Política y Sociedad

IDIS y las Mutualidades Administrativas, por un pacto que garantice el modelo MUFACE

IDIS y las Mutualidades Administrativas reclaman un pacto con la Administración que garantice la estabilidad del modelo MUFACE
IDIS y las Mutualidades Administrativas reclaman un pacto con la Administración que garantice la estabilidad del modelo MUFACE

Muy al contrario, la mayor parte de los participantes, comenzando por el propio Gustavo Blanco, director general de MUFACE, y pasando por el economista Juan Iranzo hablaron de los brotes verdes, de infausto recuerdo, e incluso aventuraron que hacia finales del presente año la economía podría reactivarse e, incluso, comenzar a crear puestos de trabajo a partir del 2014. Muy de agradecer en un día en el que se anunciaba que se profundiza la recesión al caer el PIB un 0,6 por ciento en la eurozona y en España una décima más.

 

En su intervención Pilar Farjas recordó que ella proviene del funcionariado y como conocedora del sistema abogó por la conciliación de la sanidad pública y privada y se comprometió a dar un impulso para conseguir una mayor eficiencia, pese a contar con menos medios; así que mostró su pleno convencimiento de que con la ayuda de los mutualistas y de todos se conseguiría.

 

El necesario acuerdo entre aseguradoras y Administración

 

José Ramón Rubio, presidente de IDIS, aseguró que el mutualismo administrativo no es solo un ejemplo de colaboración público-privada que genera múltiples beneficios en la gestión del sistema, sino que además es un modelo esencial para el mantenimiento de la actividad sanitaria privada y una herramienta fundamental para el ahorro sanitario y que había demostrado su fortaleza en los 33 años de buen funcionamiento. Por eso, argumentó que en un momento de crisis como el actual y ante la difícil sostenibilidad del sistema es fundamental que existiera un consenso entre las aseguradoras y la Administración Central para que este modelo siga siendo eficiente y sostenible para todos.

 

Desde IDIS se expresó el temor , en cada una de las intervenciones, a que la deficiente financiación del modelo ponga en riesgo la pervivencia del mismo con el consiguiente problema de sostenibilidad del sistema sanitario público, la ruptura del equilibrio en el acceso al sistema sanitario, además de poner en riesgo la viabilidad del sector sanitario privado, circunstancia que afectaría nada menos que a 45.000 profesionales sanitarios.

 

Los funcionarios prefieren el modelo privado

 

Según Luis Mayero, vicepresidente de IDIS, el colectivo de mutualistas que optó por la asistencia privada en el último año rondó los 2 millones de personas, lo que viene a representar el 4,2 de la población española y el 30 por ciento del total de la población que cuenta con un seguro privado. Este modelo, subrayó Luis Mayero, goza de un alto grado de aceptación entre los mutualistas, ya que el 84,3 del total del colectivo eligió este modelo, frente a los que optaron por la provisión sanitaria mediante el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Otras ventajas del sistema mutualista que citó es que ayuda a evitar el colapso de la pública y contribuye a la sostenibilidad del SNS, argumento recurrente en las distintas intervenciones. Otra de las ventajas, expuestas por distintos ponentes, es el grado de satisfacción de los mutualistas con las prestaciones que reciben y de las ventajas asistenciales como la libertad de elección de médico la no existencia de listas de espera , así como la dotación de alta tecnología.

 

Otro dato manejado por el vicepresidente de IDIS, y que se repitió a lo largo de las distintas intervenciones, fue que se trata de un modelo que tiene un coste nada menos que un 30 por ciento inferior al Sistema Nacional de Salud, puesto que “la mutualidad a través de las aseguradoras asume el coste total de la demanda sanitaria que disfrutan los beneficiarios”.

 

Las cuentas de Muface reducidas en 7.000 millones en los últimos cinco años

 

Eliseo Moreno, consejero de CSI.F en Muface, resaltó que el mutualismo administrativo representa el 7 por ciento del gasto sanitario privado que asciende a 2.076 millones de euros y el 10 por ciento del gasto privado de provisión que situó en 1.333 millones de euros. En su intervención, exhaustiva en cuanto a porcentajes y números absolutos, Eliseo Moreno aseguró que el colectivo mutualista supuso el 24 por ciento del volumen de primas del sector asegurador sanitario y el 32 por ciento del gasto asistencial de las aseguradoras con una siniestralidad directa del 100,53 por ciento, un 24 por ciento superior a la siniestralidad de seguros colectivos e individuales ; abundando en los altos índices de siniestralidad aseguró que “a pesar de las dificultades del presente este modelo está consiguiendo con una magnífica gestión administrar unos servicios de alta calidad sin gastar más de los recursos que se le asignan”. Otros datos de interés que Eliseo Moreno desgranó es que las cuentas de Muface se han visto reducidas en más de 1.000 millones de euros en los últimos cinco años (2003 y 2013), principalmente a consecuencia de la reducción de las aportaciones del Ministerio de Hacienda, la utilización del remanente de tesorería y la congelación de las ofertas de empleo público.

