica NeuroMadrid, que recuerda que el dolor crónico tiene un gran impacto sobre la calidad de vida de las personas.

Se trata de una técnica que consiste en aplicar una corriente electromagnética en una zona de la corteza cerebral específica y que permite modular los circuitos cerebrales, agrega la experta. Señala también, que tiene aplicaciones en depresión o en neurorrehabilitación, por ejemplo, tras un ictus. Al referirse a dolor crónico refractario, la doctora Esteban explica que un buen número de patologías están relacionadas con este problema. “El dolor crónico es algo muy subjetivo que afecta a muchos órganos, pero está claro que el que ‘lleva las riendas’ es el cerebro, el que hace que una persona perciba el dolor”, argumenta, al tiempo que destaca que “la estimulación magnética transcraneal nos permite modular los circuitos centrales del dolor al aplicar la corriente electromagnética en la zona cortical específica reguladora de la percepción nociceptiva. Por eso, es tan beneficiosa esta técnica”. Además, añade, se ha descrito que responden mejor a este tipo de estimulación los dolores que se producen en el Sistema Nervioso Central, como pueden ser las cefaleas, la fibromialgia o una neuralgia, mientras que en el sistema periférico “al tener un componente supratentorial, en el cerebro, podría modularse, pero quizá con una respuesta menos efectiva”.

El objetivo del tratamiento es mejorar la calidad de vida de los pacientes, apunta esta experta: “La reducción del dolor en un paciente que sufre dolores diarios, crónicos e intensos es muy importante. Una reducción del dolor hasta de un 60% supone una mejoría sustancial de su calidad de vida en el día a día”. Por otra parte, recuerda, se trata de una técnica no invasiva con pocos efectos adversos y de baja intensidad, que, en general, son muy bien tolerados y de carácter transitorio, por lo que el ratio de abandono es muy pequeño, además de tratarse de una técnica muy segura. Está contraindicada solamente en pacientes que tengan marcapasos, que hayan tenido alguna intervención neuroquirúrgica o un implante mecánico. Al ser una corriente electromagnética, es incompatible con el metal, además de en mujeres embarazadas y en la edad pediátrica.