Política y Sociedad DESDE EL COMPROMISO FIRME DE LA ORGANIZACIÓN MÉDICA COLEGIAL CON LA SALUD PÚBLICA

La OMC aclara aspectos clave de la vacunación contra la Covid-19

La Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) ha explicado a fondo la última información científica disponible sobre la vacunación contra la enfermedad por la Covid-19, recientemente iniciada en España.

Esta actualización para médicos se desarrolló dentro del seminario online ‘Vacunación para la Covid-19: un reto de eficacia, efectividad y equidad para la sociedad española’, en el que diferentes especialistas, y una representante del Ministerio de Sanidad, detallaron aspectos esenciales del programa español de vacunación para la nueva enfermedad, al tiempo que se expusieron las bases genéticas de la que podría ser la segunda vacuna para el SARS-CoV-2, fruto de la investigación nacional, a la espera aún de que se apruebe y pueda disponerse de la primera, que, actualmente, investiga el equipo del profesor Mariano Esteban, que es miembro del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Serafín Romero

Argumentos de peso

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) y de la citada Fundación, el doctor Serafín Romero, celebró expresamente poder contar, en el seminario web de la FFOMC, con las aportaciones de profesionales absolutamente dedicados a proyectos de vacuna Covid-19, además de aquellos pertenecientes al campo de la Epidemiología y y el ámbito de la Salud Pública.

Este encuentro sirvió para conocer a fondo los cuatro tipos de vacuna que se perfilan contra la Covid-19, entre los que están en desarrollo y los autorizadas entre finales de 2020 y el arranque del nuevo año, así como se analizaron las diferentes debilidades y puntos fuertes de estos medicamentos dirigidos a prevenir la nueva enfermedad causante de la actual pandemia.

De la misma forma, agradeció Serafín Romero poder conocer de primera mano, y por una representante de la cartera sanitaria del Gobierno, aspectos fundamentales del programa español de Vacunación Covid-19, basado tanto en criterios de eficacia como de equidad, en busca de la deseada inmunización activa universal contra el SARS-CoV-2.

Voluntad corporativa y compromiso institucional

Romero destacó el deber institucional de contribuir al acceso a las vacunas para todos los ciudadanos, en términos de equidad, suficiencia y cumplimiento de las prioridades asistenciales, para aportar, además, los conocimientos científicos y profesionales a las campañas poblacionales y decisiones públicas que garanticen la mayor eficacia en todos los niveles asistenciales.

En ese aspecto, se dejó meridianamente claro desde la FFOMC, que no hay, ni habrá, mejor medio para proteger la salud de la población que la máxima generación de conocimiento científico aplicado a la práctica clínica, desde una actividad que mueva en la misma dirección a los profesionales, ya sea desde los laboratorios, los hospitales o los entornos comunitarios.

También quedó refrendado en este seminario la doble función que cumple la OMC en el ámbito de la vacunación a la hora de frenar la pandemia de la Covid-19 con todos los medios, desde una permanente colaboración con las sociedades científicas para que la información aprobada por las agencias reguladoras sobre los nuevos fármacos llegue de forma tan rápida como nítida a los profesionales sanitarios.

Entre los sanitarios corresponde a los médicos prescribir de manera individualizada las vacunas disponibles, sin renuncia alguna a la calidad o a la seguridad, razón por la que deben ser provistos con todos los medios necesarios para cumplir con esta misión de importancia vital, tal como se recordó desde la OMC.

Ciencia contra malas cifras

Reflexionó, igualmente, Romero sobre las preocupantes cifras difundidas durante la celebración de este seminario, desde la certeza, sin embargo, de que el uso del método científico y el refuerzo del sistema sanitario, especialmente en Salud Pública y Atención Primaria, darán la batalla más contundente contra la pandemia.

Todo sin olvidar, aclaró el presidente de la OMC, que, junto a los fármacos de prevención aprobados o en desarrollo, también está la “otra vacuna”, que consiste en que todos los ciudadanos utilicen de manera sensata y constante la aireación de los espacios comunes, la distancia entre personas y el uso de mascarillas de protección y de geles antisépticos para reducir y evitar los contagios de SARS-CoV-2

Actitud positiva

Por todo ello, Romero puso de manifiesto el mensaje positivo de que las próximas semanas traerán mayores certidumbres sobre el uso positivo de las nuevas vacunas, gracias a un nivel asistencial muy alto en el país, a pesar de todo lo ocurrido. Además, deseó la mayor de las suertes a las vacunas que desarrollan investigadores españoles en la actualidad.

