Política y Sociedad Palabras del presidente del Consejo General de Médicos, Serafín Romero, ante la era Post Covid

El gobierno clínico ha demostrado su valía ante la crisis organizativa generada por la Covid-19

Durante su conferencia en el encuentro virtual organizado por el Club Siglo XXI, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), el doctor Serafín Romero, ha declarado que el gobierno clínico ejercido por los facultativos, durante la crisis organizativa generada por la Covid-19, demuestra toda su valía, a pesar de lo cual la autoridad sanitaria vuelve a abusar de su compromiso hacia sus pacientes, expresado en la pérdida de vidas de demasiados compañeros.

Serafín Romero

Profesionalismo y vocación

Serafín Romero dictó la conferencia ‘Ante la Covid-19: El CGCOM, comprometido con la sociedad y con el médico. 100 años de vida’, en la que incluyó profundas reflexiones sobre el impacto de la pandemia en el país y la propia profesión médica, así como sobre las medidas emprendidas desde la institución que preside, nacidas siempre de un acendrado compromiso ético basado en el profesionalismo y la vocación.

Ana Pastor

Semblanza del sacrificio

La vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, empezó el acto con palabras de condolencia por la pérdida de todos los fallecidos en la pandemia, con especial mención a la reciente ausencia del nefrólogo y jefe del laboratorio de Fisiopatología Renal del Hospital General Universitario Gregorio Marañon de Madrid, el doctor Alberto Tejedor, al que le unía una larga amistad y un enorme respecto profesional.

Seguidamente, y sobre el CGCOM, Ana Pastor recordó el impulso que recibió tras la gran pandemia de gripe que sufrió España en 1917 y que llevó a la convocatoria de la Asamblea de Juntas Directivas de los colegios de médicos, un año más tarde, para defender los valores deontológicos de la profesión y para salvar del hambre a miles de familias de médicos fallecidos.

Una conferencia con 140 personas acreditadas

Suspenso en Salud Pública

Para esta diputada, la crisis sanitaria evidencia las debilidades del Sistema Nacional de Salud (SNS) y justifica la búsqueda de un Pacto de Estado por la Sanidad, en el que habrá que devolver justamente desde la política todo el apoyo demostrado por los profesionales al sistema sanitario.

En opinión de la vicepresidenta segunda de la Cámara Baja, la pandemia no se debe a un fallo del sistema sanitario español, sino que fue causada por una crisis de Salud Pública debida a la imprevisión y la mala vigilancia epidemiológica, por lo que propuso la creación de una agencia estatal destinada a reformar esas parcelas con un cambio radical del enfoque actual.

No bastan 30 días

Sobre la Comisión para la Recuperación Social, ideada en el Congreso de los Diputados, considera Pastor necesario escuchar a la sociedad civil y sus verdaderos expertos, para optar a un modelo de gobernanza como reclamó en su día el presidente de Honor de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), el doctor Patricio Martínez, aunque también advirtió de que no se puede cambiar el SNS de arriba abajo en solo un mes.

En su presentación del protagonista del día, la ‘popular‘ destacó la oportunidad de contar una vez más con opiniones solventes para aclarar puntos importantes de la situación sanitaria actual, un elogio que le llevó a incluir las campañas de denuncia del CGCOM para la protección material y social de los profesionales sanitarios.

Describió Pastor a Romero como médico vocacional licenciado por la Universidad de Sevilla y su labor asistencial en la localidad cordobesa de Posadas, además de gestor de una zona básica de Salud, directivo del colegio de su provincia y secretario general del CGCOM para, posteriormente, asumir la Presidencia de la institución en relevo del doctor Juan José Rodríguez Sendín, además de destacar su impulso al documento de Atención Primaria 25 para el marco de este ámbito asistencial.

