Política y Sociedad Desde 2002 a 2016

El gasto sanitario público en atención especializada creció un 9% más que el de Atención Primaria

— Madrid 9 Jul, 2018 - 11:15 am

El médico de Familia y colaborador de Acta Sanitaria Juan Simó ha realizado un estudio en su blog ‘Salud, dinero y Atención Primaria‘ sobre la actualización de la Estadística del Gasto Sanitario Público, que muestra la evolución del crecimiento del gasto en Atención Primaria y en Atención Especializada y cómo mientras que el gasto en esta última aumentó un 10 por ciento entre 2002 y 2016, en la otra tal crecimiento fue sólo de un 1 por ciento.

“La figura que muestra la evolución del crecimiento del gasto en Atención Primaria y en atención especializada desde 1984 que se inició la reforma dibuja desde hace unos años una serpiente que abre la boca cada año un poco más”, describe, en primer lugar, Juan Simó, que añade que, “fiel a su cita, vuelve la serpiente en junio de 2018 con la boca en 2016 igual de abierta que en 2015: la Atención Primaria sigue en la UCI y, al parecer, desahuciada”.

Con esta “boca de serpiente”se refiere el autor a la diferencia que, desde 1984, se observa entre el gasto sanitario destinado al primer asistencial en relación con los servicios hospitalarios. En concreto, según los datos del Ministerio de Sanidad, en 2016, el gasto en atención sanitaria especializada obtuvo un índice de 994, teniendo como referencia que en el año 1984 este índice fue de 100, mientras que con la misma referencia, el índice de Atención Primaria fue de 668.

Una brecha que aumenta

El informe también muestra el descenso en el gasto en recetas en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Esta bajada, sin embargo, es recogida por la atención especializada prácticamente en su totalidad. “Todo el peso que ha perdido el gasto en Farmacia de receta dentro del gasto sanitario público se lo ha comido el gasto en atención especializada. Nada, absolutamente nada, del supuesto ahorro en Farmacia de receta ha ido a parar a la Atención Primaria”, analiza Simó.

Es más, prosigue el médico de Familia, “desde 2010, el gasto en especializada se come no sólo toda la parte que cede el de Farmacia de receta, también se come toda la parte que cede el de Atención Primaria y toda la parte que cede el resto del gasto sanitario público”.

Así, entre 2009 y 2016, la brecha entre el gasto en especializada y Atención Primaria en el SNS se ha ido incrementado y ha pasado de una diferencia de 13 puntos en 2009 (200 por 187) a una diferencia de 45 puntos en 2016 (212 por 167); es decir, más del triple en 2016 respecto de 2009.

Por lo que respecta al gasto de personal en el SNS, que también se refleja en el informe, la brecha también se amplía y pasa de una diferencia de nueve puntos en 2009 (201 por 192) a una diferencia de 24 puntos en 2016 (196 por 172); es decir, más del doble en 2016 respecto de 2009.

Solo está empeorando

“Esta es la crónica del sexto año consecutivo de estancia en la UCI de la Atención Primaria española”, lamenta Simó en su blog, que considera que “la agónica situación no muestra signo alguno de recuperación desde el punto de vista inversor”, y que “tampoco se recupera la moral de sus profesionales”.

Así, el autor describe a la Atención Primaria de España como “desmoralizada, salvo excepciones contadas que confirman la regla”. “Y los médicos sabemos que cuando un enfermo crítico no mejora ni física ni moralmente es porque está empeorando”, determina.

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