Hospitales En su II Jornada de Nutrición para el Paciente Oncológico

La Fundación Jiménez Díaz avala la intervención nutricional para mejora del paciente de cáncer

— Madrid 20 Oct, 2020 - 2:31 pm

El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid, gestionado por el grupo sanitario Quirónsalud, ha desmentido los principales mitos sobre alimentación y cáncer y avalado la intervención nutricional y el ejercicio físico para mejorar la calidad de vida de estos pacientes, durante su II Jornada de Nutrición para el Paciente Oncológico.

Dicho encuentro estuvo dirigido a pacientes oncológicos, familiares y cuidadores, con el fin de facilitarles información contrastada y científica sobre la alimentación durante un proceso oncológico, y organizada por el grupo de trabajo de Salud del Consejo Asesor del Paciente de este centro, con el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Marta Crespo y Lucía Gil

Esta cita, pese a tener que celebrarse de forma telemática por las actuales medidas de prevención y seguridad derivadas de la pandemia generada por la Covid-19, aglutinó alrededor de sus conferencias -que pudieron seguirse en tiempo real por streaming, y que ya visualizaron cerca de 430 personas- los principales temas de interés y dudas más comunes en este ámbito.

Marta Crespo, que es nutricionista clínica del Servicio de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, analizó y desmontó los principales, y “numerosos, mitos de la alimentación a los que la población está expuesta, en parte porque la llamada ‘era de la información‘ viene de la mano del peligro de buscar información en Internet y encontrar resultados nada científicos ni contrastados; y también porque la ausencia de la figura del nutricionista y dietista en muchas unidades, que puede orientar de forma profesional y rigurosa, perpetúa la existencia de estas falsas creencias”.

Mitos más extendidos

En este escenario, y aplicado concretamente al ámbito oncológico, algunos de los mitos más extendidos son la creencia de que el azúcar alimenta el cáncer o de que existen superalimentos que lo combaten. En cuanto al primero, Marta Crespo recordó que “todas las células del organismo, sanas o enfermas, utilizan la glucosa para obtener energía, y esta no solo se obtiene del azúcar, por lo que seguir una dieta sin glucosa eliminaría todos los alimentos que la tienen, lo que generaría un desequilibrio dietético y una pérdida de peso que puede hasta desencadenar una desnutrición energética”.

Además, dicha especialista de la Fundación Jiménez Díaz añadió que “el verdadero problema es el exceso de alimentación basada en azúcares sencillos y muy ricos en grasa porque propicia un aumento de peso y de grasa corporal, incluso a nivel visceral, incrementando así el riesgo de otras patologías”.

Con respecto a la posible existencia de los llamados “superalimentos”, esta nutricionista la descartó categóricamente, apuntando que “si una comida normal puede tener más de 25.000 componentes bioactivos, es realmente difícil que haya un alimento que los aglutine”. Adicionalmente, advirtió de que, en el caso de muchas de las consideradas plantas medicinales, “no solo no existen pruebas en humanos de que sean anticancerígenas, sino que incluso pueden modificar la eficacia de los tratamientos oncológicos”.

Ejercicio físico

Otras falsas creencias, como la hipótesis de que la dieta alcalina (el consumo de alimentos que alcalinicen nuestro organismo) puede ser beneficiosa o que los alimentos ecológicos son mejores para un paciente con cáncer que los convencionales, fueron también convenientemente rebatidos por Crespo.

Un reto en el que es igualmente estratégico prevenir el sedentarismo con la realización moderada y controlada, pero habitual, de ejercicio físico, como abordó, por su parte, Lucía Gil, que es especialista en ejercicio físico y oncológico y miembro de la Unidad de Ejercicio Físico de la AECC, ofreciendo consejos específicos sobre el tipo y cantidad de ejercicio más recomendables, tanto cardiovascular como de fuerza, así como de sus características preventivas para determinados tipos de cáncer.