El Hospital Infanta Elena inicia un proyecto de humanización en escoliosis del adolescente

Disminuye las revisiones presenciales en consulta

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2020 06 04 Los doctores Borja Muñoz (izda) y Cristóbal Suárez (dcha)
2020 06 04 Los doctores Borja Muñoz (izda) y Cristóbal Suárez (dcha)
El madrileño Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, gestionado por el grupo sanitario Quirónsalud, ha puesto en marcha un proyecto "pionero" para la humanización en el seguimiento de la escoliosis en el adolescente, con el objetivo de incrementar la calidad asistencial y la satisfacción de los pacientes y de sus familiares disminuyendo de "forma significativa" las revisiones presenciales en las consultas, que, "dada la naturaleza de este problema de salud, son muy numerosas".

Para ello, y liderado por los doctores Cristóbal Suárez, que es el jefe del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología de este centro, y Borja Muñoz, que es el responsable de su Unidad de Ortopedia Infantil, el mencionado proyecto dota al Hospital Universitario Infanta Elena de una herramienta pionera para realizar consultas a distancia de los pacientes con escoliosis idiopática del adolescente (EIA), forma más frecuente de este problema traumatológico, así como para facilitar la programación de citas. Todo ello disponible tanto para los pacientes de la zona de influencia del centro como para los de otras áreas a través de la libre elección.

Borja Muñoz y Cristóbal Suárez

La escoliosis es la desviación de la columna en el plano anteroposterior mayor de 100, siendo la EIA el motivo principal de visita al traumatólogo pediátrico entre los nueve y 15 años, y representando entre el 20 y el 25 por ciento de las consultas a este especialista.

Sin embargo, solo debe ser tratada en los casos más severos con un corsé o, en los extremos, con una intervención quirúrgica, mientras que más del 90 por ciento de los pacientes deben ser únicamente revisados cada seis, nueve o 12 meses, según el momento del desarrollo en que estén en ese momento y que el traumatólogo pediátrico se encargará de determinar.
Prolongación de revisiones
"Unas revisiones que se prolongan desde la infancia hasta el final de la adolescencia -generalmente, entre los 10 y los 17 años, ya que, como enfermedad del crecimiento, puede presentar cambios en todo el mismo-, con el tiempo invertido y las molestias que ello conlleva", detalla este centro sanitario.

Según detallan los especialistas del Hospital Universitario Infanta Elena, para poder entrar a formar parte de este proyecto de humanización se debe tener entre nueve y 15 años en el momento de la primera visita al traumatólogo pediátrico y presentar una o dos curvas en la columna, de entre 50 y 200, con potencial radiológico de crecimiento.

Asimismo, apuntan estos profesionales que "el diagnóstico debe confirmar la ausencia de dolor, o si se presenta, que ya haya sido estudiado con las pruebas óptimas, de otros tipos de escoliosis más infrecuentes (como la congénita o la neurodegenerativa) y de otros signos de alarma".