Tecnología e Investigación En un artículo publicado en la Revista Española de Salud Pública

El Instituto Carlos III analiza los cambios al difundir información científica sobre la pandemia

— Madrid 10 Jun, 2021 - 1:17 pm

Un artículo, publicado en la Revista Española de Salud Pública, analiza los cambios en la forma de producir y publicar la información científica durante la pandemia, un trabajo que estuvo liderado desde la Biblioteca del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y que contó con la participación de los también madrileños hospitales de Fuenlabrada y de Getafe, del Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), y de la Biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud (BNCS) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

La directora de la BNCS-ISCIII, Elena Primo, apunta que “el impacto global de la pandemia del SARS-CoV-2 ha aumentado la producción, búsqueda y consulta de información científica, y ha impulsado los esfuerzos por hacerla accesible de manera rápida y sencilla”.

Elena Primo

Este trabajo revela que, durante los primeros 10 meses de 2020, se publicaron más de 66.000 artículos científicos, según la base de datos LitCovid, creada por la National Library of Medicine de Estados Unidos, con una cantidad de publicaciones que se duplicaba y triplicaba cada pocas semanas.

Según este estudio, la urgencia por dar a conocer información generó o aceleró varios cambios en la forma de generar y difundir el conocimiento científico: se observa una mayor difusión en acceso abierto; un crecimiento de los repositorios de preprints; una mayor rapidez en el proceso de revisión de textos por parte de las editoriales, y una abundancia de artículos de opinión, recomendaciones o comentarios frente a un número no tan alto de artículos originales con datos clínicos provenientes de grandes grupos de pacientes.

Ofrecer respuestas y soluciones

Por ello, los autores de este artículo reflexionan sobre “la necesidad de la comunidad científica de ofrecer respuestas y soluciones a las preguntas clínicas y epidemiológicas”, y apuntan varios factores para tener en cuenta en el análisis de las publicaciones, como “la veloz carrera por ser los primeros en ofrecer la información relevante, la actualización vertiginosa de la espada de Damocles de todo investigador (‘publicar o morir‘)”.

Respecto a la proliferación de artículos en formato preprint, estos investigadores apuntan que “si bien lo publicado en estos repositorios supone una cifra significativa y puede suponer una tendencia futura, habrá que esperar a los próximos meses para ver si esta línea de publicación, hasta ahora poco frecuente en Ciencias de la Salud, se consolida o si, como ocurría antes de 2020, la inexistencia de una evaluación por pares puede suponer una cortapisa para que los investigadores biomédicos sigan enviando, en tiempos postCovid-19, sus manuscritos a estos repositorios”.

La directora de la BNCS-ISCIII señala, también, como apunta este artículo, la necesidad de saber si más allá de la cantidad, se están cumpliendo los parámetros de calidad. “Habrá tiempo de evaluar la calidad de esta ingente producción, ya que los indicadores bibliométricos pondrán en valor los mejores artículos, pero esta necesidad de una información inmediata, con un proceso de escritura, revisión y publicación muy rápidos, está provocando incertidumbre en cuanto a la fiabilidad de la información científica publicada”, matiza.