Política y Sociedad Aforo completo en la jornada de la Fundación Lilly

Bioética y gestión clínica se abren camino en los fundamentos de la educación médica

El XII Encuentro Anual de Educación Médica 2018, organizado por la Cátedra de Educación Médica Fundación Lilly-UCM, ha confirmado que la bioética y la gestión clínica se abren camino, poco a poco, en los fundamentos de la educación médica, todo ello en el marco de una jornada que se celebró con motivo de los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con base en San Lorenzo del Escorial.

Nabil Daoud

Prestigio médico en aumento

El presidente de la Fundación Lilly, Nabil Daoud, dio las gracias a todos los organizadores y asistentes, a la hora de crear juntos un acto de singular importancia. Nabil Daoud tuvo unas especiales palabras de gratitud para el rector de la UCM, dado su tradicional apoyo a la Fundación Lilly en sus convocatorias formativas y divulgativas, a lo largo de una alianza estratégica que ya supera su primera década de historia compartida.

Para el presidente de la fundación, la jornada volvió a ser una contribución inequívoca al prestigio de los facultativos españoles, dentro de un diálogo de renovación permanente. Resaltó también Daoud el grado de colaboración y entusiasmo de los profesores García Barbero y Millán, y su dinamismo a la hora de volver a poner la educación médica en lo más alto.

Carlos Andradas

Aforo completo y atento

El rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Andradas Heranz, felicitó al presidente de la entidad convocante, a tan sólo seis meses de haber asumido la dirección de Lilly y su Fundación en España. Como muestra del éxito de la convocatoria, Carlos Andradas señaló la sala grande del Eurofórum de El Escorial, que hubo de ser completada con más sillas de las previstas.

Andradas elogió también la calidad de la Facultad de Medicina de la UCM, y su capacidad para formar médicos con criterio de excelencia. Según dijo, 350 estudiantes que superan cada año las más altas notas de la selectividad, hoy denominada EBAU, para hacer avanzar la Medicina nacional. Jóvenes con capacidad tanto para saberse de memoria todos los huesos, nervios y músculos del cuerpo, como para utilizar la inteligencia artificial en beneficio de sus futuros pacientes.

Tras su breve introducción, el rector dio la palabra al decano de la Facultad de Medicina de la UCM, Javier Arias Díaz, en uno de sus primeros actos públicos, al haber asumido recientemente su nueva responsabilidad. Un médico formador, y ahora decano, que destacó la vocación como motor de la práctica médica y la adquisición de las competencias necesarias para ello.

Jesús Millán

Al igual que el rector, Arias Díaz destacó la relevancia de la jornada por su función esclarecedora sobre la aplicación de las nuevas tecnologías a la adquisición del conocimiento médico.

La bata blanca como emblema

Una vez concluida la mesa inaugural, intervinieron los directores del XII Encuentro Anual de Educación Médica 2018. Empezó a hablar en nombre de todos el jefe del servicio de medicina interna del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, el doctor Jesús Millán Núñez-Cortés, quien resumió los diez años de vértigo vividos en la Cátedra de Educación Médica Fundación Lilly-UCM, de la que él mismo es catedrático y responsable.

Como fruto más de reciente de esta colaboración con la Fundación Lilly, destacó los premios de educación para médicos y la mejora de los instrumentos de la enseñanza médica.

Javier Arias Díaz

SEDEM y México

Además de destacar la incansable labor desarrollada por el doctor José Antonio Sacristán, quien director de la Fundación Lilly, Millán alabó la colaboración impagable de la Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM).

Sobre los bloques temáticos del encuentro, el director habló de las competencias profesionales de los médicos, las nuevas tecnologías y la educación en el ámbito médico.

Sobre este último capítulo, el director de la cátedra reivindicó su amor por la bata blanca, como bandera de la práctica médica, que también le sirvió para mandar un saludo a la doctora Alicia Hamui Sultón, que también participó en la jornada desde su lejano México natal, ya que esta facultativa fue distinguida con el premio de educación médica en su edición de 2017.

