Hospitales A su cartera de servicios

El HLA Santa Isabel suma para artrosis infiltraciones de factor de crecimiento y ácido hialurónico

— Sevilla 16 Nov, 2020 - 5:10 pm

La Hospital HLA Santa Isabel de Sevilla ha incorporado a su cartera de servicios las infiltraciones de factor crecimiento más ácido hialurónico para el tratamiento de la artrosis, una patología que es más común en mujeres, tiene carácter crónico y de evolución lenta.

El jefe del Servicio de Traumatología de este centro, el doctor Álvaro Mesa, explica que este tratamiento “combina sinérgicamente los efectos clínicos de los factores de crecimiento con los beneficios del ácido hialurónico, reduciendo la degradación, la inflamación, el dolor y la rigidez de las articulaciones y presentando una mayor recuperación y prevención del desgaste del cartílago que otros métodos”.

La infiltración se lleva a cabo con un preparado obtenido a partir de plaquetas del propio paciente, y que es rico en factores de crecimiento, componentes clave para la regeneración tisular (conjunto de fenómenos que conducen al cierre de una herida). Todo esto, combinado con ácido hialurónico, el elemento principal del líquido sinovial y muy importante en el descanso del dolor.

“Según estudios clínicos, este tipo de técnica proporciona un alivio significativo y mejora funcional en el 87,3 pro ciento de los pacientes que han tenido una respuesta insatisfactoria a una terapia previa de solo ácido hialurónico”, aclara Álvaro Mesa.

Protocolo de actuación personalizado

“Este procedimiento es especialmente beneficioso en osteoartritis de articulación de rodilla, que atesora el 14 por ciento de la prevalencia total de esta enfermedad. No obstante, cualquier persona que la padezca puede beneficiarse de este tipo de tratamiento”, remarca el Hospital HLA Santa Isabel.

El protocolo de actuación es personalizado, según la patología de cada paciente. En el caso de la artrosis de rodilla, se suelen realizar tres sesiones (de 30 minutos, aproximadamente), espaciadas en el tiempo y dependiendo del paciente (una o dos semanas). Los efectos de este tratamiento suelen ser de un año, aproximadamente. Pasado este período, el especialista valorará si es necesaria una sesión de mantenimiento.