Paloma Segrelles

Hace solo tres meses

En su papel de moderadora, la presidenta de la Comisión de Debates del Club Siglo XXI, Paloma Segrelles, trajo de la memoria más reciente la apertura del acto de Centenario del CGCOM en el Congreso de los Diputados, ante su presidenta, Meritxel Batet, y con la presencia de un recientemente nombrado ministro de Sanidad, Salvador Illa.

En defensa de la vocación

Ya en el uso de la palabra, Romero agradeció a Pastor su vocación irrenunciable como médico y su compromiso social como gestora y legisladora pública, a pesar de que algunas leyes que impulsó como ministra de Sanidad nunca fueron desarrolladas por Gobiernos posteriores.

De vuelta a febrero de este año, el presidente del CGCOM razona que nadie sospechaba, entonces, la situación a la que habría de llegar el país por culpa del SARS-CoV-2, a pesar de que, en esas fechas, China ya se afanaba para levantar un hospital en tiempo récord en Wuhan, mientras que, en Italia, se aislaba a poblaciones enteras y se ponía en cuarentena a 250 personas después de haber detectado una decena de contagios.

Demasiados muertos

Lamenta en extremo Romero que, en el momento de pronunciar esta conferencia, hubiera en España más de 232.000 personas infectadas y 27.778 fallecidos, entre los que contó 51.000 profesionales sanitarios con la enfermedad, de los cuales 80 habían muerto y, entre ellos, 55 compañeros en el caso de los médicos, que supieron dar su vida durante su ejercicio profesional al servicio de los pacientes de la Covid-19.

En su memoria, apela este facultativo a las palabras del doctor Enrique Ballester Llopis sobre dos compañeros muertos por el SARS-CoV-2 y expresó su pesar por el reciente fallecimiento del doctor Leonardo Dante, ese mismo 21 de mayo, tras haber sido médico hasta el último momento en la residencia de mayores de Malagón (Ciudad Real), a sus 73 años de edad.

Esencia del Consejo General

Resumió este conferenciante que la función de los colegios de médicos es velar por el contrato social renovado permanentemente con el paciente, y el conjunto de la sociedad, en defensa de un profesionalismo que es muchas veces el último recurso humanitario para las capas más desfavorecidas de la población, además de ejercer la abogacía ante los poderes públicos en un mundo siempre cambiante.

Para Romero, en febrero pasado, el CGCOM renovó sus votos con la Sanidad Universal, la eficiencia organizativa, la Salud Pública, la mejora de los sistemas de alerta sanitaria y las políticas de desarrollo profesional, para revitalizar un sistema sanitario severamente golpeado por la pandemia.

Por todo ello, el presidente definió al propio Consejo General como el ágora del pensamiento médico, al ser fiel al compromiso con el desarrollo profesional y la formación continuada y punto de encuentro con las profesiones sanitarias hermanas.

Mejorar el marco legal

El presidente de los médicos españoles puso el acento en que la legislación de colegios profesionales data de tiempos previos a la Constitución, aunque el texto de 1974 fue corregido por la directiva de servicios, que no fue suficiente para adecuar la naturaleza de estas instituciones de Derecho público al siglo XXI.

Este es un marco legal que no impide al CGCOM ejercer sus cuatro funciones básicas de representacion y vigilancia de la praxis médica, aunque, legislatura a legislatura, cada vez le resulte más difícil intervenir en la ordenación y la regulación de la profesión, razón que le llevó a estimar que los médicos resultan “incómodos” al poder político, muchas veces, por su afán de señalar aquellas cosas que les atañen y se plantean mal.

Al futuro por el presente

Con el ánimo de actualizar el presente para ganar el futuro, Romero apuesta por medidas estructurales valientes que salvaguarden el sistema sanitario al dotarlo de recursos humanos adecuados, con un esperado decreto de especialidades, el cuidado del desarrollo profesional y la fijación del baremo de daños sanitarios, entre otras reformas bien planteadas y nacidas del consenso, aunque no desarrolladas por falta de iniciativa política.

