Tecnología e Investigación durante los próximos cuatro años

El Instituto Carlos III participa en un proyecto europeo que estudia la salud en las ciudades

— Madrid 31 Mar, 2021 - 11:58 am

El Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA) ha anunciado que va a liderar, a través de su Área de Contaminación Atmosférica, la participación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), durante los próximos cuatro años, en el proyecto europeo URBANOME, que evaluará los diversos factores que influyen a la calidad vida y salud en las ciudades.

En este proyecto participan 15 instituciones de 10 países europeos. En representación de España, además del ISCIII -que cuenta con la colaboración del Centro Nacional de Epidemiología (CNE)-, también participa el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).

El proyecto URBANOME está financiado por el programa marco de investigación de la Unión Europea (UE) Horizonte 2020, que acaba de concluir su etapa y cuya labor proseguirá el actual Horizonte Europa, y supone una continuación del Proyecto ICARUS, realizado entre 2016-2020 y en el que también participó el ISCIII, con el liderazgo del CNSA.

URBANOME forma parte del denominado Grupo Europeo de Salud Urbana, que también trabaja con otros proyectos de investigación financiados en el marco de las convocatorias del programa marco europeo, y actuará en la línea de la propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de incluir la salud en todas las decisiones gubernamentales.

Desarrollo de soluciones innovadoras

Por otro lado, el ISCIII explica que “URBANOME es el acrónimo que resume la creación de ‘Observatorios urbanos de participación ciudadana‘, con el objetivo de mejorar la salud y el bienestar en entornos urbanos”. Estos observatorios se crearán en cada una de las ciudades europeas participantes: Aarhus, en Dinamarca; Atenas y Tesalónica, en Grecia; Aberdeen, en Escocia; Milán, en Italia; Ljubljana, en Lituania; Stuttgart, en Alemania; París, en Francia; y Madrid, en España.

El objetivo es utilizarlos como herramienta para impulsar la participación activa de la población en el desarrollo de soluciones innovadoras relacionadas con la mejora de la calidad de vida en entornos urbanos. Para canalizar esta participación ciudadana, se prevé utilizar los denominados laboratorios urbanos (Urban living Labs) ya existentes en muchas ciudades europeas; Madrid tiene su propio laboratorio municipal urbano, denominado MediaLab Prado.

Entre los fines de este proyecto se encuentra el de promover el bienestar, la salud y la habitabilidad en los entornos urbanos gracias al estudio de factores relacionados con el estrés ambiental, los desafíos urbanos contemporáneos, la cohesión social y las desigualdades en salud. Su influencia se evaluará teniendo en cuenta cuestiones como la edad, el género, los estilos de vida, las diferencias socioeconómicas, los distintos grupos de población y la vulnerabilidad social, entre otras.