Milagros García Barbero

Mover un elefante cojo

Seguidamente, la presidenta de la Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM), Milagros García Barbero,  incluyó en los agradecimientos a Teresa Huertas, por la ingente y discreta labor realizada para hacer posible la jornada. García Barbero compartió con los presentes la ilusión por la nueva etapa que asume SEDEM, tras el cambio de su junta directiva.

La también profesora titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Miguel Hernández de Alicante explicó que su paso por la política y la gestión sanitaria le sirvió para comprobar que hacer que una facultad de Medicina evolucione es como pretender mover a un elefante con discapacidad motora. Con olvido, razonó, de que siempre es posible cambiar las cosas, cuando se suman esfuerzos para perseguir los fines más necesarios para todos.

Nabil Daoud, Carlos Andradas y Javier Arias Díaz

De lo bueno a lo mejor

García Barbero expresó también su deseo de que todos los asistentes contribuyan, como es de esperar, a una formación médica cada vez más inmersa en la práctica real.

Junto a un enorme prestigio de las competencias científico-técnicas de los médicos españoles, detectó sin embargo la ponente algunas deficiencias formativas en el terreno de la gestión y el humanismo, dentro de lo que se conoce como competencias “huérfanas”, todas ellas caracterizadas por no ofrecer paternidad conocida ni tener pleno encaje en los planes curriculares.

Entre estas competencias huérfanas citó la empatía, el espíritu crítico, la búsqueda de información y la capacidad de comunicación, entre otras. Ello con el problema de salida de que son habilidades que no se adquieren fácilmente, si no se reciben al principio de los estudios.

En el esquema general de la enseñanza de la Medicina, la ponente distinguió cambios de paradigma de las competencias clínicas a los valores, con desenlace en el Plan Bolonia. Un proyecto paneuropeo que García Barbero estimó como ocasión perdida para la modernización de la Universidad española. A pesar de que contemplaba dos bloques temáticos, compuestos por competencias transversales, primero generales y luego especializadas, y con un espacio formativo reservado para el autoaprendizaje, que no fue incorporado a los planes de estudio vigentes en España.

Aprendizaje en espiral

Milagros García Barbero también moderó la mesa de análisis sobre competencias huérfanas. En su turno, el vicedecano de coordinación y desarrollo de grados, ordenación académica e infraestructuras de la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco, José Vicente Lafuente Sánchez. aseveró que las competencias huérfanas son transversales, se quiera o no.

Al discurrir sobre el momento y lugar de estas competencias en el curriculum, razonó que ningún médico hará una buena historia clínica, si no se le enseña a ello previamente.

Enumeró Lafuente Sánchez como trabas de la formación médica en España, la falta de adhesión al cambio; lo reducido del número de los profesores, en paralelo al aumento de facultades, hecho exclusivo de España; la socialización de los alumnos y la deseable integración de la universidad con la medicina real. Con el añadido de la “doble mutación darwiniana” que presupone que cada cambio redunda en beneficio del alumno, aunque suponga mayor carga de trabajo. Sin dejar de reparar, sugirió el profesor, que muchas veces hay intereses contrapuestos, entre docentes y discentes.

Como rasgo diferencial de su facultad, el ponente vasco destacó su alineamiento con la enseñanza secundaria, y sus requerimientos de buena expresión oral y escrita. A ello luego se añaden criterios de empleabilidad para que los futuros médicos puedan elegir su futuro con mayor fundamento.

Lafuente Sánchez echó de menos que no se aplique el mismo conocimiento del funcionamiento del cerebro humano del neuromarketing a la enseñanza de la Medicina, y la docencia en general. Sobre todo si se tiene en cuenta, reflexionó, que el aprendizaje humano siempre es espiral y nunca lineal, como por otro lado presuponen los planes de estudios.

Jesús Corres González

Peso creciente de la bioética

El jefe de estudios del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Jesús Corres González, se detuvo en la etapa formativa a los residentes, con atención a unas competencias huérfanas en los programas de formación especializada, que él prefirió llamar “esenciales”, tal como fueron rebautizadas en la comisión de especialidades, celebrada en 2016.

Para introducirse en este territorio, el ponente citó la adaptación que hacen las unidades docentes de los hospitales del programa publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), a partir del texto que redacta el consejo de cada especialidad clínica.

