Política y Sociedad Tras el veredicto de no culpabilidad emitido por un jurado popular

La Audiencia de Cádiz absuelve a dos médicos acusados de lesiones por imprudencia

— Jerez de la Frontera (Cádiz) 13 Ene, 2020 - 5:24 pm

La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Jerez de la Frontera, ha absuelto a dos médicos que fueron juzgados el pasado mes de diciembre por presuntos delitos de lesiones por imprudencia y omisión del deber de asistencia a una paciente, todo ello tras el veredicto de no culpabilidad emitido por un jurado popular.

En la sentencia, fechada el día 8 de enero y contra la que cabe interponer recurso ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), esta Audiencia pone de manifiesto que, en el delito de omisión del deber de asistencia, «es necesario que concurra una voluntad de no prestar asistencia y una conciencia de que de ello deriva un riesgo grave”, pero “al no existir prueba suficiente de que concurren estos elementos típicos, no ha quedado enervado el principio de presunción de inocencia» y procede la absolución de ambos acusados.

En relación con el delito de lesiones por imprudencia, argumenta que «el intento de suicidio era impredecible o, dicho de otra manera, ni era probable ni evitable, siendo un riesgo consustancial a la impulsividad que sufre la mujer por su enfermedad, pero en absoluto se trata de un resultado imputable a los acusados».

Esta Audiencia recuerda que el jurado popular declaró probado que la mujer está diagnosticada de un retraso mental leve con trastornos de conducta que conllevan crisis tanto de heteroagresividad (dirigiendo tal agresividad contra sus padres o vecinos) como de autoagresividad.

Conocimiento sobre la paciente

Sobre las 11 horas del día 19 de junio de 2016, esta mujer se encontraba «muy agitada», ya que hacía días que no tomaba el tratamiento, por lo que sus padres llamaron al 061, personándose en el lugar una ambulancia medicalizada en la que iba uno de los acusados, médico de urgencias que se encontraba de servicio como trabajador del Servicio Andaluz de Salud (SA), quien, «tras tranquilizarla (…), la trasladó al hospital», donde el médico de guardia la derivó a la psiquiatra de guardia. Ésta, tras reconocerla y valorarla, le dio un tratamiento, las pautas a seguir y le dio el alta al considerar que no cumplía los requisitos de internamiento, por lo que la afectada volvió a su domicilio.

El jurado consideró probado que ambos acusados, con los antecedentes de los que tenían conocimiento sobre la paciente, no pudieron representarse como probable la posibilidad de que la paciente se intentara suicidar, no pudiéndolo evitar, por lo que los consideró no culpables de omitir el deber de asistencia a la afectada de manera consciente y deliberada.

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