Política y Sociedad Para investigar y reparar la expulsión de peter Goetzsche

Los 31 miembros iberoamericanos de Cochrane piden una Comisión imparcial y elecciones inmediatas

La expulsión del cofundador de Cochrane, Peter Goetzsche, de la organización ha traído consigo numerosas reacciones, entre ellas la de los 31 miembros de su sección iberoamericana, que pidieron a la Junta Directiva que convoque elecciones inmediatas para cubrir los puestos vacantes y que se nombre una comisión ad-hoc imparcial, sin participación de ninguna persona que haya sido parte directa en el conflicto, para que revise de manera independiente e inmediata todas las actuaciones relacionadas con este conflicto.

Peter Gotzsche

Fue el propio Peter Goeztsche el que destapó el conflicto con Cochrane en una carta en la que aseguraba que esta decisión de expulsarle, tomada por seis de los 13 miembros de la Junta Directiva, llegó “sin una justificación clara y razonada”, más allá de acusarle de causar “descrédito”. Esta decisión trajo, además, consigo la dimisión de otros cuatro dirigentes, Gerald Gartlehner, David Hammerstein, Joerg Meerpohl y Nancy Santesso.

Estos puesto son los que quedan vacantes y que, según los miembros iberoamericanos de Cochrane, deberían reemplazarse “para así dar la oportunidad a que se incorporen otras perspectivas y sensibilidades en el gobierno de la organización”. Además, estos miembros solicitan “que el nuevo Board nombre una comisión ad-hoc imparcial, sin participación de ninguna persona que haya sido parte directa en el conflicto, para que revise de manera independiente e inmediata todas las actuaciones relacionadas con este conflicto, dirima las posibles responsabilidades y que estas se asuman de manera consecuente”.

Además, los solicitantes instan a que el informe de la mencionada comisión sea conocido y debatido en las diferentes entidades Cochrane de modo que las conclusiones que se deriven de este proceso de discusión puedan ser incorporadas a los reglamentos y procedimientos de la organización.

Dudas sobre el proceso

No solo eso, sino que estos 31 representantes de Cochrane consideran que “los mecanismos reglamentarios utilizados para expulsar a Peter Goetzche no están suficientemente desarrollados y han podido ser utilizados de manera no imparcial y sin las debidas garantías”.

“Entendemos que, fundamentalmente, lo que más está en juego en este conflicto es aclarar cómo una organización que se dice y quiere ser inclusiva y transparente dirime un conflicto grave con uno de sus miembros que puede tener como resultado final su expulsión”, reflexionan estos miembros.

“Aunque el proceso tiene sus raíces en un conflicto antiguo, se ha cerrado de un modo abrupto y negativo tanto para el afectado pero también para la organización. Con la información facilitada, tenemos dudas de que haya existido un proceso suficientemente adecuado y coherente con los principios de la organización para abordar un conflicto de esta naturaleza”, agregan los solicitantes.

Declaraciones contradictorias

Estos 31 miembros iberoamericanos de Cochrane no son los únicos que exponen su consideraciones sobre el conflicto. El coordinador editorial de Cochrane Work, Jos Verbeek, afirma sentirse preocupado por “la vaga formulación de la Junta de ‘mal‘ o ‘comportamiento perturbador‘ en todas las declaraciones que la Junta ha dado como la razón de la expulsión, porque no está claro si se refiere a su comportamiento en el dominio público o en tratos personales con la gestión de Cochrane”.

“Aunque la Junta dice que sus opiniones no son la base de la expulsión de Peter Goetzsche, las declaraciones son contradictorias a este respecto. Parece que sus opiniones sobre la revisión de la vacuna del VPH sí desempeñaron un papel en el conflicto”, expresa Jos Verbeek.

Renovación completa

David Hammerstein

A ellos se suma uno de los miembros de la Junta Directiva de Cochrane que dimitieron tras la expulsión del cofundador de la organización en 1993, David Hammerstein, quien no se limita a solicitar elecciones para los puestos vacantes, sino que cree que lo ideal sería la renovación completa de la Junta de Gobierno.

“El reducido número de personas actualmente integrantes de la Junta de Gobierno, que han tomado parte y adoptado decisiones en el conflicto, han de validar y recibir el respaldo democrático del conjunto de la organización si aspiran a continuar como miembros de la Junta. En consecuencia, no es procedente ni sensato que se convoquen elecciones para solo cubrir los puestos que han quedado vacantes de la Junta de Gobierno, cuando lo coherente y lógico, en estas circunstancias excepcionales, sería la renovación completa de la Junta de Gobierno”, detalla Hammerstein.

Además, a juicio de este exmiembro de Cochrane , cualquier proceso electoral para la elección de cargos de responsabilidad y dirección ha de contar con unas condiciones mínimas de neutralidad, objetividad y monitorización. “Por ello, ha de crearse una comisión independiente específicamente encargada de garantizar el proceso de elección”, añade.

“La propuesta de crear una comisión investigadora que sea nombrada y orientada en sus tareas por el actual liderazgo de Cochrane, sea del Governing Board o del equipo ejecutivo, no ofrece garantías de imparcialidad”, opina Hammerstein, que además considera que “una investigación centrada exclusivamente en el particular proceso de expulsión de Peter Goetzsche excluirá, de hecho, la necesaria evaluación de los déficits democráticos de funcionamiento de los órganos de gobernanza de Cochrane, los relacionados con la política de conflictos de interés de los redactores de Cochrane y el modelo de negocio editorial de la organización”.

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