Política y Sociedad Advierte el último informe de Audita Sanidad

Financiación insuficiente y deuda pública desbocada atenazan la Sanidad madrileña

El informe ‘Resumen ejecutivo del proyecto de Presupuestos de la Consejería de Sanidad en 2018‘, presentado por la asociación ciudadana ‘Auditoría Ciudadana de la deuda de la Sanidad‘ (Audita Madrid), concluye que una financiación insuficiente y una deuda pública desbocada atenazan la Sanidad madrileña.

Juan Luis Ruiz Giménez

Instrumento de sometimiento

El portavoz de Audita Madrid, el doctor Juan Luis Ruiz Giménez, explicó que la asociación a la que representa ha cumplido cinco años de trayectoria desde 2013, año en el que un colectivo de ciudadanos, con distintos perfiles profesionales, se unió frente al problema de la deuda en el ámbito asistencial, entendida esta como un instrumento del sometimiento de la Sanidad, paralelamente a fenómenos como la corrupción.

José Luis Ruiz Giménez defendió que es esencial conocer el destino del dinero público, especialmente en temas sanitarios. En el caso de la Comunidad de Madrid, encontró aún más necesario que nada saber, en primera instancia, si se puede hablar de suficiencia en la financiación, o no; con interés también en conocer si el Gobierno regional refuerza con sus cuentas, o al contrario, la Sanidad Pública, y qué dinero va al sector privado, así como si se detraen recursos para los servicios sociales.

El portavoz informó de que el presupuesto total de la Comunidad de Madrid para el ejercicio 2018 es de 21.634 millones de euros, con 7.870,5 millones de euros de ellos destinados a Sanidad, un 36,4 por ciento. Y añadió, como peculiaridad, que dicho presupuesto general reserva para el capítulo de deuda pública un 13,9 por ciento.

Ruiz Giménez sentenció que el presupuesto sanitario proyectado para esta comunidad autónoma es claramente insuficiente, que dispara la deuda pública regional y que sostiene un modelo centrado en los hospitales, con una Sanidad concertada con el sector privado en un 17,5 por ciento, muy por encima del resto de regiones.

Vicente Losada

Desviaciones contumaces

El también portavoz de Audita Madrid, el economista Vicente Losada, advirtió de que los 7.870,5 millones de euros proyectados para 2018 serán menos de los que se gastarán probablemente al final. Respaldó su tesis por las desviaciones anuales que se dieron hasta 2016 y que se pueden calcular en 440 millones de euros cada ejercicio por parte de la Consejería de Sanidad del Ejecutivo autonómico, al tiempo que se encubre, según su criterio, la caída de recursos destinados a este fin.

Para este economista, este comportamiento contable demuestra que no hay voluntad en la cartera sanitaria de la Administración madrileña de hacer un presupuesto realista, ya que para 2018 apunta 195 millones de euros menos de los que se gastaron en 2016.

Precisó también Vicente Losada que el gasto sanitario público por habitante en la Comunidad de Madrid es de 1.224 euros por persona, solo por delante de la última comunidad autónoma: Andalucía; y muy lejos de la región líder, que es el País Vasco, con 1.669 euros por ciudadano al año; con lo que la madrileña gasta en Sanidad muy por debajo de lo que le correspondería por su nivel de pujanza económica, que es similar a la de la comunidad vasca.

Insuficiencia y precariedad

Denunció Losada que la Comunidad de Madrid solo dedica el 3,7 por ciento de su PIB regional a Sanidad, frente al 5,5 por ciento de la media de todas las comunidades autónomas. De esta manera, ese trozo de “tarta” destinado a Sanidad es intencionadamente insuficiente, aunque la región dispone de recursos sobrados para incrementar esa partida presupuestaria.

En el reparto por capítulos, el presupuesto sanitario madrileño se distribuye en un 44,2 por ciento dedicado a gastos de personal, un 36,2 por ciento para gastos en bienes corrientes y el 14,2 por ciento para transferencias corrientes. Todo ello con el agravante de que las cifras para sufragar el personal sanitario, contabilizado en 77.000 empleados y profesionales sanitarios, arrastra una precariedad del 35 por ciento.