 

Manuela García Romero

Bondad de las vacunas

Acompañó a Romero la vicepresidenta segunda de la OMC y de la FFOMC, la doctora Manuela García Romero, para quien resulta inconcebible que haya todavía personas y colectivos que cuestionen la bondad de las vacunas, al salvar millones de vidas en el mundo, al igual que ocurre con el saneamiento de las aguas, por ejemplo.

Anima Manuela García Romero a los centenares de médicos colegiados seguidores de este seminario a difundir los principios de la prevención y la vacunación entre la población general, desde un encuentro concebido especialmente para profesionales con solicitud de acreditación del Consejo Profesional Médico Español de Acreditación (SEAFORMEC/UEMS) para la realización de las actividades del Desarrollo Profesional Continuo (DPC) de los médicos.

Hizo mención García Romero, en esa dirección, a iniciativas auspiciadas desde el seno de la FFOMC, como la guía de vacunación Covid-19 para el paciente oncológico, editada por la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME). Finalmente, apeló a la sabiduría de Milton Friedman, cuando dejó dicho que, de las crisis más profundas, pueden emerger los cambios más importantes.

Pilar Aparicio

Una estrategia nacional

La directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, partió de la premisa de que la crisis más profunda en 100 años, causada por la Covid-19, confirmó la importancia de los servicios públicos.

Por esta razón, Pilar Aparicio expuso los puntos principales de la ‘Estrategia de Vacunación Covid-19 en España‘, cuyo objetivo es reducir la morbilidad y la mortalidad debidas a la nueva enfermedad en el país, con la mayor atención puesta en las cuestiones logísticas, de distribución de los lotes y de administración de las dosis, bajo criterios de uso prioritario en casos de mayor exposición al patógeno y de riesgo de transmisibilidad, a partir de una adecuada estratificación poblacional por perfiles de riesgo, como precisó.

Se podría tender a un modelo de vacunación según modelo de colectivos específicos más expuestos a las consecuencias de la infección, y a su contagio potencial, al estilo de lo que se hace año a año con la gripe, por ser también una población de muchos millones la que debe ser protegida en primera instancia.

Arranque y etapas

Tal como expuso Aparicio, el programa español de vacunación es fruto del acuerdo del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) del pasado 9 de septiembre de 2020, cuyo primer mandato fue crear un grupo técnico de trabajo con miembros de la Ponencia del Programa y Registro de Vacunaciones, organismo técnico de la Comisión de Salud Pública, además de representantes de ocho Administraciones de comunidades autónomas y diversas sociedades científicas.

Todo para aportar un enfoque multidisciplinar basado en modelos matemáticos, con la participación de técnicos del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y otros organismos y especialistas en áreas como la salud laboral y otras disciplinas, equipo que procedió al enunciado de las líneas maestras de la estrategia.

Una vez formado este grupo, el pasado 22 de septiembre celebró su primera reunión y dio luz a un informe estratégico dinámico sobre el estado de la vacunación, cuya primera actualización se llevó a cabo el 17 de diciembre, dentro de un esquema fijado en tres etapas, y condicionado a la disponibilidad de vacunas que se tenga en cada una de ellas.

En la primera etapa, iniciada el pasado 27 de diciembre, se ciñe la vacunación a colectivos prioritarios compuestos por las personas residentes en centros sociosanitarios y su personal sanitario y sociosanitario, además del personal asistencial que está en posiciones de primera fila en respuesta a la pandemia, ya sean del sector público o el privado, y sin olvidar a las personas con gran dependencia, como recordó Aparicio.

Vacunar según disponibilidad

Esta estrategia prevé, por tanto, en su segunda etapa, ampliar la vacunación a otros grupos sociales, a un ritmo determinado por los tipos de vacuna existentes y su disponibilidad, fase en la que la clave de la eficacia radica en la gestión que hace posible la vacunación, para llegar a una tercera etapa, en la que se espera cubrir toda la demanda nacional de vacunación, a través de las redes ordinarias de suministro de medicamentos.