 

Otro dato curioso que ofreció es que Muface ha recibido 40.000 nuevos beneficiarios en el difícil 2012 a causa de que los hijos de los mutualistas vuelven a casa de sus padres como consecuencia de la crisis económica.

 

Pros y contras del sistema

 

La deficiente financiación, al aumento de la siniestralidad, debido sobre todo al envejecimiento de la población, así como la menor accesibilidad de los jóvenes al sistema, unidos a la subida del IVA sanitario del régimen reducido al general, están haciendo plantearse a algunas compañías aseguradores la conveniencia de participar o no en la cobertura.

 

En cuanto a las excelencias del mutualismo administrativo hubo consenso en señalar el beneficio para el Estado, ya que le supone un gasto fijo; a la sanidad pública, ya que reduce la demanda y presión asistencial; a la sanidad privada, por los hospitales, centro asistenciales y personal que trabaja en este sector y, por último, a los propios usuarios que tienen la capacidad de elegir voluntariamente el entorno asegurador y la asistencia.

 

Como debilidades del sistema se citaron el que el mutualista puede optar al inicio del año por el SNS o por la previsión privada y además puede cambiar varias veces al año de entidad aseguradora, circunstancia que perturba y provoca inestabilidad en esta ya que no puede planificar con certeza. El que los presupuestos del mutualismo sea cerrado, en contra de lo que ocurre con la pública, es otro problema añadido ya que las mutuas siguen dando el servicio, aunque hayan superado el presupuesto. Concretamente Luís Mayero señaló que las pérdidas que se están produciendo de beneficiarios jóvenes, individuos con una menor demanda de servicios y con patologías menos complejas, dejan de compensar el mayor coste del colectivo de los más mayores.

 

Otro de los factores muy tenido en cuenta por la mayor parte de los participantes es la complejidad que introducen las 17 comunidades autónomas ya que se puede dar el caso, expuso Mayero, “de tener que cubrir un servicio en todo el país, por el mero hecho de que esté cubierto por la sanidad pública en una sola Comunidad Autónoma”.

 

Propuestas a la Administración

 

Así que una de las propuestas de futuro por parte de IDIS es adaptar la realidad para situarla al nivel de los servicios ofrecidos por la pública y adecuar los medios en función de la densidad geográfica de los asegurados.

 

Quizás la reivindicación más importantes y en la que insistió especialmente Juan Abarca, Secretario General de IDIS, y en la que tuvo el apoyo de Juan Iranzo, Vicepresidente del Instituto de Estudios Económicos, es la ampliación del sistema a otros colectivos como los funcionarios de las Comunidades Autónomas, las corporaciones locales y provinciales, “que pueden traer muchos beneficios”. Concretamente dijo: “nuestra propuesta es incorporar medidas como la ampliación del modelo de mutualismo administrativo, ya que generaría ahorro al sistema público. De esta forma entrarían más personas en el sistema, se reduciría la edad media del asegurado y todo ello conllevaría a la sostenibilidad del modelo”.

 

Soledad Alvarez, Secretaria General Gerente del Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS), habló de las peculiaridades de un organismo que gestiona el Régimen Especial de la Seguridad de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, con prestaciones sanitarias, económicas y ayudas de contingencia y situaciones de necesidad y que pese a estar dirigido a este sector no parece que tengan muchas diferencias con lo expresado por los ponentes de IDIS y de las grandes mutualidades administrativas.

 

Celima Gallego, Gerente de la Mutualidad General Judicial (MUGEJU), del Ministerio de Justicia, comentó las funciones de este organismo que gestiona el Régimen Especial de Seguridad Social del personal al servicio de la Administración de Justicia y resaltó que pese a cubrir un sector muy específico comparte las mismas inquietudes y problemas expuestas por las grandes mutualidades.

 

Como conclusión principal, y se puede decir que consensuada, hay que reseñar que todos estuvieron de acuerdo en reclamar un pacto político que garantice la estabilidad y el futuro del modelo.