Sin embargo, tuvo que lamentar el presidente del CGCOM que, como muchas otras veces, se haya abusado del compromiso de los médicos hacia sus pacientes, sin que se adivine todavía el límite en todo este desdén, lo que lleva a la profesión médica de la estupefacción al abatimiento y la indignación, al demorarse sine die la autonomía en la toma de decisiones para los médicos por parte de la autoridad sanitaria.

Tachados de alarmistas

Después de ser tachado de alarmista, al ser de los primeros en atisbar lo que venía, Romero explicó que el CGCOM pasó de la fase de información a la de denuncia, al exigir que no hubiera ni un día más sin medios de protección para los profesionales sanitarios, ni un test de menos para conocer su estado de salud, además de salir en defensa de los compañeros atacados por vecinos impresentables, con la campaña ‘Aquí vive un héroe‘.

De esta forma, surgió, como argumentó este ponente, la oportunidad de reinventarse para la profesión, dentro de un nuevo modelo organizativo y tecnológico que motivó la creación de la Comisión de Seguimiento de la Covid-19, el temprano 29 de febrero.

Interlocución multicanal

Romero resaltó la proyección internacional de esta institución al sumarse a las denuncias generales realizadas en el mundo contra la falta de medios de protección personal y profesional (EPI), además de estar en estrecho contacto con los médicos de América Latina, que ahora se enfrentan a los riesgos del coronavirus al empezar su verano austral y al identificarse con la carta que la Asociación Médica Mundial (AMM) envió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con temor, por otro lado, a que la gran cita de la Medicina mundial no pueda celebrarse en Córdoba, como está previsto.

También hacia dentro

Respecto a la labor del CGCOM en España, Romero habló de estar permanentemente a pie de obra con los responsables colegiales de las 52 instituciones provinciales, además de haber resuelto el espinoso asunto de la certificación de los fallecimientos por la pandemia, la colegiación acelerada, la rápida validación de los especialistas movilizados y la puesta en marcha de la receta médica privada, en papel y soporte digital; y sin olvidar atender a las necesidades de los compañeros de la Sanidad Privada, que trabajan generalmente como autónomos, tal como apostilló.

También adelantó este ponente que, en la misma semana de la conferencia, estará activo el Observatorio Covid para la prestación de ayudas profesionales y de protección social, gracias a la labor que realiza la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC), fundada para auxiliar a los miles de viudas y huérfanos que trajo la epidemia de gripe de 1917, mal llamada “española”, por ser este el único país que se mantuvo al margen de la Gran Guerra.

Informes y respaldo jurídico

Mencionó, igualmente, Romero los informes del CGCOM sobre test y mascarillas, a los que se sumará esta semana un tercero sobre Atención Primaria, junto a las conversaciones realizadas con la Casa Real, sobre las necesidades de los médicos y la atención a los pacientes de edad avanzada.

Mientras, en la vertiente jurídica, agradeció este ponente al letrado Ricardo de Lorenzo su apoyo a la Comisión Permanente del CGCOM, sin festivos ni descansos, al que se deben informes como el de la defensa de la ciencia médica frente a las pseudoterapias y la reivindicación de la Covid-19 como enfermedad profesiona, así como el consejo profesional en las reuniones del Foro de la Profesión Médica de España (FPME), contra la vuelta precipitada de los médicos al trabajo después de haber “pasado” la enfermedad.

Un total de 10 líneas de acción

El presidente del CGCOM describió la estrategia Covid de esta corporación a través de 10 líneas principales de acción, orientadas a mejorar la desescalada; la preparación ante amenazas de Salud Pública; el protagonismo de la Atención Primaria; la coordinación de los espacios sociosanitarios; la innervación con la atención hospitalaria; la revisión de las urgencias y los cuidados críticos; la mejora de los sistemas de Salud Pública y vigilancia epidemiológica; y los retos que suponen el conocimiento, la investigación, la innovación y la formación en tiempos de pandemia; dentro de un contrato social con políticas bien definidas de recursos humanos, y para la organización y el buen gobierno del SNS y de los servicios de salud de las comunidades autónomas, como resumió.