En relación con las competencias transversales, comentó Corros González la heterogeneidad que se observa en los planes de alergia y aparato digestivo, entre otros, con inclusión de seguridad del paciente y comunicación. Además, añadió la gestión clínica y la bioética en Oncología, presente en 26 planes de estudios, mientras que en los programas de cirugía tiene peso la citada bioética y la investigación.

José Antonio Gutiérrez

Ginecología y Enfermería

De igual modo, destacó los aspectos bioéticos de la especialidad de Obstetricia y Ginecología, recogidos en su plan válido desde 2009, con recorrido que va desde la prematuridad a la interrupción del embarazo.

Sumó también Corros González referencias a competencias sobre gestión clínica y seguridad del pacientes en las especialidades de Enfermería: Familia, Salud Mental, matrona, Geriatría y Pediatría.

Resumió el ponente su discurso con las 12 competencias esenciales, que van desde el manejo de fármacos a la gestión clínica y de la calidad, los aspectos legales, los valores, el trabajo en equipo la comunicación clínica, la investigación, el manejo de la información clínica y la docencia.

Emilio J. Sanz Álvarez

Instrumentales, interpersonales y sistémicas

El director del departamento de Medicina Física y Farmacología de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de La Laguna, el catedrático Emilio J. Sanz Álvarez, abordó la problemática de las técnicas y recursos para la enseñanza de las competencias huérfanas.

Para ello, habló de competencias necesarias, y no sólo huérfanas o esenciales. Este catedrático las distribuyé en tres bloques: las instrumentales, interpersonales y sistémicas, donde estas últimas hacen posible el trabajo en equipo y el liderazgo.

Dentro del primer trimestre del Grado de Medicina en la AELHCA, informó de que se genera un portafolio, se organiza un foro de discusión y se participa en algo parecido a un cinefórum. Además de comentar episodios de las series House o Anatomía de Grey, en su vertiente bioética, mientras que profesores veteranos visitan a los alumnos de segundo curso, con lo que se enriquecen los contenidos de historia de la Medicina, previamente administrados. Al generarse un alto número portafolios, se pide ayuda a 15 profesionales sanitarios, entre médicos y enfermeros.

En el segundo semestre, se recurre a la actuación actoral para simular casos de comunicación con el paciente y se ve en grupo la película ‘Amor a la vida’, que es excelente, según Sanz Álvarez. Finalmente, la AELHCA también dedica una formación bien diseñada, según el ponente, a la Farmacología Clínica, mediante un wiki con 40 fármacos esenciales para 20 enfermedades, además de las urgencias y los cuidados intensivos.

Sanz Álvarez describió también los casos clínicos según el método Flipped Classrom, o de clase en volteo, junto al uso de tiras cómicas de la brillante médico e ilustradora, Mónica Lalanda, colaboradora de Acta Sanitaria.

José Antonio Sacristán

La tecnología como motor de cambio

El director de la Fundación Lilly, el doctor José Antonio Sacristán, recordó el lema de la jornada, ‘Vanguardia en Educación Médica: ¿por dónde avanzar?’, como postulado inicial destinado a conocer el papel de la tecnología en  la educación de los médicos del futuro.

Con ese propósito, Sacristán coordinó la mesa sobre nuevas tecnologías en la educación médica. Resaltó de la misma la oportunidad de conocer el cambio que suponen los nuevos medios y su poder transformador del mundo.

Como muestra de ello, citó los sistemas de simulación que revolucionan en la actualidad la formación de la medicina y la docencia basada en tecnologías emergentes. De los tres ponentes de la mesa, Sacristán elogió su alta especialización y su visión panorámica sobre sus respectivas áreas de interés profesional.

Salvador Espinosa Ramírez

Arte de simulación

El instructor de simulación clínica del Programa ECRM de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Salvador Espinosa Ramírez, aclaró que la simulación es una técnica y no una tecnología en sí misma.

Desde el principio de proceso educativo evolutivo basado en competencias, el ponente afirmó que sus características principales son el foco en el estudiante y la orientación a resultados. A lo que sumó los derechos de los pacientes y los requisitos de entrenamiento para los futuros médicos, con las dificultades que plantean la presión asistencial y los cambios que sacuden el sistema asistencial.

