La Gerencia de Alcázar de San Juan implanta técnicas domiciliarias para dializar a sus pacientes

En concreto, ya son seis los pacientes con insuficiencia renal terminal e irreversible que se están beneficiando de la diálisis peritoneal

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Gerencia de Alcázar de San Juan
Gerencia de Alcázar de San Juan

La Gerencia de Atención Integrada de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), se ha sumado a la estrategia que viene impulsando el Gobierno de esta región para avanzar en la implantación de técnicas domiciliarias para dializar a sus pacientes, como la diálisis peritoneal.

El objetivo del Ejecutivo autonómico es extender a todos sus centros este tipo de tratamiento, que permite a los pacientes con insuficiencia terminal e irreversible realizar las terapias diarias en el propio hogar. En el caso de la Gerencia de Atención Integrada de Alcázar de San Juan, su Servicio de Nefrología concluyó recientemente la formación de seis de estos pacientes y, en las próximas semanas, otros tres más se sumarán a esta alternativa a la hemodiálisis y al trasplante renal.

Para ello, un equipo especializado de Enfermería Nefrológica les enseñará la técnica en la Unidad de Diálisis Peritoneal del Hospital Mancha Centro. La encargada de entrenar al paciente en la técnica es una enfermera de Nefrología especializada en diálisis peritoneal. Ella será referente para el paciente una vez que se inicia en el tratamiento. El Hospital Mancha Centro dispone de tres enfermeras para la enseñanza y el seguimiento de las personas en diálisis peritoneal.

Resultados en salud

Tal y como explica la jefa del Servicio de Nefrología de la Gerencia de Atención Integrada de Alcázar de San Juan, la doctora Rebeca García, "para llegar al peritoneo, se implanta un catéter peritoneal en la barriga y, a través de él, se introduce el suero necesario para extraer de la sangre las sustancias que han de ser eliminadas". De la implantación de este catéter se encarga el Servicio de Cirugía General del centro, que realiza el procedimiento mediante laparoscopia.

Desde el punto de vista sanitario, los resultados en salud son similares, pero los pacientes en diálisis peritoneal conservan la diuresis, por lo que no tienen que hacer restricción hídrica y, a la hora de trasplantarse, suelen recuperar la función renal más rápido que los de hemodiálisis. Además, durante la pandemia, fue una técnica ideal porque evita el contacto con otras personas.