Esta responsable ministerial calcula que hasta el próximo verano solo se podrá haber vacunado al 60 por ciento de la población, al que habría que sumar, estima, la inmunidad natural aportada por las personas que hayan estado en contacto con el patógeno, cifra que reduce a una seroprevalencia del 10 por ciento en el país, según las cifras más recientes.

Cuidar todos los detalles

Aparicio dejó claro, igualmente, que la estrategia nacional de vacunación obedece a los principios de necesidad, equidad, dignidad e igualdad en derechos, protección a las personas vulnerables y en situación de discapacidad, interés superior del menor, beneficio social y reciprocidad; todo ello debidamente explicado en la web ministerial, con información recogida también en documentos específicos según los distintos colectivos señalados, entre los que citó, por el lado laboral, a los profesionales cuya actividad entraña un riesgo especial de contagio.

A partir de la financiación provista desde la Unión Europea (UE), y en el momento de este seminario, esta directora general ciñó a 1.139.400 las vacunas distribuidas y a 676.186 las administradas, con datos de la víspera, 14 de enero, hasta una cifra de 94.000 personas protegidas, que, según sus palabras, pone a España en la senda del top 10 de la vacunación contra la Covid-19 con mayor agilidad en el mundo, misión para la que requiere que se potencie al máximo la capacidad para detectar la infección de SARS-CoV-2 en Atención Primaria.

Registro único de vacunados

Al ser la evaluación otro de los postulados de la estrategia descrita, Aparicio citó la creación del registro único de vacunación Covid-19, centralizado en el Ministerio de Sanidad a partir de los datos volcados por las Administraciones de las comunidades autónomas, medio imprescindible, aseveró, para hacer los correspondientes estudios de eficacia de las vacunas y el grado de aceptación que encuentran en la población.

Sobre las tarjeta de vacunación, aclaró esta representante ministerial que existen en distintas regiones, con el requerimiento de que incluyan las fechas de administración, el fármaco concreto inoculado y otras variables, al tiempo que la UE y la Organización Mundial de la Salud (OMS) avanzan en la creación de un certificado internacional.

Aparicio alega que, hasta que no se disponga de suficiente cantidad de vacunas, no se sabrá cual es la mejor, por lo que procede, en la actualidad, estudiar detenidamente sus fichas técnicas y las modificaciones que puedan incorporar en el tiempo y según la experiencia que se acumule con ellas. En resumen, apuesta por reforzar la Atención Primaria en el sistema asistencial español y, por ende, sus servicios de vigilancia sanitaria.

Luis Enjuanes

Viaje al centro del coronavirus

El profesor de Investigación del CSIC, Luis Enjuanes, disertó sobre características básicas de la Covid-19 y aportó datos del proyecto de vacuna que desarrolla el equipo que lidera. Para ello, partió de los cinco genus que definen la ecología mundial de los coronavirus, entre los cuales afectan a la especie humana los tipos alfa, beta y delta, por transmisión desde murciélago y, potencialmente, desde especias aviarias domésticas para el genus alfa.

Este virólogo y director del laboratorio de coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) compartió la experiencia de 35 años de trabajo con esta familia de patógenos, desde la misma, detalló, que los genes de virulencia del coronavirus inactivan la respuesta inmune innata basada en interferón, como primera defensa frente al daño orgánico, lo que permite la hipótesis más que firme de que eliminar dichos genes, mediante ingeniería genética, abre la puerta a uno de los tipos de vacuna en estudio.

Todo para fijar, seguidamente, los géneros de coronavirus, como los alpha (HCoV-NL63 y HCoV-229E ), asociados al resfriado común; y los beta, más graves, (HCoV-HKU1, HCoV-OC43, SARS-CoV, MERS-CoV), entre los que se incluye el causante de la Covid-19.

Ataque a los alveolos

Tras mostrar visualmente la forma en que el nuevo patógeno daña de manera extrema los alveolos pulmonares por el edema que causa la activación e invasión neutrófilos, Luis Enjuanes recordó que la Covid-19 es una infección que cursa muchas veces de manera asintomática, que reviste gravedad cuando desequilibra la respuesta inmune y la autoinmunidad y que ofrece un politropismo debido a la preactivación de la proteína S (spike) por acción de la proteasa Furina, donde el resultado es una afectación multiorgánica muy superior a la de los anteriores coronavirus, tal como se aprecia en el parénquima, antes y después de las infecciones y las inmunizaciones.