Espinosa Ramírez, que reconoció que el primer tacto rectal que hizo fue tan traumático para él como para su paciente, también advirtió que fallecen en Estados Unidos cada año 44.000 personas por errores humanos de los profesionales sanitarios. Por lo que recomendó a los facultativos un adeucado nivel de autocrítica para admitir los propios fallos.

Suficientes simuladores

El ponente puso a todo el auditorio en pie, para darse abrazos de seis segundos, como ejemplo del trabajo de inteligencia emocional que conviene hacer con los alumnos de medicina. E, igualmente, citó la andragogía, como educación para personas adultas, y el esquema de Kirkpatrick y sus cuatro niveles de simulación, que parten del planteamiento básico, siguen por el comportamiento y llegan a los resultados. Sobre estos últimos afirmó que los metaanálisis no son concluyentes, pero sí permiten entrever que la simulación mejora de la práctica clínica, aparte de la propia formación, además de ofrecer valoraciones muy positivas por parte de los alumnos en las encuestas de satisfacción.

El también responsable del Centro de Simulación Clínica Avanzada de la Universidad Francisco de Vitoria estimó como adecuado el número de unidades con simuladores que hay en España, aunque también admitió que están infrautilizadas en algunos casos.

Juan Antonio Juanes Méndez

Realidad virtual y aumentada

El profesor titular del departamento de Anatomía e Histología Humanas de la Universidad de Salamanca, el doctor Juan Antonio Juanes Méndez, disertó sobre la educación médica basada en las tecnologías emergentes.

Para ilustrar sus tesis citó las técnicas de tomografía computerizada destinadas a enseñar los misterios del cuerpo humano y, si es necesario, realizar impresiones 3D, con finalidad docente.

Como su compañero de mesa, también Juanes Méndez también habló de simuladores, aunque en su caso se ciñó a los que se pueden usar en ordenadores, además de atlas de anatomía interactivos, que permiten estudiar las partes del cuerpo desde todos los ángulos.

De la misma forma, y como director del Grupo de Investigación VisualMed Systems, Juanes Méndez explicó una experiencia muy interesante sobre bloqueos anestésicos regionales. Y se detuvo en la realidad virtual y aumentada, cuyas gafas ya ofrecen a precios muy económicos, sin olvidar la visión estereoscópica de 360 grados, al tiempo que ilustró a los presentes sobre la auscultación cardíaca virtual.

Álvaro Castellanos Ortega

Cuestión de confianza

Por su parte, el director del Área de Medicina Intensiva del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, Álvaro Castellanos Ortega, trató sobre la tecnología aplicada a los sistemas de evaluación. Un marco en el que incluyó el portafolio e-MIR, que obtuvo el premio de la cátedra Lilly-UCM de educación médica en 2017 y que consiste en un depósito de información sobre el crecimiento formativo del residente. En él, incluyó los hitos acreditados y actuaciones como canalizaciones de vías centrales o la reacción ante shock sépticos.

A la hora de realizar evaluaciones, el ponente expuso las reticencias que suelen encontrar en el medio sanitario, aunque resulta fundamental hacerlas para conocer la calidad de la formación. Dentro de la cual situó el modelo Mini-Cex, de evaluación formativa, con inclusión de observación directa de desempeño formativo.

Como experiencia de éxito, citó el software Cobatrice, realizado gracias a más de 500 intensivistas, y asociaciones de pacientes de toda Europa, en el que se incluyen 111 competencias que habilitan al intensivista para trabajar en cualquier país del espacio comunitario.

3 Comentarios

  1. Rafael Pacheco Guevara says:

    Algunos llevamos muchos años repitiéndolo: en lo que concierne a la medicina, la evidencia (datos científicos) necesita de la conciencia (valores éticos).
    ¡Sin ética, no es medicina!
    La constante dualidad del arte y la ciencia, hoy es: evidencia científica+conciencia humanista.

  2. Se abordó tanto le enseñanza de la Medicina en el grado como en las especialidades (M.I.R.) e incluso la formación continuada. Interesante reunión por la gran participación de centros formativos de todo el territorio nacional.

Deja un comentario