La mitad de pacientes con malaria en Camboya, Tailandia y Vietnam no se cura con terapia combinada

Según un estudio realizado por la Universidad de Oxford

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La mitad de los pacientes con malaria en Camboya, Tailandia y Vietnam no se cura con la terapia de primera línea (DHA-PPQ), debido a las formas multirresistentes de los parásitos 'plasmodium falciparum', las especies más letales que causan la enfermedad, según un estudio realizado por la británica Universidad de Oxford que fue publicado en la revista The Lancet Infectious Diseases.

Este trabajo refleja que, en el periodo que va del año 2016 al 2018, los parásitos de la malaria resistentes tanto a la artemisinina como a su piperaquina, un fármaco ampliamente utilizado, representaron más del 80 por ciento de los parásitos que circulan en el noreste de Tailandia y Vietnam.

Estos parásitos, que se propagan rápidamente, también adquirieron nuevas mutaciones de resistencia relacionadas con tasas aún más altas de fracaso del tratamiento, lo que provocó fallos en una de las combinaciones de medicamentos de primera línea más nuevas y más potentes (dihidroartemisinina-piperaquina) en la mitad de los casos en el oeste y noreste de Camboya, el noreste de Tailandia y el suroeste de Vietnam en 2015-2018, comprometiendo aún más los esfuerzos para eliminar la enfermedad.
Hallazgos preocupantes
"Estos hallazgos preocupantes indican que el problema de la resistencia a múltiples medicamentos en 'plasmodium falciparum' empeoró sustancialmente en el sudeste asiático desde 2015. Esta exitosa cepa resistente a los parásitos es capaz de invadir nuevos territorios y adquirir nuevas propiedades genéticas, lo que aumenta la perspectiva aterradora de que podría extenderse a África donde ocurren la mayoría de los casos de malaria, como lo hizo la resistencia a la cloroquina en la década de 1980, contribuyendo a millones de muertes", explican los investigadores.

Dado que el DHA-PPQ proporciona ahora un tratamiento ineficaz y promueve la diseminación de la resistencia, los autores de este estudio de la Universidad de Oxford solicitan que esta terapia de combinación de primera línea comúnmente utilizada "sea abandonada en la subregión oriental del Gran Mekong (Camboya, sur de China, Laos, Myanmar, Tailandia y Vietnam), incluso en áreas donde la resistencia apenas ha comenzado a emerger".