Seguidamente, repasó Enjuanes los tipos de vacunas contra la Covid-19: como son las de ARN mensajero, a las que pertenecen las de las compañías Pfizer-BioNTech, Moderna y CureVac; las de vector de adenovirus, como la del laboratorio Janssen y la de la farmacéutica AstraZeneca y la británica Universidad de Oxford; y las de proteína S, como la de las compañías Sanofi Pasteur y GSK, y la del laboratorio Novavax; con precisión a que las primeras vacunas aprobadas de RNA Mensajero (mRNA), que no tienen capacidad para replicarse, tienen el hándicap de precisar de altas inmunizaciones, distribuidas en dos inmunizaciones separadas en el tiempo.

Prometedora vía alternativa

Existe un cuarto tipo, en el que trabaja el propio Enjuanes, que busca, como explicó, una vía con el mismo efecto preventivo, pero también con capacidad autorreplicante, al actuar en la envuelta viral (proteína E), caracterizada por sus numerosos factores de virulencia.

De esta forma, privar de dicha proteína evita edema pulmonar, pérdida de peso y muerte a los ocho días incluso cuando se realiza una reinfección con virus natural en el laboratorio, mediante una vacuna potencial que permite hablar, inicialmente, de un 100 por cien de supervivencia, de momento, para los ratones, porque, a diferencia de la replicación del coronavirus silvestre, que se produce a un ritmo acelerado, cuando falta la proteína E, se evita de diseminación.

Así, con un replicón de RNA funcional, que ya no es un virus, aunque sí tiene capacidad para replicarse, se ofrece a los anticuerpos neutralizantes unas espículas mucho más vulnerables que las del patógeno natural, según el modelo animal estudiado. Se trata, por tanto, de una suerte de inmunidad esterilizante que podría suponer una ventaja potencial frente a otras vacunas, como las de Moderna y Pfizer, como sugirió este investigador.

Otras consideraciones

En otro aspecto, referido en general a la vacunación contra la Covid-19, y al haber más personas asintomáticas que infectadas activas, Enjuenes reparó en que la variabilidad en anticuerpos de una persona afectada a otra va como de cero a 100, en todos sus grados, de forma que algunas personas con alto nivel de dichos anticuerpos podría hacer prescindible su vacunación o la segunda dosis.

Por el contrario, anunció este ponente que, a diferencia de la inmunidad sistémica, como la conseguida con la poliomelitis, que tiene vigencia para 40 años, la de la Covid-19 apenas se plantea a tres años, porque la vacunación en mucosas es mucho menos duradera que por la otra vía, lo que llevará irremisiblemente, adelantó, a necesidades de reinmunización.

Además, y como dificultad para estudiar las infecciones recurrentes de los otros coronavirus, que son estacionales, destacó Enjuanes que entran en ciclo constante de infección. Junto a ello, y en términos de seguridad, aseguró que no murió ninguna persona en el mundo por una reacción alérgica a las vacunas contra la Covid-19. Se estima una incidencia de 10 casos de anafilaxia por millón de habitantes, episodios que se solventan con una inyección de epinefrina (adrenalina), por lo que toda vacunación debe tener lugar en la cercanía de un médico, según aconsejó.

A los que no saben

Recomienda este investigador para los líderes del movimiento antivacunas que se conviertan en, precisamente, lo contrario, con estrategias como la que usó la OMS para convencer a los cabecillas de África en verdaderos apóstoles de su vacuna, cuando antes desacreditaban o impedían la prevención contra el ébola.

Completó Enjuanes su intervención con el deseo de que el SARS-CoV-2 se atenúe al mismo ritmo que se disemina por el mundo, como ocurrió con los otros coronavirus que le precedieron, mientras que estima que la vacuna del profesor Mariano Esteban, también miembro del CSIC, y centrada en el virus inactivado de la viruela, podría estar lista a mediados de año, al tiempo que la que el lidera tendrá que esperar a principios de 2022, si todo va bien.

Tuvo el orgullo este ponente de citar centros y empresas españolas con las que el equipo que lidera colabora para la concreción del fármaco y su futura multiplicación industrial como vacuna, gracias, entre otras entidades, a una empresa muy competente tecnológicamente, citó, de la Comunidad Valenciana.

