Hospitales En la clausura de la XVIII edición de su ciclo

El Hospital HLA Montpellier aborda una técnica que permite corregir genes causantes de enfermedades

— Zaragoza 2 Jul, 2018 - 1:05 pm

El ciclo Aula Montpellier del centro del grupo hospitalario HLA en Zaragoza ha puesto el punto y final a su 18º edición con una ponencia sobre la edición genómica, una técnica “revolucionaria” de la Medicina del siglo XXI que permite corregir genes causantes de determinadas enfermedades.

El encargado de impartir la ponencia fue José Miguel García, profesor honorífico de la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid y académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina de España, quien desarrolló gran parte de su carrera en el ámbito de la genética clínica.

El académico fue testigo de los avances que se produjeron en este campo desde que en la década de los 90 se descifrara el genoma humano. Sobre la ingeniería genética, el grupo HLA señala que se acaba de inaugurar “una nueva era con el descubrimiento de los mecanismos de la edición genómica”.

En su intervención, José Miguel García destacó que este descubrimiento es obra del español Francis Mojica, profesor de la Universidad de Alicante, quien detectó dicho mecanismo de defensa empleado por algunas bacterias de las salinas de Santa Pola para defenderse de infecciones por virus.

Punto de inflexión

Este hallazgo marca un punto de inflexión en la Medicina actual y en el abordaje de determinadas patologías. “Hasta ahora se conocían los factores ambientales y genéticos de muchas enfermedades, pero lo que se hacía era corregir los primeros porque los factores genéticos era imposible corregirlos”, expuso el especialista, antes de sentenciar que “ahora, con la edición genómica, se abre la posibilidad de modificar los genes”.

Según García, la edición genómica funciona como el “corta-pega de un editor de textos” pero aplicado al ADN de cualquier organismo vivo: vegetal, animal o humano. La técnica conocida como CRISPR-Cas9 actúa como unas “tijeras moleculares” capaces de cortar cualquier secuencia de ADN del genoma de una célula y hacer cambios en ella.

La posibilidad de introducir “cambios en genes con mutaciones o que funcionan de una manera imprevista” es, según el genetista, uno de los aspectos más prometedores de esta técnica, ya que se “podrían curar determinadas enfermedades como el cáncer o las enfermedades raras, y evitar que se sigan transmitiendo hasta llegar a erradicarlas”.