Política y Sociedad Entrevista con el director del despacho Campmany Abogados

Jorge Campmany: La incapacidad permanente se deniega “en la gran mayoría de ocasiones”

La misión de Campmany Abogados es ayudar a sus clientes a obtener una prestación económica que compense su imposibilidad de llevar a cabo una actividad laboral, así como una indemnización para el caso en que haya un responsable de dicha situación. Para entender estos procesos y la situación actual de la incapacidad y la baja laboral en España, Acta Sanitaria ha mantenido una conversación con el socio, director y abogado de este despacho, Jorge Campmany, que afirma que “es conocido que en la gran mayoría de ocasiones son denegadas” las solicitudes de concesión de incapacidad permanente.

Acta Sanitaria (AS).- ¿Qué es la incapacidad permanente? ¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes que la provocan?

Jorge Campmany (JC).- La incapacidad permanente es aquella situación en la que se encuentra una persona que padece una lesión o enfermedad que le dificulta o le impide el desarrollo de su trabajo o de cualquier tipo de trabajo. Con este reconocimiento, que lo hace la Seguridad Social (o una sentencia judicial), la persona que tenga reconocida una incapacidad permanente puede cobrar una indemnización o una pensión periódica. Las enfermedades o lesiones más frecuentes por número son las traumatológicas, seguidas de las psiquiátricas. Pero existen muchas otras enfermedades que pueden dar lugar a una incapacidad laboral. No es tan importante el nombre de la enfermedad propiamente, sino cómo le afecta esa lesión o enfermedad a la persona. Por ejemplo, una persona con esclerosis múltiple puede ser que tenga reconocida una incapacidad y otra con el mismo diagnóstico no. Incluso los grados de incapacidad pueden ser distintos pese a ser una misma enfermedad.

(AS).¿Cuál es el proceso para acreditar este tipo de incapacidad? ¿Qué requisitos se precisan?

(JC).- El proceso para que a una persona le sea reconocida una incapacidad es un proceso administrativo. Se solicita ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y se pasa un Tribunal médico (EVI), que propone o no una incapacidad. Tras la propuesta, la Comisión de Evaluación de Incapacidades (CEI) dictará un dictamen que será la base de la resolución del INSS. Si a la persona no le reconocen una incapacidad o el grado de incapacidad pretendido, tiene derecho a presentar una reclamación previa que se interpone ante el mismo órgano que dictó la resolución. El INSS dictará nueva resolución que, si es desestimatoria, permitirá el acceso a la vía judicial.

“Las enfermedades o lesiones más frecuentes por número son las traumatológicas”

En fase judicial, hay un juicio ante el Juzgado de lo Social de la provincia del trabajador, la posibilidad de recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma pertinente y, por último, la posibilidad de recurso ante el Tribunal Supremo, si bien este último recurso es muy extraordinario. Todo el proceso suele durar alrededor de dos años.

(AS).- En cuanto a las bajas médicas, ¿qué diferencias hay, por ejemplo, con la incapacidad permanente?

(JC).- La incapacidad temporal (baja médica) se diferencia de la incapacidad permanente en que la finalidad de la primera es que el trabajador se recupere totalmente de la lesión o enfermedad que padece o que se estabilice la lesión o enfermedad hasta el punto que pueda volver a trabajar. En cambio, la incapacidad permanente solo será cuando la lesión o enfermedad sea crónica, previsiblemente definitiva, y le impida el ejercicio normal del trabajo tras haber sido sometido a un tratamiento médico.

“La incapacidad permanente solo será cuando la lesión o enfermedad sea crónica”

(AS).- ¿Cuáles son los problemas más frecuentes a los que se enfrentan las personas en situación de baja?

(JC).- Las altas prematuras. Es decir, que a un trabajador se le de el alta médica pese a que deba seguir tratamientos médicos para mejorar su situación de salud. Y, sobre todo, el desconocimiento de las personas que están de baja de qué deben hacer y de los derechos que tienen. Es muy importante pedir informes médicos al especialista para cuando sea citado por el Tribunal médico -lamentablemente, los informes del médico de cabecera no tienen mucho valor para el Tribunal médico- e impugnar el alta médica cuando sea procedente si no estamos recuperados, puesto que el riesgo de agravación es altísimo.

(AS).- A partir del año de baja, ¿qué cambios se producen?

(JC).- Los controles de la baja médica se efectúan de forma exclusiva por el Tribunal médico, ya no por el médico de cabecera o las mutuas de accidentes de trabajo y, además, el pago de la incapacidad temporal lo efectúa ya directamente la Seguridad Social.

(AS).- ¿Cuántas personas en estas situaciones ven denegado su derecho a cobrar la pensión al año?

(JC).- No hay datos estadísticos por parte del INSS del número de expedientes de incapacidad permanente que se tramitan. Sin embargo, sí que es conocido que en la gran mayoría de ocasiones son denegadas. Ello, no obstante, también hay un número elevado de solicitudes que están correctamente denegadas.

“No hay datos estadísticos del número de expedientes de incapacidad permanente que se tramitan”

(AS).- De ellas, ¿cuántas llegan a los tribunales para rectificar esta decisión del Instituto Nacional de la Seguridad Social?

(JC).- Existen datos recogidos por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de que más de 20.000 sentencias al año reconocen la incapacidad permanente al trabajador al que se le había denegado la incapacidad en fase administrativa por el INSS. Y, más o menos, debe haber unos 40.000 o 50.000 casos anuales. Es decir, la mitad de los casos se ganan y la mitad se pierden.

(AS).- ¿Qué consejos daría a quienes quieren solicitar la prestación? ¿Y a quienes les han denegado la pensión?

(JC).- En cuanto a los primeros, que se informen de los derechos que tienen y de qué situación les puede resultar favorable; además, deben tener informes del médico especialista actualizados. Siempre es recomendable preguntar al médico especialista su opinión sobre la incapacidad, es el más apropiado para indicar qué cosas podemos o no podemos hacer. Pero también debemos recordar que el facultativo no es quién debe decir si estamos aptos o no para trabajar (pues no le compete), lo que debe hacer constar es las limitaciones que padece. Por ejemplo, en el caso de un comercial que padece gonartrosis, podrá decir que está limitado para la bipedestación mantenida y deambulación continua, no deberá decir que no puede ejercer su profesión habitual.

“Debemos transmitir nuestro conocimiento a aquellas personas que están en esa situación de vulnerabilidad”

En cuanto a los segundos, que verifiquen los motivos de denegación y se pongan en contacto con un abogado especialista que pueda valorar si es viable la reclamación que pretenden.

(AS).- ¿Cómo trata de facilitar Campmany Abogados todos estos procesos? ¿Qué servicios ofrecen y con qué objetivo?

(JC).- En Campmany Abogados creemos como pilar fundamental que debemos transmitir nuestro conocimiento a aquellas personas que están en esa situación de vulnerabilidad debido a las lesiones o enfermedades que padecen para que, después, puedan escoger cómo actuar. Para ello, utilizamos muchos medios de difusión, como redes sociales (Youtube, Facebook, misderchos.club, etc…), publicaciones en prensa y en nuestro blog de forma semanal. Asimismo, facilitamos herramientas gratuitas, como la calculadora de incapacidad, para que en menos de dos minutos una persona sepa si cumple los requisitos para solicitar la incapacidad laboral. La finalidad es que todo el mundo pueda conocer si tiene derecho o no y, si quieren, nosotros les acompañamos en el camino de reclamar su derecho.

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