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Fracaso del Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) en su intento de acabar con Uniteco Profesional

Después de haber comprobado que el negocio de los seguros no le está dando los resultados anunciados, que era acabar con Uniteco Profesional, el Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) ha decidido emprender una campaña contra esta última a base de mentiras, como ha sido el modo habitual de actuar de algunos de los actuales directivos colegiales. Y todo porque los negocios que ha montado el Icomem para aprovecharse de la expulsión de Uniteco de la institución sólo está provocando algún quebradero de cabeza en una institución que ha olvidado su fin principal, que no es hacer negocio a costa de los colegiados.

Todo indica que los negocios anunciados por los actuales responsables del Icomem no están dando los resultados que esperaban

De entrada, y antes de rendir cuentas ante los colegiados de los grandes negocios prometidos, los responsables del Icomem han montado un enfrentamiento artificial con la que parece ser la principal competencia a su gran proyecto de correduría. Para ello, se ha difundido que una serie de colegiados se había dirigido al colegio quejándose de recibir información promocional de Uniteco Profesional para lo que, según la información institucional, se está sirviendo de datos propios del colegio y no autorizados para tal fin. Es decir, el Icomem se erige en defensor de unos denunciantes arrogándose un papel que no le es propio, sino de la Agencia de Protección de Datos, ante la que tampoco puede hacer de intermediario. Pero lo importante, en un ejercicio de puro paternalismo, es dar la impresión de que se preocupa de unos anónimos denunciantes contra la que, desde hace años, parece ser la bestia negra del actual presidente del Icomem, Miguel A. Sánchez Chillón, que ya la emprendió contra Uniteco cuando era vocal en una de las Juntas de Gobierno.

Fracaso empresarial

Llegados a este punto, todo indica que los negocios anunciados por los actuales responsables del Icomem no están dando los resultados que esperaban al tratar de sacar partido de los 44.000 colegiados cautivos por culpa de la colegiación obligatoria. A lo que deben sumarse las denuncias realizadas ante la Dirección General de Seguros por haber montado una correduría propia para llevar a cabo un negocio mercantil totalmente ajeno a los fines que obligan a los médicos a colegiarse para poder ejercer la profesión.

Nos hallamos ante una situación en que comienza a desmontarse el chiringuito de Sánchez Chillón

Por otro lado, en contra de la mentira difundida por el Icomem, de que Uniteco Profesional está utilizando los datos de los profesionales en poder y custodia del colegio, se trata de algo totalmente ajeno a la realidad, pues los acuerdos de la correduría con los asegurados son pólizas individuales y, por tanto, los datos están en poder del agente de seguros que se comunica con sus asegurados para todas aquellas cuestiones que considera que pueden ser de interés para éstos. Es sabido, y hay pruebas suficientes, que la mentira ha sido una táctica corriente de quien viene asesorando al oído al presidente del Colegio de Médicos de Madrid.

Nos hallamos ante una situación en que comienza a desmontarse el chiringuito de Sánchez Chillón que, en diciembre de 2016, cuando anunció la ruptura unilateral del acuerdo de colaboración del colegio con Uniteco Profesional y se creó la Unidad de Gestión de Riesgos del Icomem para dar respuesta a los colegiados sobre seguros colectivos de vida y viaje, ya recomendó a los colegiados que no realizaran las renovaciones de sus seguros a medio y largo plazo pues, según se informó oficialmente, existía la posibilidad de ofrecerles nuevos seguros y mejores.

En este entramado, desde que la Asamblea de Compromisarios de octubre pasado aprobó la creación de una Correduría de Seguros propia del Icomem, no debe obviarse una consideración: que, con la formación de tal instrumento, se evita el control de la Asamblea sobre sus actuaciones. Vamos, que se añade más opacidad a la actuación del Icomem en este campo.

Ahora, lo que toca es buscarse un enemigo externo para tratar de seguir haciendo lo que le viene en gana al grupo directivo del Icomem.

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

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