Para ello, Romero pidió una reorientación del sistema sanitario en materia de Salud Pública, Atención Primaria y sector sociosanitario, porque urge una profunda revisión de las grandes leyes sanitarias, dado que las políticas de Salud Pública deben encuadrarse en un Ministerio de Sanidad, Salud Pública y Política Social de nuevo cuño, como propuso.

Todo ello a la vista del éxito con el que el gobierno clínico de los médicos y demás sanitarios logró adaptar las estructuras sanitarias en tiempo récord y sin interferencias políticas reseñables. De esta forma, opinó este ponente que serán la transparencia y el consenso los indicadores esenciales para avanzar hacia la deseada normalización de la vida sanitaria del país.

Antonio Casado

Hubo otros tiempos

El periodista Antonio Casado leyó la pregunta de Acta Sanitaria sobre las relaciones del CGCOM con sus vecinos del otro lado de la Carrera de San Jerónimo, a la que Romero repuso que se vivieron épocas mejores de relación con la política que las actuales, aunque reconoció, paradójicamente, que la profesión médica suele llevarse mejor con la oposición que con los Gobiernos sucesivos.

Esta situación llevó a Romero a razonar que el coronavirus sirve para confirmar, una vez más, que se abusa del compromiso médico con el paciente, como aprovechamiento de su vocación sin saberse todavía cual será el límite, aspecto que lleva a los médicos de la esperanza al abatimiento y desde la resignación a la mencionada indignación.

A otra pregunta de Antonio Casado sobre pacientes mayores a los que no se pudo tratar y murieron, el presidente del CGCOM aseveró que la Comisión de Deontología de esta institución rechaza de plano que se deje a nadie atrás, ya sea por edad u otra razón.

Apoyo en positivo

En cualquier caso, Romero aseguró que los médicos no viven instalados en la cultura de la queja, aunque siempre defenderán que su compromiso cívico y profesional es digno de todo respeto, lo que anima al Consejo General a participar en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados, iniciada el 14 de mayo.

Un virus especialmente dañino

Para el presidente del CGCOM, la situación actual es muy compleja porque el SARS-CoV-2 es un virus muy expansivo y tiene un gran poder para hacer enfermar a muchas personas de manera grave, sin que se sepa, todavía, si calores como los experimentados en la Córdoba desde la que dictó su conferencia serán suficientes para matar al patógeno.

Todo ello además de ignorarse, todavía, si hay respuesta inmunológica por parte del individuo que se infecta, ni si habrá tratamientos específicos y vacunas eficaces, problemas a los que opuso respuestas improvisadas por parte de los sanitarios, pero muy valiosas dentro de su variabilidad durante la crisis sanitaria.

Mal clima político

Reclamó Romero que las políticas de Salud Pública se enmarquen en el anhelado “Ministerio de Sanidad, Salud Pública y Política Social” y que las conclusiones del Consejo Interterritorial del SNS sean vinculantes, además de que la inversión en PIB para la Sanidad vuelva a los niveles de 2009, como mínimo, sino a la media europea, y que los profesionales sanitarios dejen de estar “a precio de saldo”, mediante la aplicación de políticas de recursos humanos que refuercen los sistemas de reconocimiento, promoción y mejora de las condiciones de ejercicio profesional y aseguren un marco ético inviolable ante futuras amenazas para la salud de todos.

Sin embargo, Romero ve un claro descuido de lo político por la Sanidad, al haber visto en sus tres años como presidente del CGCOM a cuatro ministros del ramo, con sus respectivos cambios de equipos, en una institución progresivamente desmantelada en la que no todos los titulares de la cartera gubernamental tenían un conocimiento profundo del sector, ni mucho menos.

