Política y Sociedad En un encuentro organizado por EFPIA, Asebio y Farmaindustria

El programa europeo de medicamentos innovadores muestra su fortaleza en España

El macroproyecto europeo articulado bajo la ‘Iniciativa europea de medicamentos innovadores, IMI’ ha mostrado su fortaleza en España, al cumplir sus primeros diez años de existencia, un programa iniciado en 2008 destinado a mejorar la competitividad de la Unión Europea en el campo de la investigación biofarmacéutica.

La ceremonia de aniversario de esta iniciativa se celebró en el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), con la colaboración de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio) y Farmaindustria.

Juan Antonio Tebar

Inversiones crecientes

El director de programas europeos del CDTI, Juan Antonio Tebar, agradeció la posibilidad de afirmar en el encuentro la filosofía de la patronal europea del medicamento innovador (EFPIA).

Destacó, así mismo, el éxito y el trabajo de investigación altamente competitivo que se realiza en España, algo que precisa el desarrollo de habilidades especiales para lograr retornos adecuados de inversión, con el foco puesto en la participación nacional en desarrollos internacionales, según precisó.

Como hito comunitario en Europa, destacó haberse acercado a los 90.000 millones de euros de inversión en nuevas terapias, con un 5,6 por ciento final correspondiente al país. Fruto de la colaboración, afirmó, entre el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), Asebio y Farmaindustria.

Javier Urzay

Cada vez más proyectos

El subdirector general de Farmaindustria, Javier Urzay, definió la reunión como una jornada feliz al poder constatar la progresiva participación de pacientes en las investigaciones, además de citar un volumen creciente de proyectos, tras los diez primeros años de la iniciativa europea IMI. Cada nuevo proyecto precisa la cooperación entre todos los agentes del sector de la salud, con un papel destacado de aquellos encargados de la regulación, según afirmó.

Destacó Urzay el relieve que adquieren los hallazgos de investigadores españoles como Ferrán Sanz, Guillermo Fernández o Cristina Avendaño, entre otros, a partir de estudios realizados con la participación de 100.000 pacientes de once países europeos. Razón que le llevó a defender un adecuado modelo de colaboración público-privada en España, dada su altísima reputación investigadora en el contexto mundial.

Jordi Martí

El futuro es biotecnológico

El presidente de Asebio, el doctor Jordi Marti, remarcó la necesidad de felicitar a Europa por la iniciativa IMI, que inició hace ya diez años su fructífera andadura. Un programa que, según sus palabras, impulsa la Medicina más avanzada y los cuidados de salud en territorio comunitario. Sirve como ejemplo de que es imprescindible investigar para llevar nuevas propuestas terapéuticas al mercado, a pesar del gran riesgo que comporta para las inversiones industriales.

Para Martí, la colaboración entre agentes del sector salud y afines es crítica para permitir un crecimiento desahogado de la investigación clínica, con desafíos nunca cumplidos en su totalidad, como extender el acceso de las terapias a todos aquellos que las precisan en el continente europeo.

Precisó además el presidente de Asebio que el 69 por ciento del arsenal terapéutico tiene base biotecnológica, en unos desarrollos en los que disponer del mayor volumen de datos clínicos precisos es antes una exigencia que una mera opción.

Pierre Meulien

Iluminar el camino de la innovación

Dentro del bloque sobre IMI, Iniciativa de Medicinas Innovadoras, con el subtítulo de ‘Diez años y más allá’, el primero en hablar fue el director ejecutivo del programa, el canadiense Pierre Meulien, que expuso las reglas del juego a seguir, además del honor que le reporta estar al frente del proyecto desde hace tres años.

En este lapso, Meulien destacó la extensión del espectro de actividades emprendidas desde IMI, en lo que denominó como una nueva forma de iluminar el camino para que llegue antes la innovación terapéutica a los pacientes.

Con dos fases claras, una primera entre 2008 y 2013, IMI Uno, que tuvo un presupuesto de 2.000 millones de euros y 59 proyectos completados; y una segunda, IMI Dos, todavía en marcha (2014-2020), dotada con 3.276 millones de euros y cuyos proyectos aún están en marcha. Con una distribución de 1.638 millones de euros aportados por la Unión Europea, 1.425  millones de euros por la EFPIA y 213 millones de euros llegados de otras fuentes de inversión.

En pro de la colaboración abierta

Como tarea principal de IMI, su responsable máximo citó facilitar una colaboración abierta en investigación para el desarrollo acelerado de terapias personalizadas, con amplio acceso, para mejorar la salud y el bienestar de la población europea, especialmente en áreas de la Medicina todavía no cubiertas como las lagunas que todavía existen en Pediatría, sobre las específicas que afectan a la mujer embarazada en tratamiento, los fallos de mercado relacionados con las resistencias antimicrobianas (AMR), los desarrollos complejos como las demencias, el dolor y el autismo, caracterizados todos ellos por ofrecer altas cargas de enfermedad.

