El HUCA instaura un programa de control diabético que mejora la calidad de vida de los pacientes

Respresenta la modalidad de tratamiento intensivo más avanzada

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Huca diabetes
Huca diabetes
La Unidad de Diabetes Infantil del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) ha desarrollado un programa para pacientes en edad pediátrica, el cual incluye el uso de bombas de infusión subcutánea continua de insulina (ISCI) y sistemas de monitorización constante de glucosa, que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los 12 menores ingresados en este Departamento.

Con esta iniciativa, "se pretende reforzar la eficiencia de las unidades de diabetes, a través de un programa estructurado para el inicio de terapia con bomba de insulina y del sistema integrado, una opción más avanzada que, además de la bomba, incluye el uso de un sensor de glucemia con parada predictiva que impide entrar en hipoglucemia", señalan los portavoces del HUCA.

La directora de la Unidad, la doctora Isolina Riaño, es la responsable de dirigir un equipo integrado por diabetólogos, pediatras y Enfermería especializada, que además cuenta con el apoyo de dietistas y psicólogos. Entre sus fines está "garantizar un tratamiento optimizado, que incluya la aplicación de nuevas tecnologías para el control y tratamiento de la diabetes mellitus", manifiesta la directora.

"La terapia con estos sistemas es la modalidad de tratamiento intensivo más avanzada para estos casos, ya que combina de forma independiente una liberación basal de insulina a lo largo de las 24 horas del día con la posibilidad de aportar bolos adicionales antes de las comidas y en respuesta a valores elevados de glucemia", explican representantes del centro sanitario. "Este método resulta más preciso y tiene menor variabilidad", puntualizan.
Ventajas del programa
"Entre sus principales ventajas está la mejoría del control glucémico", anticipan desde esta Unidad especializada. "El uso de ISCI parece disminuir los valores de hemoglobina glicosilada, el promedio de glucosa o azúcar en sangre, entre un 0,5 por ciento y un 1 por ciento, ya que ésto se relaciona con las complicaciones, cualquier descenso supone reducir el riesgo de dificultades a largo plazo como retinopatías, nefropatías, neuropatía periférica y enfermedad cardiovascular", especifican.

Por otro lado, "ayuda a evitar las hipoglucemias graves, que pueden provocar daño cognitivo, pérdida de memoria y de la capacidad de aprendizaje, y permite aumentar la calidad de vida" destacan desde este centro. "Este tipo de tratamiento reduce la interferencia en la vida diaria y ofrece una mayor flexibilidad en los horarios de las comidas, además de facilitar la participación de los menores en las actividades propias de su edad", concluyen.