Política y Sociedad Entrevista al presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria

José Polo (Semergen): La Atención Primaria necesita “una auditoria del sistema” y “una inversión clara”

Con motivo de la reciente toma de posesión de la nueva Junta Directiva Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), y de la inminente celebración de su Congreso Virtual, Acta Sanitaria ha entrevistado a su nuevo presidente el doctor José Polo, que ha destacado que en, el primer nivel asistencial, “ahora es el momento de hacer una auditoria del sistema, ver qué recursos humanos se necesitan y buscar un relevo generacional”, así como “apostar por una inversión clara” para “aumentar la competencia profesional del médico y su capacidad de resolución”.

Acta Sanitaria (AS).- ¿Cómo afronta el hecho de estar al frente de Semergen? ¿Se lo plantea como una continuación del proyecto de su antecesor, el doctor José Luis Llisterri, o como un proyecto nuevo?

José Polo (JP).- Yo he sido vicepresidente con José Luis Llisterri durante ocho años. Fui de los que preparé la candidatura con él. Así que el proyecto va a continuar. Además, hemos realizado una auditoria del Plan Estratégico y nos ha dado unos resultados que muestran que el camino es el correcto, aunque todo es mejorable. Intentaremos continuar en la misma línea y con el mismo guión. En una palabra, va a ser una línea de trabajo continuista.

AS.- ¿Qué objetivos inmediatos tiene en mente dada la situación que presenta la Atención Primaria, sobre todo por la pandemia? ¿Qué retos debe superar la especialidad?

JP.- Primero, tenemos que continuar dando, como médicos, todo lo que podamos y más a nuestros pacientes en esta situación tan complicada, pero, como Sociedad, hemos intentado, desde el primer momento, dar información veraz y contrastada basada en evidencia sobre el enemigo al que nos enfrentamos, sobre el virus. Y también, intentar mantener la formación y un poco la investigación, que es complicado en estos momentos. Sobre todo, hemos insistido en la formación, ya que no podíamos mantener un año curricular en blanco para muchos compañeros.

” Tenemos que continuar dando, como médicos, todo lo que podamos y más a nuestros pacientes en esta situación tan complicada”

De aquí a un año o dos años, puede haber otra Oferta Pública de Empleo (OPE) y mucha gente joven debe poder presentar comunicaciones en congresos y cursos acreditados de calidad. Por ello, hemos intentando mantener la formación continuada, uno de los retos de la especialidad en estos momentos tan complicados.

AS.- ¿Cómo valora el actual Real Decreto Ley que deja vía libre a las comunidades autónomas para contratar a MIR sin titulación? ¿Es acertado lanzar este mensaje en un momento en el que priman las movilizaciones para mejorar el primer nivel asistencial?

JP.- Yo creo que el Decreto no es correcto, no es positivo, es más, muy negativo, y creo que, además, puede generar una gran inequidad de atención al paciente. Así como una falta de calidad asistencial enorme. Por ello, no considero oportuno lanzar este mensaje ahora a la sociedad.

“Yo creo que el Decreto no es correcto, no es positivo, es más, muy negativo”

AS.- ¿Cuál sería el planteamiento más válido para que los médicos de Familia puedan desarrollar su labor en el futuro, ante este cambio de paradigma en la Medicina? ¿Apuesta por un aumento de la capacidad de resolución de los facultativos de esta especialidad?

JP.- Semergen ofreció, hace ya años, al Ministerio de Sanidad, nuestra herramienta de evaluación de la competencia, que es el desarrollo profesional continuo (DPC). Tenemos una herramienta, que, si el Ministerio quiere, recoge todas las competencias. Y es que, además, se le ofreció para la valoración de los médicos extracomunitarios. Entonces, hacemos esa oferta y podríamos sentarnos con el Ministerio, ya que nuestra herramienta no solo es evaluativa, sino que también es formativa. Por tanto, podríamos garantizar que ese médico, en el mapa de competencias, está actualizado y está al día.

En la Atención Primaria, como todo lo que se plantee sean paños calientes, no deja de ser una chapuza. Hay que hacer una verdadera planificación, una auditoria, como han solicitado determinados expertos, no solo de la pandemia, sino del sistema, sobre recursos y hacía donde queremos ir, como ya ocurrió hace años. Yo no estoy inventando nada. Si se miran las hemerotecas y un poquito la historia, se halla lo que se llamó Informe Abril, que marcó una pauta, un seguimiento y dio unos resultados. Yo creo que ahora es el momento de hacer una auditoria del sistema, ver qué recursos humanos se necesitan y buscar un relevo generacional. Apostar por una inversión clara en Atención Primaria para aumentar la competencia profesional del médico y su capacidad de resolución. En Semergen, lo venimos diciendo años, entre 12 y 16 años.

AS.- En este punto concreto, ¿se debería incrementar la formación y las competencias del médico de Familia? ¿También en telemedicina?

JP.- Si, en telemedicina ya había experiencias piloto hace años, pero, ahora, el médico de Familia debe aprender. Vaya por delante que el acto médico y la presencia del paciente hay que mantenerlo, ya que sobre todo para el facultativo de Atención Primaria, la presencia física del paciente es fundamental y básico. Pero, sin embargo, habrá determinadas cuestiones, sobre todo administrativas, que se podrán solucionar, o algunas patologías donde la telemedicina ha mostrado una ayuda y una colaboración.

