cara Carlos Nicolas

Apunte del día

Si no hay epidemia de autismo, al menos lo parece

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Apunte del día

A raíz de la reciente polémica desatada por las declaraciones de un informador al vincular sin fundamento alguno el autismo con la vacunación, han salido a la luz informaciones que ponen de manifiesto un crecimiento del trastorno del espectro autista (TEA), lo que obliga a pensar que algo está sucediendo y que debería aclararse. Lo que no se puede, ni se debe, es cerrar el debate diciendo, como se ha hecho desde algunas organizaciones, afirmando que no existe una epidemia de autismo (TEA).

Hace una semana, en un articulo en que desmentía fehacientemente la vinculación de la vacunación con el autismo, nuestro colaborador Juan Gérvas  subrayaba el crecimiento de los casos de TEA, de acuerdo con la información oficial de los Estados Unidos, pues de un caso por cada 2.500 niños en los años 70 se había pasado a un caso por 68 actualmente. En Europa, y según las últimas investigaciones, la relación es de uno por cada 100.

Sin duda, nos hallamos ante un hecho sorprendente y que genera dudas, como lo pone de manifiesto José C. Buñuel en su blog 'Pediatría basada en pruebas'.

No cabe duda de que algo está pasando y el problema no puede despacharse sin más, diciendo que no existe. Probablemente no se registre una epidemia, pero la etiquetación como TEA de un problema precisa de mayor concreción y claridad. Que en poco tiempo se multipliquen por 37 los diagnósticos de autismo permite pensar que la clasificación no es adecuada o que, sin más, estamos ante una epidemia de TEA.

Quienes hemos vivido el problema de cerca podemos decir que, hace 30 años, hasta los casos evidentes de autismo pasaban inadvertidos para abundantes pediatras, psicólogos y psiquiatras. Y parece que, ahora, todo es autismo. ¿Qué ha cambiado?