La Clínica La Luz organiza la I Jornada de Osteointegración en Amputados

Guardar

La Luz
La Luz
La Clínica La Luz ha organizado la I Jornada de Osteointegración en Amputados, bajo la coordinación del doctor Rafael Delgado Velilla, responsable de la Unidad de Osteointegración en Amputados.

En España casi 80.000 personas viven sin algún miembro superior a inferior, en muchos casos debido a amputaciones derivadas de accidentes laborales o de tráfico o de patologías vasculares, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pese a que en los últimos años han tenido lugar importantes avances en el desarrollo de prótesis para estas personas, los especialistas estiman que todavía hay muchos afectados, sobre todo amputados femorales, que viven con muletas debido a los efectos secundarios que presentan las prótesis tradicionales, que no permiten una unión funcional con la estructura ósea del paciente.

“Muchas de estas personas tuvieron que renunciar a la clásica prótesis de cazoleta tras sufrir úlceras, roces y dermatitis en la zona del muñón que está en contacto con el plástico, o por padecer dolores de espalda debido a que, al no formar parte la prótesis de la estructura ósea del paciente y no apoyarse directamente en el fémur, se altera el reparto de pesos que soporta la cadera”, explica el doctor Rafael Delgado Velilla, coordinador de la I Jornada de Osteointegración en Amputados, que tuvo lugar en el citado centro sanitario. Otro problema clásico de estas prótesis tradicionales es que, al no hacer trabajar al fémur, acaban provocando un proceso de osteoporosis en el hueso más largo del cuerpo, tal como destaca este especialista, que es el responsable de la Unidad de Osteointegración en Amputados de la Clínica La Luz.

Todos estos problemas desaparecen o se reducen enormemente gracias a los nuevos desarrollos tecnológicos basados en la osteointegración, una novedosa modalidad ortopédica que consiste en la colocación de implantes metálicos (sobre todo de titanio) que como su nombre indica se integran perfectamente en la estructura ósea del paciente reproduciendo con la mayor fidelidad los movimientos naturales del mismo y evitando a la persona los dolores y problemas musculares y óseos (osteoporosis) que conllevan las técnicas tradicionales, señala el doctor Delgado.La comodidad y práctica ausencia de efectos secundarios “mejoran enormemente la calidad de vida del paciente y hacen posible que su día a día sea en la práctica casi idéntico al de una persona que no ha sufrido la pérdida de ningún miembro”, agrega el doctor Delgado Velilla.