Identificó también este portavoz que el 66,5 por ciento del presupuesto sanitario va para atención especializada, frente a un dudoso 24,7 por ciento reservado a Atención Primaria, un dato engañoso este último, según él, porque incluye la receta médica comunitaria, que dejaría el presupuesto final de Medicina de Familia en un 10 por ciento, igualmente inferior a la media autonómica, que se sitúa en el 15 por ciento. Ello con un presupuesto para recetas próximas sobre los 1.000 millones de euros y con más de 800 millones de euros para Atención Primaria no farmacéutica.

También tachó Losada de ridículo el presupuesto para Salud Pública en la Comunidad de Madrid, que se reduce al 1,2 por ciento para 2018, como muy flaco apoyo a la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad.

Esperas y hospitales

Respecto al plan integral para reducir las listas de espera, y su algo más de 61,5 por ciento de incremento presupuestario, aseveró este ponente que es insuficiente o se gasta mal, de forma que el incremento entre 2017 y 2018, de aproximadamente 10 millones de euros, un 19,4 por ciento más, resultan inútiles.

El informe ‘Resumen ejecutivo del proyecto de Presupuestos de la Consejería de Sanidad en 2018‘ muestra igualmente una infra presupuestación de los hospitales madrileños de la red pública, observada en 11 de ellos, que supuso una reducción de 600 millones de euros en 2016, en lo que definió como “espejismo” presupuestario. De esta forma, dudó abiertamente del incremento superior al 3 por ciento para atención especializada que recoge el presupuesto de 2018, fijado exactamente en 3.134.680.973 euros.

Sobre el modelo PFI

Respecto a los siete hospitales madrileños con modelo PFI de tipo cencesional, Losada explicó que reciben un incremento del 5,1 por ciento en 2018, con una suma total anual de los cánones para los siete hospitales de 166.280.320 euros. Cánones que se destinan a fondos de inversión, “buitres”, como el holandés DIF y el británico LIBP. En el primer caso, por parte del Hospital Puerta de Hierro y el Hospital del Sureste (Arganda); y en el segundo, por parte del Hospital del Sur (Parla) y el Hospital del Henares (Coslada). De igual modo, aludió a estudios que argumentan que el modelo PFI, importado del Reino Unido, supone un gasto al final del periodo contratado, multiplicado por seis o siete veces el coste de construcción de las infraestructuras sanitarias.

Se detuvo a continuación el representante de Audita Madrid en los cuatro hospitales de colaboración público privado (PPP), la Fundación Jiménez Díaz y el Laboratorio Clínico Central que creó el exconsejero de Sanidad del Ejecutivo regional, Juan José Güemes.

Detalló el portavoz que el presupuesto sanitario de la Comunidad de Madrid reserva para Quirónsalud, parte del mayor grupo privado europeo Fresenius, 609,4 millones de euros, lo que supone el 7,8 por ciento del total del presupuesto sanitario., mientras que la Fundación Jiménez Díaz también recibe un notable incremento, por el aumento de las derivaciones que recibe.

Menos presión fiscal

Observó también Losada que la presión fiscal en España era del 37,1 por ciento en 2007 y que, tras la crisis, se redujo hasta el 34,1 por ciento de 2016, lo que supuso una bajada de seis puntos hasta ese año, lo que podría suponer al presente 66.000 millones de euros, dejados de ser ingresarse en las arcas públicas.

Rechazó el economista la no aplicación del impuesto de patrimonio en la Comunidad de Madrid, que hasta 2016 dejó de recaudar cerca de 3.000 millones de euros, con beneficio únicamente para menos de 15.000 contribuyentes.

Fijó el portavoz la deuda de la región en 32.783.017 millones de euros, con incrementos anuales que contrarían el Artículo 135 de la Constitución española, modificado en 2011 por acuerdo de PSOE y PP, y por el que se debe priorizar el pago de la deuda por encima de cualquier otro concepto. Todo ello con un incremento de deuda en Sanidad del 13,4 por ciento para 2018, tan como adelantó Ruiz Giménez, al igual que en la autonomía también se falta al articulo 54 de la ley de Hacienda, 9/1990, que impide gastar más de lo presupuestado sin autorización especial.

La próxima crisis económica

Tal como afirmó Losada, la deuda de la Comunidad de Madrid se ha triplicado entre 2007 y 2017, con una subida de cerca de 11.000 millones de euros hasta, aproximadamente, 33.000 millones de euros, al final de ese periodo. Y advirtió también de la próxima crisis que se avecina para Europa, ya que todos los países, incluidos Alemania y Francia, están extraordinariamente endeudados.

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