Hospitales

Importantes avances en intervencionismo cardiaco sin practicar cirugía

— Barcelona 8 Abr, 2014 - 3:38 pm

8 CARDIO IM-2

El intervencionismo coronario percutáneo es el tipo de procedimiento terapéutico más frecuente hoy en Cardiología, y permite tratar la angina de pecho y el infarto agudo de miocardio sin necesidad de cirugía, según ha quedado puesto de manifiesto en el “VI Curso Internacional sobre Prevención y Tratamiento de las Complicaciones en Cardiología Percutánea”, celebrado recientemente en el H.U. de Bellvitge, Barcelona. Entre otras conclusiones extraídas de este evento, que reunió a más de 400 cardiólogos intervencionistas europeos y latinoamericanos para analizar las innovaciones en este campo, cabe subrayar que la implantación percutánea de prótesis aórtica en pacientes de alto riesgo reduce la mortalidad y les permite volver al domicilio en pocos días; por otro lado, una de las innovaciones más destacadas son los stents bioabsorvibles, que desaparecen del cuerpo cuando la arteria afectada por estenosis se ha curado.

Durante dos días se han debatido las indicaciones, aspectos técnicos, ventajas e inconvenientes de este tipo de intervenciones, analizando casos prácticos de especial complejidad. Dentro de las últimas innovaciones, en esta edición se han centrado en los nuevos stents bioabsorvibles.

Vía percutánea

Al decir de los expertos, en la última década la Cardiología ha experimentado una evolución exponencial en el campo del intervencionismo sin necesidad de practicar cirugía. Cada vez se hacen más operaciones cardiológicas por vía percutánea con mínima invasión en sustitución del acceso quirúrgico a corazón abierto. Actualmente, nueve de cada 10 pacientes con enfermedad coronaria son intervenidos sin cirugía en el H.U. de Bellvitge.

Desde hace poco más de un año, el hospital está implantando stents bioabsorvibles que desaparecen del cuerpo cuando la arteria afectada por estenosis se ha curado. Los nuevos stents, que como los clásicos pueden contener fármaco o no, desarrollan su máxima eficacia durante los cinco o seis primeros meses de su implantación y a partir de ese momento se van degradando, hasta que al cabo de dos años desaparecen totalmente.

En palabras del Dr. Ángel Cequier, director clínico de Enfermedades del Corazón del H.U. de Bellvitge, “así conseguimos que el paciente no tenga que llevar durante toda la vida una estructura externa al cuerpo, que es metálica y puede comportar un pequeño riesgo de coagulación porque está en continuo contacto con la sangre. Este hecho tiene especial importancia en aquellos pacientes más jóvenes”. Su implantación alcanza ya el 10% de enfermos, cifra que aumentará en los próximos años.

Nueva válvula biológica

Igualmente, el estrechamiento de la válvula aórtica se resuelve con la implantación de una nueva válvula biológica por medio de un catéter, es decir, sin hacer uso de cirugía abierta, lo que hasta ahora sólo se hacía en aquel grupo de pacientes con contraindicaciones severas.

“En el hospital estamos aplicando la sustitución valvular aórtica por vía percutánea en aproximadamente el 10% de pacientes con estenosis aórtica grave. Estudios recientes muestran que practicar esta técnica mucho menos invasiva en pacientes con un riesgo más bajo reduce la mortalidad y les permite volver al domicilio pasados pocos días desde la intervención. Es muy posible que en cuatro o cinco años un 50% de los enfermos con estenosis aórtica severa se pueda beneficiar de esta técnica menos invasiva”, explica el Dr. Cequier.

 

 

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