Tecnología e Investigación Estudio publicado en Science of The Total Environment

El Instituto de Salud Carlos III analiza la adaptación poblacional al aumento de calor en España

— Madrid 4 May, 2021 - 10:12 am

Una investigación, liderada por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha analizado, en las 52 provincias españolas, la evolución temporal de la Temperatura de Mínima Mortalidad (TMM), desde 1983 hasta 2018, con el objetivo de determinar si el ritmo de aumento de este indicador es suficiente para compensar el aumento de las temperaturas a lo largo de ese período.

Los resultados se publicaron en la revista Science of The Total Environment. La Temperatura de Mínima Mortalidad representa un rango óptimo de temperaturas de confort en el que la mortalidad de la población que se está estudiando es mínima o tiene su mínimo valor.

Este indicador puede utilizarse para medir la adaptación poblacional al calor; según sea su evolución en el tiempo, puede utilizarse como indicador de que es posible adaptarse al aumento de temperaturas provocadas por el calentamiento global.

Otro objetivo de este estudio es analizar si el ritmo de evolución de la Temperatura de Mínima Mortalidad (TMM) sería suficiente, de mantenerse constante, para compensar el aumento previsto de temperaturas en un escenario de emisiones desfavorable (RCP 8.5) para el horizonte temporal 2051-2100.

Evolución con el tiempo

Este estudio, realizado con apoyo de la Fundación Biodiversidad, cuenta con la participación de Cristina Linares, José Antonio López Bueno, Miguel Ángel Navas y Dante Culqui, que son investigadores de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS) del ISCIII Julio Díaz.

Según explican estos profesionales, “cuando representamos en un gráfico X-Y la temperatura máxima diaria (eje X) frente a la mortalidad diaria que se produce a esa temperatura (eje Y), esta gráfica tiene forma de V. El vértice de esa V es lo que denominamos TMM; a la derecha de esa temperatura se representaría la mortalidad atribuible al calor y a la izquierda la mortalidad por frío”.

“La TMM no es estática, sino que evoluciona con el tiempo”, aclaran estos investigadores. “Un desplazamiento de esa TMM hacia valores más altos podría interpretarse como que cada vez hace falta más calor para que aumente la mortalidad, y podría ser indicador de la adaptación poblacional al calor”, añaden.

Esta investigación señala que la temperatura máxima diaria en España en el periodo 1983-2018 aumentó a un ritmo de 0,41ºC por década, mientras que la TMM (este indicador se determinó para todas las provincias españolas y para cada año) incrementó de media a un ritmo mayor, de 0,64ºC por década.