“El acto médico y la presencia del paciente hay que mantenerlo”

En este sentido, nosotros hemos preparado dos proyectos formativos para poder formar al médico y que pueda realizar un seguimiento telefónico y, además, unos protocolos de actuación ante esas situaciones, sobre todo como ocurre ahora con esta pandemia.

AS.- Sobre investigación, ¿considera que necesita un impulso dentro de la Atención Primaria y tal y como hace Semergen?

JP.- Nosotros hemos impulsado mucho la investigación. Llevamos en estos momentos unos 25.000 o 30.000 pacientes incluidos en estudios, pero no deja de ser un comienzo en un camino. La investigación es fundamental porque en Atención Primaria, muchos estudios nos van a decir cosas sobre el paciente y su entorno, no solo datos a nivel hospitalario del mismo.

AS.- ¿Qué acogida espera del 42º Congreso Nacional Virtual de Semergen? ¿Cuáles son los temas destacados que se analizarán?

JP.- Semergen sigue intentando, desde el primer momento de la pandemia, ofrecer formación de calidad a los médicos, con un Congreso, que se desarrolla vía online para que la mayoría de los compañeros puedan seguir actualizándose. La organización de esta cita ha supuesto un esfuerzo enorme por parte de todos los grupos de trabajo de la Sociedad. En cifras, hasta el 13 de octubre, se han contabilizado unos 4.000 inscritos y cerca de 2.000 comunicaciones recibidas, que, bueno, los datos no son los mismos que los de un Congreso presencial, pero son de valorar dadas las circunstancias y la presión asistencial por la pandemia.

Entre los temas que se abordarán, figura como destacada la Covid-19, que no podía faltar, con mesas de debate y talleres, tanto desde el punto de vista preventivo como de seguimiento. Presentaremos un protocolo del paciente post Covid, muy interesante, que hemos elaborado junto a Medicina Interna. También, tocaremos temas de actualidad, sobre todas las patologías, como puede ser la nueva Guía de manejo en fibrilación auricular o los últimos estudios efectuados sobre el paciente diabético.

Como siempre, y más ahora, en este Congreso, quiero manifestar mi recuerdo más emocionado a todos los compañeros que fallecieron por la Covid-19 y a todas las víctimas, así como trasladar a mis compañeros de profesión un mensaje de ánimo: ya queda menos y hay que seguir atendiendo a los pacientes.

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    (Otro punto de vista)
    La urgente desmedicalización de la Atención Primaria.

    Ante todo, dejar constancia que expreso una opinión personal y no represento a ningún grupo o colectivo profesional.
    La brutal medicalización de la gestión y administración sanitaria está poniendo en serios aprietos la propia existencia del sistema sanitario. En pleno siglo XXI resulta inconcebible e incomprensible que se deje en manos de una sola de las profesiones que integran dicho sistema sanitario las labores de dirección. Los resultados de ello son innegables: una gestión de la presente pandemia con unas deficiencias que llevan a España a ser de los paises que, a nivel mundial, peor ha abordado la crisis. Esto no lo digo yo, lo ha señalado un estudio de una prestigiosa universidad extranjera.
    La visión corporativista e interesada de esta forma de “dirección” de nuestros recursos sanitarios, no hace sino acrecentar el problema de fondo. Este, bajo mi modesto punto de vista, no es otro que la desproporción de médicos frente a otras profesiones sanitarias. Solo a alguien que no persiga una mejor atención al paciente, se le puede estar ocurriendo contratar más médicos. O lo que es lo mismo, agrabar más el problema. A cualquier sanitario le apetecería dedicar el tiempo que considerara oportuno para llevar a cabo sus tareas, pero solo los médicos tienen tal privilegio. Para muchos galenos, esta prerrogativa, les da pie para entorpecer y obstruir nuestro sistema asistencial. El problema no es que falten médicos. La raíz de esta situación se genera en que se gradúen en nuestras universidades el doble de los médicos que realmente son necesarios. Rindiendo menos de lo que se viene haciendo, es fácil hacer creer a la sociedad tal deficiencia.
    Estamos recogiendo los frutos del despotismo que ha llevado a cabo, y continua haciendo, la esfera médica en su pretendida “dirección” de la sanidad. Curiosamente, bajo mi punto de vsta, son ellos quienes fomentan las listas de espera propiciando una utilización inadecuada de los medios y servicios sanitarios. Listas de espera que, lo sensato y lo razonable, sería que existiesen en aquellas profesiones que están peor dotadas de personal, según las ratios internacionales, con respecto a los médicos.
    Propongo como punto de partida para solucionar la grave crisis (médica) de nuestra Atención Primaria, el permitir que el grupo profesional, cuya formación académica y rol profesional, mejor encaja con este ámbito asistencial, pueda acceder a los puestos de dirección de la misma. El autoritarismo, el despotismo y la tiranía de los médicos, por no decir las aspiraciones corporativistas, trasnochadas y fuera de lugar, esta demostrado, no nos lleva por buen camino. Y para muestra, la gestión que se está haciendo de la COVID-19.
    Por lo demás, quien se sienta ocioso, aún en la presente situación de crisis, puede organizar reuniones pseudocientificas para “mirarse el ombligo” y engañar a la sociedad.