Tecnología e Investigación Un estudio publicado en Journal of Clinical Medicine

El Instituto de Salud Carlos III localiza biomarcadores predictivos de recaída en leucemia mieloide

— Madrid 8 Ene, 2021 - 11:02 am

Un equipo liderado por la doctora Mayte Coiras, que es miembro del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha publicado un estudio que revela diversos biomarcadores capaces de identificar qué pacientes con leucemia mieloide crónica, en los que se interrumpe el tratamiento tras lograr el control de la enfermedad, tienen más riesgo de sufrir una recaída.

Este trabajo se publicó en la revista Journal of Clinical Medicine y se basa en el análisis inmunológico de diferentes respuestas del sistema inmunitario cuando aparece la leucemia mieloide crónica, un tipo de cáncer poco frecuente y que pertenece a las denominadas neoplasias mieloproliferativas. Esta puede tratarse con los fármacos llamados inhibidores de la tirosina quinasa (TKI), que permtieron que la supervivencia de este cáncer aumente mucho en los últimos años y se sitúe en torno a un 90 por ciento por ciento de los casos.

Los inhibidores de la tirosina quinasa actúan, principalmente, sobre la proteína BCR-ABL, causante de la leucemia mieloide crónica, provocando una respuesta antileucémica que bloquea la acción de esta proteína y, además, aumenta la producción de células del sistema inmunitario, concretamente de los linfocitos CD8+T y de las células llamadas ‘Natural Killer‘ (NK).

Gracias a esta respuesta, pasados unos años, la mayoría de pacientes pueden dejar el tratamiento, ya que la respuesta molecular del sistema inmunitario permite seguir controlando la enfermedad. Pero, por razones que aún no se pudieron determinar, la mitad de los pacientes que abandonan el tratamiento, cuando la leucemia mieloide crónica está controlada, sufren una recaída, al perder el control inmunitario de las células cancerosas residuales.

Clasificación de pacientes

La investigación ahora publicada por el ISCIII, realizada con muestras de 93 pacientes en diferentes estadios de la enfermedad, logra establecer una clasificación de pacientes según grupos de mayor o menor riesgo de recaída tras el abandono del tratamiento con inhibidores de la tirosina quinasa.

Este estudio revela que hay un peor control de la enfermedad y un mayor riesgo de recaída con los siguientes patrones inmunitarios: cuando hay bajos niveles de células citotóxicas, como las NK, NKT, CD8+ y TCRγβ+; cuando se reduce la expresión de los receptores de activación CD16, situados en la superficie de las células NK y NKT; cuando hay alteraciones en la síntesis de citocinas proinflamatorias y proteasas en las citadas células NK; y cuando aparecen procesos como la homocigosis en el antígeno humano leucocitario (HLA) E*0103 y el haplotipo BX en el gen KIR.