Pere Joan Cardona

El murciélago como sospechoso habitual

El médico especialista en Microbiología y Parasitología y miembro del barcelonés Hospital Germans Trias de Badalona, Pere Joan Cardona, celebró que, dentro del extremo riesgo que suponen las zoonosis para la Humanidad, por causa de un mayor contacto con fauna salvaje debido a la deforestación, resultó positivo que el SARS-CoV-2 saltara a los humanos en China y no en Sudamérica, donde los riesgos se habrían multiplicado, sin duda alguna, si se tiene en cuenta, mencionó, que se conocen 157 virus presentes en las distintas especies de murciélago, con mayor potencial de transmisión de las viriasis basadas en virus de ADN y ARN.

Dado que el SARS-CoV-2 tiene un enorme reservorio logrado por su expansión planetaria, Pere Joan Cardona estima que la población mundial debe prepararse para una larga convivencia con el nuevo patógeno, al estilo de lo que ocurre con la gripe, con el deseo de que no haya muchas alarmas como la que en junio pasado se tradujo en el sacrificio de entre 15 y 17 millones de visones en Dinamarca, a raíz de una transmisión constatada a 12 personas.

Cardona describió el proyecto de investigación que lidera, basado en el bacilo de la tuberculosis y la inmunidad entrenada, dentro de un programa sin pretensión de ser una vacuna, pero sí de ofrecer una vía de tratamiento previo a vacunas y tratamientos plenos para la Covid-19.

Para ello, este ponente partió del citado concepto de inmunidad entrenada, aplicada a la clásica vacuna oral para la tuberculosis, del microbiólogo León Charles Albert Calmette y el veterinario Camile Guérin, en 1925, fármaco conocido como vacuna BCG, usada en Suecia para evitar muertes por esa enfermedad y las causadas por otras infecciones respiratorias, dentro de una eficacia que también se confirmó en Canadá en los años 40 del siglo pasado, con el resultado de una menor tasa de neumonías y de morbilidad global por infecciones del tracto respiratorio.

Esta inmunidad entrenada fue estudiada en la Covid-19 por el doctor Mihai Metea, en Holanda, con el resultado de una alta respuesta inmune innata capaz de reducir la viremia en voluntarios de más de 65 años y menor impacto consecuente de la nueva enfermedad, en línea con el Ensayo BRACE, desarrollado por el Instituto de Investigación Infantil Murdoch de Australia.

Todo a partir de datos también como un menor impacto de la Covid-19 en incidencia y mortalidad, como en la parte de Alemania que correspondió a la antigua República Democrática Alemana, en la que se vacunó muy profusamente con BCG.

Vacuna RUTI

Desde ese éxito visto con la vacunación BCG, Cardona confía en lograr beneficios similares con la vacuna RUTI, desarrollada también para la tuberculosis resistente y atención a los ácidos micólicos, para la que requirió dos inoculaciones y un adecuado seguimiento, en el que podría interferir la vacuna rusa Sputnik para el SARS-CoV-2.

Además, calcula este ponente que la inmunidad entrenada no puede ofrecer un efecto protector que vaya más allá de los tres años, aunque sí puede tratarse de un fármaco preventivo, o incluso terapéutico, antes de empezar a utilizar otros con tanta ligereza como se hizo, por ejemplo, con las cloroquina, mediante usos de emergencia que parecen suficientemente corroborados por un ensayo que ofrece una inmunidad robusta en 188 a los ocho meses.

Alerta Cardona de la posibilidad de que las vacunas actuales contra la Covid-19 dejen de funcionar con el tiempo, por lo que pide más medios para que la investigación no se detenga, además de que España imite al Reino Unido y empiece a secuenciar mucho más para detectar todas las posibles cepas.

José Luis Barranco Quintana

De certezas y dudas

En sustitución de la portavoz del grupo asesor del Coronavirus en la Junta de Andalucía, la doctora María Inmaculada Salcedo, el doctor José Luis Barranco Quintana completó el cuarteto de ponentes. Este hizo, para los centenares de asistentes virtuales, un pormenorizado repaso sobre las certezas e incertidumbres que representa la vacunación contra la Covid-19 para los profesionales sanitarios y la sociedad española en su conjunto.

José Luis Barranco Quintana, que es asesor de la Consejería de Sanidad del Gobierno regional, además de especialista en Medicina Preventiva en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, partió de la idea básica, recogida en una campaña de sensibilización ya clásica, de que el mayor miedo que hay que tener a las vacunas es no tenerlas.

