2019 03 06 El Dr. Albisua (3º por la izda), junto al resto del equipo de los servicios de de Neurocirugía, Radiología y Anestesiología que realizaron la intervención
2019 03 06 El Dr. Albisua (3º por la izda), junto al resto del equipo de los servicios de de Neurocirugía, Radiología y Anestesiología que realizaron la intervención

La Fundación Jiménez Díaz extirpa un tumor cerebral usando su nueva resonancia magnética

Trabajo de los servicios de Neurocirugía, Radiología y Anestesiología

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Un equipo de profesionales de los Servicios de Neurocirugía, Radiología y Anestesiología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid ha realizado con éxito la primera intervención con su nueva resonancia magnética de alto campo intraoperatoria, la única de estas características de la Sanidad Pública española, para operar un tumor cerebral recidivado en un paciente que fue dado de alta tres días después de la operación sin rastro de la neoplasia resecada.

Concretamente, se trató de un varón con un glioma de bajo grado en el lóbulo frontal previamente operado y que, ante la reproducción del tumor, debía volver a ser intervenido. "Contar en estos casos con la tecnología de imagen más avanzada del panorama sanitario, que permite actualizar en tiempo real lo que está sucediendo en el campo quirúrgico, como un quirófano comunicado con resonancia magnética intraoperatoria, puede marcar una diferencia vital en términos de resultado y perspectiva para el paciente", explica este centro hospitalario del Grupo Quirónsalud.

Según detalla el jefe del Servicio de Neurocirugía de la Fundación Jiménez Díaz, el doctor Julio Albisua, la resonancia magnética resulta fundamental para esta especialidad, al ser la base sobre la que se planifica una intervención, se definen sobre ella los límites de la extirpación del tumor y se realiza con ella incluso el control postoperatorio, por lo que “disponer de esta información en tiempo real, durante la operación, supone una mejora crucial”.
Actualizar la resonancia
Actualizar durante la intervención la resonancia realizada antes de ésta “mejora mucho nuestra capacidad de eliminar completamente la neoplasia, así como de acercarnos todo lo necesario para ello a las áreas afectadas, optimizando los resultados para el paciente, pero respetando al máximo los límites, sin dañar otras que puedan dejar secuelas en el enfermo”, continúa este facultativo.

"Tras una primera fase de la operación, en la que se abordó la resección del tumor, se le realizó una resonancia intraoperatoria que localizó un pequeño resto de glioma, solo detectable con este tipo de prueba, y que pudo, por tanto, terminar de extirparse en el mismo quirófano, evitando así una posterior reintervención”, describe Julio Albisua.

“Una segunda resonancia realizada al paciente 24 horas después de la operación confirmó la ausencia total de tumor, por lo que pudo ser dado de alta con la seguridad de haberle aplicado el mejor tratamiento disponible”, añade el jefe del Servicio de Neurocirugía de la Fundación Jiménez Díaz.