Erigir un monumento

El presidente del CGCOM dio su pleno apoyo a la iniciativa de Pastor para levantar una escultura conmemorativa dedicada a los profesionales sanitarios que dan su vida frente a la Covid-19, en la Plaza de las Cortes, frente al Congreso de los Diputados y delante de la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), en Madrid.

Concluyó Romero su conferencia con la dedicatoria de la canción de Vetusta Morla a los sanitarios, con el el aplauso más sonoro del mundo para una profesión que no sabe mirar el reloj cuando atiende a su prójimo y muchas veces se lleva la misma herida física que él, pero en el alma.

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    Otro punto de vista.
    La realidad la podemos describir bajo múltiples percepciones y formas de observarla. Para empezar, resulta ambiguo hablar de “gobierno clínico”, pues en el ámbito sanitario existen otras profesiones tan clínicas como lo pueda ser la medicina. Como no es menos impreciso e irreal emplear el término “facultativo”, por idénticas razones. Resulta muy fácil adivinar el error interesado en que incurre el representante de los médicos al emplear tales expresiones de una forma corporativa y caduca.
    Cada uno es muy libre de soñar y hacerse las ilusiones que le apetezca, faltaría más. Y me refiero al empleo de locuciones como “profesionalismo y vocación”, “semblanza de sacrificio” o “defensa de la vocación”. Reitero, una vez más, que en nuestros hospitales se preguntan dónde se encuentran muchos de sus médicos desde que comenzó esta pandemia.
    Tan meritorio y elogiable “gobierno clínico”, yo diría para precisar mejor, “gobierno médico-clínico”, ha llevado a España a ocupar el segundo lugar de Europa en cuanto a porcentaje de muertos por población en la presente pandemia, o el primero en cuanto a personal sanitario infectado. Por no señalar el triste y desolador dato de médicos fallecidos, a pesar de no ser dicho colectivo quien mantiene un contacto más directo y continuado con pacientes de la COVID-19. Seguro que se debe a ese encomiable “gobierno clínico” del que se nos habla.
    A fecha de hoy el ejemplar “gobierno clínico” no ha sido capaz de advertir que se están haciendo estudios de prevalencia de la pandemia a nivel nacional, mientras la mayor parte del personal sanitario que ha tenido, y tiene, un contacto directo con los pacientes infectados, carece de ningún tipo de control analítico. O que se continúen empleando trajes de protección re-esterilizados y mascarillas durante varias semanas o días.
    Gracias al fenómeno de extraña hibridación médico-político, se nos presentan axiomas que solo pueden comprender los vicepresidentes segundos del congreso de diputados, y no el resto de los mortales. Me refiero a que la consecuencia de la pandemia en España “no se debe a un fallo del sistema sanitario español”, sino que su causa es “una crisis de Salud Pública debida a la imprevisión y la mala vigilancia epidemiológica” ¡Que difícil resulta de entender lo del “gobierno clínico”! Hago tal observación teniendo en cuenta que la práctica totalidad de las estructuras administrativas y gestoras de la sanidad en nuestro país están en manos de médicos. No entro en consideraciones sobre quien comenzó a desmantelar de recursos y personal nuestro sistema sanitario.
    Más que de la “esencia” del órgano representante de los médicos, considero más adecuado hablar de la “quintaesencia” del mismo, por no haber sabido adaptarse a los tiempos y contexto presente. La realidad, por mucho que pretendan enmascararla y falsearla, es que hoy el médico es un profesional sanitario más, con un campo de actuación limitado por el ordenamiento jurídico.
    No parece adecuado, erigir ningún tipo de monumento conmemorativo a los sanitarios frente al órgano colegial, en la calle. Y ni siquiera estaría justificado levantarlo, aunque dicha escultura estuviera dedicada solo a los médicos. De puertas para adentro de su sede colegial, hagan lo que les apetezca.