Foto Emilio Ignacio García
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El tiempo entre diagnóstico de leucemia mieloide aguda e inicio de terapia debe ser "muy corto"

Según la SECA y Astellas

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Con motivo de la reciente celebración de la Semana Europea contra la Leucemia, la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), con la participación de las universidades alicantina Miguel Hernández de Elche (UHM) y de Cádiz (UCA), y la colaboración de la compañía farmacéutica Astellas, ha presentado el documento de consenso 'Indicadores y estándares para una atención de calidad a pacientes con leucemia mieloide aguda', en el que se destaca que el tiempo entre diagnóstico de esta enfermedad e inicio de terapia debe ser "muy corto", inferior a cinco días.

Este trabajo nace con el objetivo de establecer las bases para una atención integrada al paciente con leucemia mieloide aguda a partir de la identificación de los hitos clave en su seguimiento y del establecimiento de estándares de calidad y seguridad clínica.

Emilio Ignacio García

Para la elaboración de este documento de consenso se identificaron cuatro hitos clave a tener en cuenta en el proceso de atención al paciente con leucemia mieloide aguda (LMA): Diagnóstico, Comité Multidisciplinar, Tratamientos y Seguimiento.

Para el doctor Emilio Ignacio García, que es el responsable de los Proyectos de Investigación de la SECA, "el tiempo entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento es crucial que sea muy corto, debe ser inferior a cinco días, que el paciente disponga de un diagnóstico integrado en un máximo de 30 días, y que la citometría se realice en las primeras 24-48 horas".
Pronóstico de la enfermedad
La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) estima que se diagnostican más de 6.000 casos de leucemia al año en España, que es un cáncer del tejido hematopoyético, como la médula ósea. Si bien existen cuatros subtipos de este tipo de tumor: mieloide aguda, mieloide crónica, linfocítica aguda y linfocítica crónica.

En concreto, la mieloide aguda es el tipo de leucemia más común en adultos, representando el 40 por ciento de todas las leucemias en el mundo occidental, con una incidencia mundial de 3,7 casos por cada 100.000 habitantes. Aunque un elevado porcentaje de los pacientes con LMA responderán a los tratamientos iniciales, aproximadamente, un 20 por ciento presentará enfermedad refractaria al tratamiento y más el 50 por ciento recaerá.

El pronóstico en estos pacientes tiene supervivencias de entre seis y nueve meses. Ciertas mutaciones, como la de FLT3-ITD, confieren un pronóstico particularmente negativo, con una mayor proporción de recaídas y menor supervivencias que aquellos pacientes que no presentan dicha mutación.

Este trabajo, además, pone de manifiesto la importancia de disponer de un protocolo consensuado para el diagnóstico citogenético y molecular de pacientes con LMA, donde se establezcan las pruebas mínimas para el correcto manejo clínico de estos pacientes. "Estas pruebas de genética deben realizarse en la primera semana que se ve al paciente", señala la presidenta de la SECA, la doctora Inmaculada Mediavilla.