Tecnología e Investigación desde su Centro Nacional de Sanidad Ambiental

El Instituto Carlos III continúa su colaboración en la vigilancia de la calidad del aire de La Palma

— Madrid 23 Nov, 2021 - 1:06 pm

El Centro Nacional de Sanidad Ambiental del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha comunicado que sigue con su colaboración que lleva realizando desde principios de octubre en las inmediaciones del nuevo volcán de La Palma, con las mediciones de aquellos contaminantes atmosféricos que complementan las determinaciones en tiempo real realizadas por la propia Red De Control y Vigilancia de Calidad de la Aire de Canarias.

En concreto, se está midiendo las concentraciones de ácido clorhídrico (HCl), las partículas torácicas (PM10) y respirables de alto riesgo (PM2,5) y su composición en carbono orgánico, carbono elemental y diversos metales pesados (plomo, cadmio, arsénico, níquel, cromo, cobre, zinc, cobalto, hierro, selenio, magnesio y mercurio).

El HCl, en altas concentraciones, está ligado, a daños oculares y en la piel y un incremento en la dificultad de la función respiratoria. Por otro lado, la importancia de las PM2,5 radica en que presentan un tamaño tan pequeño que pueden alcanzar los alveolos pulmonares, penetrar en el torrente sanguíneo y llegar a distintos órganos (corazón, hígado, cerebro, etc.), en los que pueden llegar a causar daños dependiendo de la exposición y las concentraciones.

Mediciones

Estas mediciones permiten evaluar el potencial impacto en salud y establecer, si fuera necesario, medidas de protección de la población a medio y largo plazo. Las mediciones realizadas en las últimas semanas revelan que las determinaciones de ácido clorhídrico (HCl), realizadas en zonas urbanas en las cercanías de las fajanas (terrenos llanos formados por la lava desprendida) que generan las coladas del volcán al entrar en contacto con el mar, están por debajo del valor objetivo de 24 horas legislado de 50 µg/m3, es decir, el estipulado como límite a partir del cual puede haber riesgo.

Sin embargo, debido a una mayor actividad volcánica, las concentraciones aumentaron en tres de los cinco puntos de la zona de Puerto Naos, más cercanos a la playa de los Guirres, llegando, en ocasiones, hasta los 25 µg/m3, sostienen desde el ISCIII.