Estos escenarios pueden mejorar, aseguró, mediante tecnologías de Big Data, biosensores remotos, terapias avanzadas, el mayor conocimiento del microbioma y los programas que permitan cambiar el curso de las enfermedades crónicas.

Para ello, estimó que es necesario lograr una adecuada integración de la información, usar el interfaz eTRICKS entre la investigación y los datos clínicos observados, mediante programas de acceso a los registros electrónicos de salud y los datos de pacientes generados con los programas WEB-RADR y RADAR. Y sin olvidar, matizó, la óptica de la distribución farmacéutica y los resultados logrados en la salud de los ciudadanos.

Marta Gómez Quintanilla

España puede mejorar

A continuación, la representante del CDTI en IMI por parte española, Marta Gómez Quintanilla, situó a España en el sexto lugar de la iniciativa IMI, con 88 millones de euros de inversión, un 5,6 por ciento del total.

Lo que aleja todavía al país del grupo líder, compuesto por Reino Unido, Francia, Holanda y Alemania, y en dura competencia con Suiza, que actualmente aporta 89 millones de euros al programa.

Según la directiva técnico, la participación española es posible gracias a diez entidades e instituciones líderes, de las que seis son coordinadoras y cuatro directivas, lo que hace posible en la actualidad hablar de una red nacional de 69 entidades colaboradoras, en 58 proyectos. Apeló también Marta Gómez Quintanilla a difundir IMI en los medios y foros de divulgación científica y social para fortalecer una red de colaboración multidisciplinar.

Adrian Carter

Un proyecto vigoroso

A continuación, el directivo de Boehringer Ingelheim, Adrian Carter, actualizó para los presentes los datos por los que resulta tan costosa y difícil la investigación farmacéutica.

Desde palabras iluminadoras del expresidente de Estados Unidos Thomas Jefferson, afirmó que IMI hace una gran labor para encontrar propuestas terapéuticas a enfermedades muy gravosas para los pacientes y los sistemas sanitarios, mediante desarrollos más acelerados. Como hito para lograrlo citó el año 2011, momento en que cundió la tendencia al Conocimiento Abierto en el continente europeo.

En otro momento de su intervención, Carter describió las estructura de colaboración público-privada que ilustra tan bien el proyecto IMI. Dentro de un caudal creciente de cooperación de la industria, a través de un trabajo conjunto, escalable y generador de valor de interés general para la población, con mecanismos orientadores de los proyectos por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la patronal del medicamento innovador de Europa (EFPIA), desde la idea germinal hasta las fases de contratación, mediante asesoramiento.

Amalia Martín

En respaldo de la Salud Pública

Como áreas terapéuticas preferentes de IMI, el directivo señaló la dedicada al cerebro, las patologías poco frecuentes, las enfermedades infecciosas, las neurodegenerativas y las grandes patologías, y muy prevalentes, como la diabetes o el cáncer. Sin perder de vista que la enfermedad con desenlace letal en Europa supone 25 millones de fallecimientos y un coste económico de 1.500 millones de euros.

Una razón suficiente por sí misma, según el ponente, para encontrar nuevos caminos a una salud pública fortalecida y reflejada en un mayor bienestar para los ciudadanos que viven en territorio europeo. mediante colaboraciones público-privadas sustentadas en estrategias bien definidas, dentro de marcos reguladores favorables y caracterizados por tener una clara orientación a mejorar los resultados en salud.

Ferrán Sanz

Evitar la toxicidad

Acto seguido, tomó la palabra el investigador y profesor universitario Ferrán Sanz, para dar algunas pinceladas sobre el proyecto eTOX de colaboración en seguridad farmacológica, basado en 8.196 estudios y cerca de nueve millones de datos preclínicos extraídos de 1.947 estructuras investigadoras.

Con la conclusión de que la toxicidad se aglutina en un 20 por ciento de los principios activos aprobados por la Agencia del Medicamento de Estados Unidos (FDA), un caudal de información que escenificó con un estudio realizado en problemas de prurito en el tratamiento de la hipertensión, solventado al identificar y sustituir el componente que provocaba ese efecto adverso.

También comentó Ferrán Sanz que no siempre hablan el mismo lenguaje los sistemas computerizados que la investigación clínica propiamente dicha, lo que genera no pocas distorsiones. Motivo por el que propuso una mayor estandarización de la información clínica que maneja la industria innovadora de medicamentos, para que la traslación entre la información entre investigación preclínica y clínica sea tan fluida como segura. Todo ello a través de una arquitectura investigadora que permita modelos predictivos en animales trasladables a humanos con la confianza que dan los datos.

