Hospitales Elimina la eyaculación retrógrada

El Hospital HLA Moncloa incorpora un nuevo sistema en patología prostática

— Madrid 25 Nov, 2020 - 3:52 pm

Para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata, en casos de agrandamientos que no superen los 60-70 gramos, el área de Urología del Hospital HLA Universitario Moncloa de Madrid ha incorporado recientemente el nuevo Sistema Rezum: un procedimiento transuretral sencillo que dura cinco minutos, se realiza bajo sedación, de forma ambulante, y consiste en aplicación de inyecciones de vapor de agua que, al generar energía térmica, permite eliminar el tejido sobrante de la próstata y eliminar la eyaculación retrógrada.

La hiperplasia benigna de próstata es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática de alta prevalencia. Este problema afecta a más de la mitad de los varones a partir de los 50 años y perjudica su calidad de vida, pone de manifiesto este centro sanitario.

A diferencia de anteriores métodos, “los resultados no son inmediatos (el paciente regresa a casa con una sonda para orinar de siete a 10 días y tiene un proceso lento de recuperación), pero, en contraposición al resto de técnicas, evita disfunciones, como la eyaculación retrógrada (en el momento del orgasmo, el semen se queda en la vejiga y se orina posteriormente)”, explica este hospital.

Tipo de intervención

El tipo de intervención dependerá del crecimiento de la glándula. Para próstatas de hasta 70-80 gramos se utiliza fotovaporización con láser verde a cargo del doctor José Ignacio Iglesias, que es miembro del Hospital HLA Universitario Moncloa, con más de 1.600 procedimientos en su haber, que opera a través de la uretra y reduce el tamaño de la próstata que obstruye el canal e impide orinar.

Se realiza bajo anestesia regional y en 24 horas se retira la sonda para volver a casa. Si el órgano crece por encima de los 80-90 gramos, es el doctor José Ramón Pérez Carral, uno de los urólogos más experimentados de España, quien realiza una enucleación con láser Holmium, que se suma a las más de 1.500 que ya realizó en su trayectoria. Este método elimina la parte interna de la próstata y cualquier fragmento a través de la uretra. La anestesia es regional y, tras 48 horas de hospitalización, un 80 por ciento de pacientes regresa a su domicilio sin sonda.