Punto de vista la consulta del dr. casado

La Atención Primaria ante la nueva normalidad. ¿Alguna vez fue normal?

Ante los anunciados cambios destinados a reforzar la Atención Primaria, el autor recuerda que, a pesar de todo lo dicho sobre ella, nada se ha concretado y ha ido de mal en peor.

La sanidad española ha ido experimentado modificaciones con el tiempo que han tendido a reforzar con tecnología, financiación y recursos humanos los hospitales desatendiendo los servicios de Atención Primaria, Salud Pública y Salud Mental comunitaria. Han pasado muchos años desde la reforma de la Atención Primaria de 1984. Y largos los ríos de tinta aportando ideas y pidiendo ajustes y mejoras. Mucho ruido y pocas nueces por cierto.

Los hechos nos dicen que el cambio de modelo no llegó a cuajar del todo, sobre todo por falta de apoyo político y financiación, pero también por la inercia del sistema, la impotencia o dejadez de los profesionales y el sobreuso de la misma por parte de la ciudadanía.

Los hechos nos dicen que el cambio de modelo no llegó a cuajar del todo, sobre todo por falta de apoyo político y financiación

Pese a los esfuerzos de un gran número de profesionales abnegados, nuestra Atención Primaria nunca fue normal del todo, más bien algo sub-normal, si me permiten la ironía. Aunque algunos centros de salud de gran tamaño han podido desarrollar su labor con ciertas garantías, otros muchos, así como un gran porcentaje de consultorios locales, han sufrido un permanente estado de penuria y sobrecarga de larga duración.

¿Qué esperar para el futuro cercano de nueva normalidad?

Pues me temo que mucho deberían cambiar las cosas para dejar atrás la subnormalidad previa y avanzar hacia algo mejor. Si nada lo remedia, iremos otra vez para atrás, con una crisis económica que hará difícil conseguir una financiación sanitaria que nos iguale a los países de nuestro entorno.

Y en cuanto a los cambios y ajustes que no requieren grandes presupuestos (minimizar burocracia, mejorar la coordinación entre centros y niveles, sistemas de información, historia clínica electrónica mejorada, autonomía de gestión de los centros, etc…) me gustaría ser optimista. Dejémoslo ahí.

Salvador Casado Buendía

Médico de Familia. Centro de Salud de Soto del Real, Madrid