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Gestión clínica, incentivos y biosimilares

— Madrid 30 Nov, 2020 - 4:29 pm

Félix Lobo, que es profesor emérito de la Universidad Carlos III de Madrid y colaborador de Acta Sanitaria, y la subdirectora de la Asociación Española de Biosomilares (BIOSIM), Isabel del Río, han escrito el libro ‘Gestión clínica, incentivos y biosimilares‘, que se presentó en la III Jornada Nacional de Biosimilares, titulada ‘Hacia una estrategia de biosimilares para el Sistema Nacional de Salud’.

El objetivo de este estudio es identificar y analizar las distintas medidas, especialmente incentivos monetarios y no monetarios que, en el marco de la gestión clínica, pueden fomentar una mayor utilización de los medicamentos biosimilares en los servicios sanitarios. Este trabajo también revisa las experiencias más relevantes desarrolladas en varios países de alta renta con servicios de salud avanzados.

Esta obra es un trabajo pionero, cuyo tema apenas se investigó anteriormente, como confirma la búsqueda sistemática de la literatura realizada. Los incentivos no son ajenos a nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS), en el que, desde hace tiempo, se desarrollan incluso en forma individual y con carácter estrictamente monetario.

La aplicación de incentivos, no necesariamente monetarios, al fomento de los biosimilares, no sería, pues, una innovación carente de apoyo en la tradición y la cultura del sistema. Los biosimilares ayudan significativamente a mejorar el acceso de los pacientes a terapias biológicas y contribuyen a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Si uno de los principales problemas actuales de la política sanitaria es compatibilizar el acceso a nuevos fármacos con la sostenibilidad, los biosimilares forman parte de la solución al liberar recursos muy apreciables.

Seguridad, eficacia y calidad.

Al principio de su comercialización, hubo incertidumbre sobre si los biosimilares garantizarían seguridad, eficacia y calidad para los pacientes. Con el paso del tiempo, estas preocupaciones se diluyeron. No se presentaron efectos adversos inesperados y compiten con los originales en precios y en otras dimensiones. Actualmente, los biosimilares autorizados reúnen todas las características de calidad, seguridad y eficacia, y se puede tener plena confianza en su utilización. El fomento de los biosimilares forma parte de la mayoría de las propuestas de política farmacéutica formuladas por los principales organismos internacionales y nacionales, consultoras y por la academia.

En esta publicación se comprueba que las organizaciones Mundial de la Salud (OMS) y para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Parlamento Europeo, y los grupos de Trabajo sobre Envejecimiento del Comité de Política Económica y de Expertos sobre formas efectivas de invertir en salud de la Comisión Europea, The National Academies of Sciences, Engineering and Medicine de Estados Unidos, además de consultoras como IQVIA y KPMG y, en España, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y el Ministerio de Sanidad, así como trabajos académicos, son unánimes en este sentido.

Algunas de estas propuestas de política farmacéutica descienden al detalle, e indican que una de las medidas de fomento de los biosimilares son los incentivos dirigidos a los profesionales sanitarios. “El fomento de los biosimilares forma parte de la política farmacéutica de España y debe seguir siendo así, ya que mejoran el acceso de los pacientes a las terapias biológicas y contribuyen a la sostenibilidad del SNS”, según los autores.

Autores: Félix Lobo e Isabel del Río.

Título: Gestión clínica, incentivos y biosimilares.

Editorial: Díaz de Santos.