Una reunión de Astellas Pharma expone el necesario seguimiento de los niveles de inmunosupresión

Es clave para prevenir el rechazo humoral subclínico del órgano trasplantado

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La compañía farmacéutica Astellas Pharma ha celebrado en Madrid la cuarta edición de su 'Reunión Detecta. Rechazo Humoral 2015: nuevas perspectivas', en la que los profesionales asistentes a la misma indicaron que el seguimiento de los niveles de inmunosupresión es "clave" para prevenir el rechazo humoral subclínico del órgano trasplantado.

astellas_pharmaLos sanitarios participantes en este encuentro avalado por la Sociedad Española de Trasplantes (SET) expusieron en este sentido que el rechazo humoral subclínico "es el primer paso hacia la pérdida de injerto en los pacientes trasplantados, por lo que la realización de biopsias de protocolo es determinante para adelantarse a la aparición del rechazo crónico e individualizar el tratamiento inmunosupresor".

"Este tipo de rechazo es una variedad del rechazo mediado por anticuerpos que, al igual que el rechazo humoral clínico, conduce al rechazo crónico, actualmente la causa más frecuente de pérdida del injerto", explicó al respecto el jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, el doctor Manuel Arias.

A juicio del representante de este centro sanitario cántabro, es importante "un aumento de la indicación de biopsias de protocolo para su correcto diagnóstico y abordaje, puesto que este tipo de rechazo no es sólo un marcador de riesgo de pérdida del órgano trasplantado, sino también un indicativo de que el paciente no recibe la inmunosupresión suficiente".
Los rechazos subclínicos "llevan a la pérdida de los injertos en ocho años"
Otro de los participantes en esta jornada de Astellas Pharma fue el profesor de Medicina y director del Programa de Trasplante Renal para Adultos de la canadiense Universidad de Manitoba, el doctor David Rush, que considera que los rechazos subclínicos "llevan a la pérdida de los injertos en un promedio de ocho años".

"Si el receptor no toma el medicamento inmunosupresor adecuado y en la dosis adecuada, el sistema inmune se despierta y genera una respuesta de rechazo hacia el órgano trasplantado atacándolo, primero con linfocitos y después con anticuerpos", explicó el miembro de este centro académico, que concluyó afirmando que, "en la actualidad, se están incorporando nuevos abordajes que centran el diagnóstico y detección de anticuerpos anti-HLA en la activación de los linfocitos B, productores de estos anticuerpos".