Política y Sociedad En una reunión calificada de 'improcedente' por AMYTS y de 'insólita' por el PSM

Ignacio González promete mayor estabilidad a los profesionales sanitarios

En una reunión a puerta cerrada, calificada de ‘improcedente’ por el sindicato médico AMYTS y de ‘insólita’ desde el partido socialista PSM, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha prometido una mayor estabilidad a los profesionales, con una serie de medidas incumplidas (según AMYTS) desde 2007.

Ante unos 400 profesionales, recolectados desde los puestos de mando de los centros asistenciales públicos de la Comunidad de Madrid, en una especie de mitin electoral un sábado por la mañana y al que se impidió la entrada a los medios de comunicación, el presidente González anunció, sobre todo, una mayor estabilidad en el empleo de los profesionales, posiblemente con la intención de contrarrestar la marea de malestar creciente en la sanidad como consecuencia de la política de privatización de la gestión de la asistencia sanitaria pública. De alguna manera, con este encuentro/mitin, se cierra el proceso de acercamiento a los profesionales puesto en marcha por el actual consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, después del distanciamiento propiciado por su predecesor, Javier Lasquetty.

Reunion_Sanidad_09Entre las medidas anunciadas por Ignacio González, destaca la conversión de 5.000 profesionales eventuales en interinos. Asimismo, anunció la posibilidad que se le da a pacientes de operarse en su hospital de referencia sin tener que esperar más de lo prometido por la administración regional ( el hospital dispone de un plazo máximo de 30 días hábiles para realizar el estudio preoperatorio, transcurrido dicho plazo se iniciará el cómputo aunque el estudio preoperatorio no haya sido realizado).

Opción voluntaria y remunerada

De acuerdo con lo anunciado, esta última promesa será posible en virtud de que los profesionales podrán optar por operar y efectuar pruebas diagnósticas fuera de su horario habitual e incluso en fines de semana. Naturalmente, además de voluntaria, la opción será remunerada y se aplicará en la medida que lo exijan las necesidades de cada hospital, con los que de forma individualizada se han firmado convenios o pactos de gestión. El dato despertó el interés de los comunicadores que repreguntaron  cómo era posible no gastar más si se incentiva a los profesionales y se amplían las jornadas, a los que el presidente explicó que el ahorro sería posible gracias a que el presupuesto que se pagaría a un centro concertado se destinaría a los hospitales públicos donde se desarrollará la labor correspondiente.

En respuesta a otra cuestión, sobre  si los pacientes habían iniciado una tendencia a no querer ir a otro hospital que no sea el que le corresponde (o de referencia),  Ignacio González aseguró que la circunstancia sólo se daba de cuando en cuando, sin periodicidad ni centro concreto y que de lo que se trata es de dar una facilidad u opción más a los pacientes. al tiempo que aseguró que nada tenía que ver con las listas de espera. Como consecuencia de estos pactos de gestión con los hospitales, y siempre según las previsiones de la Consejería, se va a por la máxima rentabilidad del equipamiento sanitario como en el caso de los quirófanos, las resonancias, Tacs y otras pruebas.

El escenario de esta y otras medidas de gran calado fue el Aula Magna del Hospital Universitario Gregorio Marañón. El público estaba formado por más de 400 profesionales entre los que abundaban jefes de servicio, supervisoras de enfermería, responsables de centros de salud y otros directivos, quienes tras escuchar las nuevas buenas plantearon diversas preguntas de carácter eminentemente laborales y de funcionamiento. Aunque se podía ver a diversos directores generales entre la concurrencia, en el sanedrín que acompañó en todo momento al presidente estaban Belén Prado, viceconsejera de Ordenación Sanitaria e Infraestructuras; el viceconsejero de Asistencia Sanitaria, Javier Maldonado; el director general de RRRHH del Sermas, Armando Resino, y Antonio Alemany, director general de Atención Primaria.

Una actuación en clave política

En clave política, González analizó y defendió la gestión realizada por el Gobierno regional, del que anteriormente había sido vicepresidente, recordando los 12 hospitales construidos, un 45 por ciento del presupuesto total de la Comunidad destinado a la Sanidad; medidas a las que unió las anunciadas en ese momento. Especial énfasis puso en los profesionales, a los que se les dedicó el canto habitual al situarlos entre los mejores y más eficientes del mundo. González prosiguió atribuyendo a éstos,  a su “esfuerzo y colaboración” la consecución del ahorro de 370 millones de euros.

Mejoras laborales 2

Mucho énfasis puso también en dejar claro que las medidas de incentivación profesionales respondían a las reivindicaciones planteadas por los mismos, dando el dato que el 22 por ciento tuviera ahora contratos por un año cuando este grupo en su mayoría estaban firmando contratos de mes en mes. La conversión de esos 5.000 trabajadores eventuales en interinos será aplicada a partir del próximo mes de julio, puesto que en la actualidad es objeto de negociación con los sindicatos.

Ya a comienzos de año, según recordó en más de una ocasión el director general del RRHH del Sermas, Armando Resino, se renovaron este tipo de contratos a más del 90 por ciento. Otras medidas ya anunciadas son las 3.571 pruebas selectivas a celebrar en septiembre y que se concretan en 306 plazas para médicos de familia; 119 para pediatras de AP; 1.600 para enfermeras; 100 correspondientes a matronas; 146 para fisioterapeutas y 1.300 para auxiliares de enfermería.

Hay que recordar que desde 2010 fueron convocadas unos 300 puestos de jefatura asistenciales. La novedad está en que a partir de ahora serán incluidas en las mencionadas convocatorias los puestos de supervisora de área y de supervisoras funcionales de enfermería.

El ruido y las manipuladas nueces

Al final de su intervención, González evaluó que se había producido “mucho ruido” al referirse a tiempos recientemente pasados y que pese a ello se habían llevado a cabo las medidas anunciadas y se había alcanzado el objetivo del ahorro, lo que le llevó a deducir el ruido era una cuestión más de forma que de fondo. Tradujo el “ruido” en clave de percepción manipulada de la realidad y también encuadró la normalización de la situación en la suspensión de la externalización (sin nombrarla) en los tribunales, “razón que ya no puede ser esgrimida por los oponentes”, razonó. Al ser invitado a hacer una evaluación sobre la Marea Blanca que se desarrollaría en la misma tarde del sábado, Ignacio González respondió : “Pues no”. Y pasó a otra cuestión.