Tecnología e Investigación consiste en un exceso de saliva

El Hospital HLA Montpellier aborda el tratamiento de la sialorrea

— Zaragoza 26 Mar, 2021 - 5:00 pm

El Hospital HLA Montpellier de Zaragoza ha abordado el tratamiento de la sialorrea, enfermedad en la que destaca la trayectoria del doctor Javier López del Val, que es neurólogo de este centro sanitario aragonés.

Según explica Javier López del Val, la sialorrea o hipersalivación es un síntoma más que acompaña a muy diversas enfermedades. Esta patología consiste en un exceso de saliva producida o por una enfermedad de tipo neurológico o por anomalías de la cavidad oral. También, es un acompañante habitual en embarazadas, especialmente durante el primer trimestre de la gestación.

Javier López del Val

Tal y como explica López del Val, la sialorrea se divide clínicamente en dos tipos: anterior y posterior. La primera produce una incontinencia de la saliva, la cual acaba escapándose por las comisuras de la boca (es decir, babeo). En este caso, suele deberse o a una producción excesiva de saliva, o a la dificultad para deglutirla con normalidad.

Esta incapacidad para retener la saliva se debe habitualmente a algún tipo de enfermedad neurológica. Por otro lado, la sialorrea posterior es menos frecuente y, prácticamente, imperceptible, puesto que se trata de un flujo de saliva que va desde la lengua a la faringe.

Signos y tratamiento

Los signos más habituales de la sialorrea o la hipersalivación son descamación en los labios, dermatitis, afectación de la voz, cambio en el sentido del gusto, mala presencia y halitosis. Por otro lado, el exceso de saliva puede provocar que esta se desvíe a pulmones y, en el caso de que vaya acompañada de comida o líquidos, puede provocar náuseas y ocasionar severas patologías pulmonares.

La toxina botulínica es, actualmente, el fármaco más extendido en el tratamiento de esta patología, así como en otras muchas enfermedades neurológicas progresivas y degenerativas. Este fármaco ralentiza o enlentece la producción de saliva durante largos periodos de tiempo (de tres a seis meses) hasta que las glándulas recuperan su función y hay que reinyectar. Este especialista del Hospital HLA Montpellier señala que “su aplicación requiere experiencia y dedicación, pero, si se aplica correctamente, los resultados son espectaculares”.