Apunte del día Editorial

La ‘distribución inversa’ de medicamentos o el cuestionamiento del modelo de farmacia

Carlos Nicolás

Las informaciones sobre la denominada ‘distribución inversa’ de medicamentos, sobre la que incluso la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha elaborado un informe que se presentará en el Consejo Interterritorial convocado para este miércoles, 14 de enero, viene a cuestionar en el fondo el modelo de farmacia y, sin quererlo (o queriéndolo) ponen en tela de juicio el comercio paralelo de medicamentos, una práctica asumida y defendida por la Unión Europea. Detrás de todo ello no sólo está el menor precio de los medicamentos en España sino, y sobre todo, el doble precio (algo ilegal) que aplican los laboratorios a los medicamentos que la distribución destina al comercio paralelo.

En las informaciones se habla de desabastecimiento de medicamentos que son de uso hospitalario o la AEMPS tiene constancia de su falta de suministro

En los últimos meses han sido múltiples las noticias en que se ha venido denunciando la ‘distribución inversa’, puesta de manifiesto en actuaciones de la Guardia Civil, con el apoyo de la AEMPS y de la Agencia Tributaria, después de que se hubiera denunciado el desabastecimiento de determinados medicamentos, normalmente citostáticos, en las oficinas de farmacia. Desde fuera llama la atención que, en las informaciones, se citen como fármacos desabastecidos algunos que son de uso hospitalario o sobre cuyos problemas de abastecimiento ya habían sido anunciados y reconocidos por la AEMPS. De todos modos, tales contradicciones no justifican por sí solas las irregularidades desveladas por las intervenciones policiales y que ha comportado el cierre de farmacias en varias provincias.

Limitaciones del mercado farmacéutico

El problema radica en las limitaciones del mercado farmacéutico, agravadas en el caso español por las continuas bajadas de los precios de los medicamentos y, en el caso de muchas farmacias, por la situación de inviabilidad a la que las está conduciendo, además de la bajada de precios, la retirada de su dispensación de los fármacos de mayor precio que, con escasa justificación, pasan a dispensación o uso hospitalario. Ante tal tesitura nunca faltan quienes tratan de sacar provecho de ella y que, por lo que se advierte en las distintas notas oficiales, no suelen ser, salvo excepciones, las oficinas de farmacia.

Las limitaciones del mercado farmacéutico vienen derivadas del hecho de que los medicamentos no son producto de consumo y, por tanto, está muy restringida la información para su utilización y, en consecuencia, para la incitación a un consumo descontrolado. A lo que se suma que, en España, su precio está intervenido y, además, es fijo. Por si fuera poco, el establecimiento de farmacias está sometido a norma y no es libre. Y, además, los productos que adquiere están destinados para satisfacer la demanda sanitaria interior, lo que hace que, de alguna manera, se considere la farmacia como parte del sistema sanitario público.

De momento, las actuaciones parecen centradas sobre la oficina de farmacia como instrumento necesario para quienes tratan de eludir los controles impuestos desde Sanidad para impedir el comercio paralelo de medicamentos. Controles que responden a los intereses de la industria farmacéutica después de que no hubiera sido posible su pretensión de imponer un doble precio a los medicamentos con la finalidad de impedir el comercio paralelo de los mismos, pues la pretensión del doble precio es ilegal de acuerdo con las sentencias al respecto.

La distribución paralela es un negocio totalmente legítimo, existente en la UE desde hace 50 años

Distribución paralela

Aunque, eso sí, el comercio paralelo sigue existiendo por los cauces normales, mediante acuerdos entre distribuidoras y laboratorios sobre el precio de los medicamentos a exportar y asumiendo que, conforme a las directrices de la AEMPS, hay fármacos sometidos a especial control para evitar su exportación. Y es que la distribución paralela es un negocio totalmente legítimo, existente en la UE desde hace 50 años; actualmente, dicha distribución es el único elemento competitivo en el mercado intramarca de los fármacos. Los datos publicados de 2013 muestra que la industria ha seguido generando un ahorro de 500 millones de euros al año, durante el período comprendido entre 2004 y 2009.

En fin, que hay muchos elementos en juego y que, de momento, la oficina de farmacia aparece como la más afectada en un entramado al que la mayoría de ellas es totalmente ajeno. Para corregir la situación, desde la AEMPS, con el respaldo del Consejo General de Farmacéuticos, se aboga por tipificar tales hechos en la reforma del Código Penal. Y, de momento, la AEMPS califica de ‘falsificados’ los medicamentos vinculados a la ‘distribución inversa’.

 

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

2 Comentarios

  1. Tomás says:

    Pues no se termina de entender qué riesgo para la salud pública existe en la distribución inversa de medicamentos (hoy ilegal), puesto que los medicamentos son totalmente trazables y están continuamente en manos de (supuestos) profesionales sanitarios. Sólo existen razones económicas de los grandes laboratorios farmacéuticos, como se comenta en el artículo.

  2. Linnkus says:

    Esto pasa porque los farmaceuticos nos prestamos a todo tipo de chanchullos con cualquiera que nos de na peseta.Seamos honestos,legales y elegantes y nada de esto nos afectara

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