Como fechas a tener en cuenta, recuerda Barranco Quintana que la vacuna de Pfizer empezó a ser administrada el pasado 27 de diciembre y la de la compañía Moderna el 11 de enero, ya de 2021.

Aprender sobre la marcha

Una vez deseó éxito y acierto a la vacuna liderada por Enjuanes, este ponente procedió a resumir las dudas que genera la vacunación contra la Covid-19. Entre los hechos conocidos a ciencia cierta, se remontó a la difusa ola de neumonías que empezaron en China hasta que el fenómeno alcanzó tintes de pandemia global.

De esta forma, se alimentó hasta la fecha una misma desconfianza entre ciudadanos y profesionales asistenciales, por los casos de infradiagnóstico que se dieron al principio, los bandazos en la recomendación de medios de protección elemental, como las mascarillas, y el aluvión de directrices recibidas por los profesionales, en un contexto de desbordamiento de la capacidad hospitalaria y sanitaria en general.

También coincidió esta situación con enormes pérdidas humanas, laborales y económicas, que podrían alejar de su cumplimiento el deseo del profesor Miguel Ángel Martínez-González, que es catedrático de Epidemiología de la Universidad de Navarra, de haber aprendido de los errores de las dos primeras olas de la Covid-19, para poder pasar de tener 70.000 a solo siete fallecimientos.

Dentro de las dudas todavía no disipadas, situó Barranco Quintana el no disponer de información sobre el número real de infectados y muertos por la Covid-19, como clara dificultad para diseñar las campañas de vacunación, junto a reservas como no saber todavía qué vacuna será la mejor, cuánto durará la inmunización, qué diferencias habrá entre los distintos grupos de población a proteger y sobre la necesidad de vacunar con una dosis de inicio, o dos, o cuándo plantear posibles dosis de recuerdo.

Además de dilucidar, razona este ponente, sobre el efecto que podría tener la vacunación en la detección de la infección por test en las personas asintomáticas, al tiempo que será preciso calibrar el grado en el que la inmunidad de rebaño se verá marcada por las hipotéticas reinfecciones.

Confianza en la vacuna

Al ser vacunas de RNA mensajero (mRNA), Barranco Quintana atribuye efectos secundarios leves a las primeras vacunas comercializadas contra la Covid-19, aunque no descarta que pudieran surgir algunos fenómenos inesperados más graves, dado que, a su juicio, no hay nunca un riesgo cero en farmacología y habrá que evaluar y estudiar los beneficios individuales de cada vacunación, para aprender progresivamente sobre la deseada inmunidad de grupo, sin negar que habrá días buenos, y otros aciagos, en este camino, tal como advirtió.

Para este ponente, no es demérito de las vacunas recién llegadas que se hayan desarrollado en tan poco tiempo, si se tiene en cuenta que se había investigado mucho antes en la misma dirección, a partir del SARS-CoV, de China, en 2003, y el MERS-CoV, de la Península Arábiga, en 2012.

También se interrogó Barranco Quintana, a sí mismo y al auditorio, sobre las posibilidades de reinfección reales que existen, aunque asumió que las vacunas existentes protegerán contra las mutaciones del patógeno, sin dejar de lado, como señaló, que los escenarios de reinfección determinarán las posibilidades futuras que se planteen para la inmunidad de rebaño.

Por otro lado, no refirió este ponente interacciones entre estas vacunas y los fármacos psicofármacos y antiepilépticos, por ejemplo, a la vez que, de cara a posibles reacciones anafilácticas, recomienda esperar entre 20 y 30 minutos antes de abandonar el espacio sanitario en el que se administró cada vacuna.

Atención a las comorbilidades

Este preventivista se mostró partidario de administrar las primeras vacunas a las personas con mayor carga de comorbilidad, mientras que, para aquellos que se oponen a las vacunas, razona que deben tener presente que perjudican a la inmunidad de grupo, si no se protegen con ellas.

Estas son personas que deben ser convencidas desde la evidencia científica y no desde la imposición, según la opinión de Barranco Quintana, sin que los posibles efectos adversos sean una excusa, porque estos fármacos podrán mejorar con el tiempo, como ocurrió, por ejemplo, con la vacuna para el meningococo.