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Impacto social de la esquizofrenia

En este libro, coordinado por el Dr. Jerónimo Saiz, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid, y el Dr. Julio Bobes, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Central de Asturias, se determina que los trastornos mentales pueden afectar al 25% de la población, mientras que los recursos destinados a su atención no llegan al 5% del gasto sanitario público.

Impacto social de la esquizofrenia 
Dr. Jerónimo Saiz 
Dr. Jerónimo Saiz

La salud mental es un aspecto esencial para la calidad de vida y el bienestar de las personas. Según se explica en el libro, los recursos y la atención que se ha venido prestando a la atención de la salud mental en España está todavía lejos de lo que corresponde a nuestro sistema nacional de salud y a nuestro nivel de producto interior bruto per cápita.

 

“Falta una correlación entra la prevalencia de los trastornos mentales y los recursos destinados para su atención”, subrayan los psiquiatras en uno de los capítulos del libro. “En términos generales, las enfermedades o los trastornos mentales pueden afectar al 25% de la población a lo largo de su vida, mientras que los recursos destinados a su atención no llegan al 5% del gasto sanitario público”. Según datos del libro, actualmente, el 9% de la población padece al menos un trastorno mental. “Es llamativa la falta de información sobre los recursos disponibles para tratar las enfermedades mentales en España”, detalla uno de los capítulos.

 

El estigma como barrera para la recuperación

 

La esquizofrenia implica en ocasiones unas elevadas necesidades de atención derivadas de su tendencia a la cronicidad, así como de los déficits cognitivos y funcionales que se asocian a la enfermedad. Dichas complicaciones limitan la capacidad para un trabajo normalizado, las relaciones sociales y los lazos emocionales que son esenciales para el mantenimiento de una vida normal.

 

Las actitudes estigmatizantes hacia la enfermedad mental perviven claramente a día de hoy, a pesar de los esfuerzos de algunos grupos e instituciones científicas y sociales para reducir sus características. Entre las estrategias más específicamente que se proponen en el libro para conseguir cambios destacan: iniciar actividades educacionales comunitarias dirigidas a fomentar un cambio en las actitudes ante los enfermos mentales, incrementar el uso de fármacos capaces de controlar los síntomas de la enfermedad, minimizando los efectos secundarios estigmatizantes y permitiendo al paciente no recordar todos los días el estigma de su enfermedad; incluir educación contra el estigma en la formación de profesores, cuidadores y profesionales sanitarios. Asimismo, mejorar la psicoeducación de los pacientes y familiares sobre cómo adaptarse a convivir con la enfermedad conociéndola mejor, involucrar a los pacientes y familiares en la identificación de prácticas discriminatorias y promocionar acciones sociales y legales para reducir la discriminación.

 

Esquizofrenia y mundo laboral

 

Se estima que al menos entre el 20 y el 40% de las personas con esquizofrenia no encuentran trabajo, y que entre los que lo encuentran, la mayoría de las veces son trabajos breves en los que no consolidan el empleo.

 

La integración laboral constituye un componente fundamental para facilitar la autonomía, la independencia y la integración social de cualquier persona, de modo que la consecución de un trabajo por la persona con esquizofrenia se asocia con su bienestar, autoestima, satisfacción con la vida y el pronóstico de la esquizofrenia. Por tanto, los autores consideran que hay que avanzar en el acceso al empleo y su mantenimiento como parte de la atención en salud mental, analizando los factores que influyen en el acceso al empleo en personas que padecen esquizofrenia y las posibles intervenciones para facilitarlo.

 

Título: Impacto social de la esquizofrenia

Coordinadores: Dr. Jerónimo Saiz y Dr. Julio Bobes

Ediorial: Glosa