Carlos Díaz

Con seriedad lúdica

En esta mesa, moderada por Juan Riese, nexo del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la iniciativa IMI, amplió la exposición de Sanz con datos sobre los estudios eTOX & eTRANSAFE el responsable de la firma Synapse, Carlos Díaz.

Este ponente hizo una analogía entre la planificación de la investigación y las piezas de un vehículo de Fórmula 1, con una dinámica básica en la que debe imperar el sentido común para llegar a metas productivas desde el punto de vista de la innovación. En ese sentido, alertó del peligro que existe de que parte del trabajo quede relegado a limbos sin beneficio.

Por eso, encomendó a los responsables de proyectos que eviten plantear el trabajo como un recreo, un frente entre enemigos, la mera subcontratación o limitarse a ser simples observadores.

Carlos Plata-Salamán El dolor en Europa

Para hablar de la lucha contra el dolor en Europa, el encuentro contó con el responsable de I+D de la compañía farmacéutica Esteve, Carlos Plata-Salamán. Este describió las líneas generales del proyecto Euro Pain, y otros subordinados como NGN-PET o IMI Pain Care, capaz este último de canalizar la colaboración de 14 países. Unidos todos ellos ante este grave problema de orden social y salud pública que es el dolor, especialmente cuando es prolongado.

Por eso, explicó que el objetivo de todos estos proyectos es evitar que las patologías crónicas no se conviertan necesariamente en casos de dolor igualmente crónico. Un fenómeno que afecta a varios millones de personas en la Unión Europea (UE), especialmente en capas sociales vulnerables como es la de las personas mayores con patologías crónicas, detalló el directivo farmacéutico.

Rob Ca

La hora de los pacientes

Para contribuir a un mayor conocimiento del proyecto inclusivo y sostenible con pacientes que es la Academia Europea de Pacientes, tomó la palabra Rob Camp, miembro de EUPATI. Sus palabras fueron destinadas a explicar que los pacientes pasan, progresivamente, de ser objetos a sujetos de investigación, a través de un empoderamiento que debe ir de la mano del aumento de sus competencias, para comprender el hecho patológico, entender la realidad terapéutica y colaborar activamente con el resto de los pacientes. En esa dinámica, Rob Camp aseguró que el portal de EUPATI recibe visitas de millones de europeos de los que algunos centenares de miles, 350.000, son españoles.

También se detuvo el representante de pacientes en los Community Advisory Boards (CABs), que permiten coproduccir literatura científica en cualquier campo del conocimiento. Concluyó el responsable de EUPATI con la certificación de que el colectivo de pacientes es el stakeholder más vulnerable del medio salud, por lo que es necesario que los otros agentes compartan con él tanto los beneficios como los riesgos de la investigación.

David Barros

Atención a la Tuberculosis

También participó el directivo de la compañía farmacéutica GSK, David Barros, para explicar detalles del proyecto PreDiCT-TB sobre tuberculosis en Europa. Tal como refirió, se trata de una patología con 1,7 millones de infecciones latentes, con potencial para llevar a un desenlace fatal en un mismo número, si no se pone remedio.

Destacó por eso la importancia de la prevención, dado que un paciente precisa durante dos años de tratamiento de la enfermedad la alta cifra de 14.000 comprimidos y 240 inyecciones considerablemente dolorosas en su administración.

Igualmente, defendió el programa europeo contra las resistencias antimicrobianas, AMR, en el que colabora su compañía, dentro del periodo IMI2, con el objetivo último de ofrecer soluciones efectivas contra la no suficientemente temida epidemia de tuberculosis.

Raquel Yotti

Desde el Carlos III

Clausuró el acto la directora del Instituto de Salud Carlos III, Raquel Yotti, quien consideró un gran éxito de IMI en Europa en el que España colabora de manera importante, lo que supone un gran proyecto colectivo cuyo destinatario esencial es el paciente.

Desde la premisa, aclaró, de que la meta es lograr un sano equilibrio entre la mejora del bienestar de las personas y la necesaria sostenibilidad del sistema asistencial e investigador. Concluyó con sus deseos de otra década de grandes éxitos para IMI, en los que prometió la participación activa del sistema productivo e investigador del país.

Asistió al encuentro en su integridad la directora de la Plataforma Tecnológica Española de Medicamentos Innovadores de Farmaindustria, Amelia Martín Uranga, junto a otros miembros de la industria farmacéutica nacional.

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