Salud Mental Por investigadores del CIBERSAM

Hallado un segundo tipo de esquizofrenia que puede darse en cuatro de cada 10 pacientes

— Madrid 30 Abr, 2020 - 12:35 pm

Una nueva investigación internacional con participación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) ha permitido detectar una segunda forma de esquizofrenia, al comprobar que cuatro de cada 10 pacientes no responden a este patrón de anomalías cerebrales y tienen una estructura cerebral similar a los individuos sanos.

Este trabajo, que acaba de publicarse en la revista Brain, podría contribuir en el futuro al desarrollo de tratamientos más personalizados para esta patología. Este estudio multicéntrico internacional, liderado desde la estadounidense Universidad de Pennsylvania y en el que participa el grupo del CIBERSAM que lidera el doctor Benedicto Crespo-Facorro en el Hospital Universitario Virgen del Rocío- Instituto de Biomedicina de Sevilla (HUVR-IBIS), es el primero en describir y descubrir dos subtipos neuroanatómicos distintos en esquizofrenia tras analizar las resonancias cerebrales de más de 300 pacientes mediante análisis estadísticos de inteligencia artificial.

El primer tipo presentaba menores volúmenes de materia gris de forma generalizada en comparación con los controles sanos, mientras que el segundo, volúmenes similares a los cerebros normales. “Los pacientes con este segundo tipo presentaban aumento de volumen de su sustancia gris en los ganglios basales del cerebro, pero, por lo demás, sus cerebros eran similares a los de los controles sanos”, explica Benedicto Crespo-Facorro.

“Muchos otros estudios anteriores habían mostrado que las personas con esquizofrenia tenían significativamente menores volúmenes de tejido cerebral que las personas sanas, pero en más de un tercio de los pacientes estudiados por nosotros esto no ocurría y sus cerebros eran casi completamente normales”, apunta este investigador del CIBERSAM.

Diferencias neuroanatómicas

Estos resultados sugieren que, teniendo en cuenta estas diferencias neuroanatómicas, en el futuro se podrá realizar una predicción de necesidades y unos tratamientos más personalizados. “En el futuro diremos: este paciente es de este subtipo o tiene esta patrón anormal, en vez de asumir que todos las personas con la enfermedad presentan las mismas características cerebrales”, señala Crespo-Facorro.

La esquizofrenia es un trastorno mental que sigue siendo poco comprendido y que se presenta, en la mayoría de los pacientes, de manera temporal, con alucinaciones, delirios y otras alteraciones de la cognición, y donde la variabilidad de los síntomas y de la respuesta al tratamiento es enorme. Incluso, hasta ahora, los intentos de estudiar la enfermedad comparando cerebros de personas sanas con los de personas con el trastorno fallron en describir esta heterogeneidad.