Política y Sociedad Entrevista al presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas

Fernando Carballo (FACME): “Urge jugar el partido de Gestión Clínica con reglamento y árbitros”

El presidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), el doctor Fernando Carballo, asumió la Presidencia de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) con motivo del inicio del nuevo año y en sustitución del doctor Carlos Macaya, circunstancia por la que Acta Sanitaria entrevistó en su momento a este último y ahora lo hace a su sucesor, que sostiene que “urge jugar el partido de Gestión Clínica con reglamento y árbitros”.

Fernando Carballo

Fernando Carballo

Acta Sanitaria (AS).- ¿Cuáles son sus objetivos para su Presidencia en FACME?

Fernando Carballo (FC).- A modo de declaración de intenciones, lo primero y más importante es dejar claro que FACME, en tanto que es federación de sociedades científicas de las especialidades médicas reconocidas, se debe a los fines de estas sociedades y, por ello, su principal objetivo siempre va a ser poner en valor la misión conjunta de todas ellas y apoyar, en la medida que sea posible, a cada una de ellas dentro de un modelo armónico y colaborativo. Las sociedades científicas de FACME gestionan el conocimiento específico que corresponde a cada una de las especialidades. Este conocimiento se refiere tanto a la generación del mismo mediante investigación, como a su transmisión vía formación profesional y también, desde luego, a su aplicación promoviendo una práctica clínica de excelencia. Esta última vertiente es la de mayor impacto social, ya que los especialistas médicos tienen como actividad central proporcionar atención sanitaria de la mayor calidad. Dicho esto, es lógico que el principal objetivo de FACME para esta etapa siga siendo el principal de la Federación, es decir apoyar los fines de las sociedades científicas.

AS.- ¿Y de manera concreta?

FC.- Descendiendo a lo operativo, mantendremos todo el esfuerzo en conseguir que la toma decisiones en clínica se descentralice también en lo que se refiere al gobierno de las unidades clínicas. La denominada Gestión Clínica consiste en que se incremente la eficiencia consiguiendo los mejores resultados y, al tiempo, optimizando los recursos para obtener el mayor valor en salud. Esto es imposible si las decisiones de gestión siguen centralizadas. Además, sin duda, mantendremos y apostaremos por el modelo de integración profesional que significa el Foro de la Profesión Médica, pero no de una forma pasiva, sino muy activa, precisamente para, dentro del Foro, aportar esa vertiente clave de la tarea profesional que es la científico-técnica.

“Tenemos que estar a la altura de lo que se espera de nosotros en los temas más candentes e inmediatos”

Por eso, también es objetivo de FACME ser interlocutor obligado de las Administraciones en esta vertiente científico-técnica, al igual que los Colegios lo son en lo que significa el marco corporativo y los sindicatos en la defensa de los derechos de los profesionales. Sabemos que, además, la realidad se impone y tenemos que estar a la altura de lo que se espera de nosotros en los temas más candentes e inmediatos, todo ellos de gran transcendencia, como relaciones con la industria, modelos formativos y evaluación tecnológica, entre otros. En todos ellos, intentaremos ser marco de reflexión y debate para las sociedades científicas y motores de la puesta en valor de los valores que estas representan.

AS.- ¿Tendrá una línea continuista con respecto a los últimos años? ¿Qué novedades veremos?

FC.- La continuidad la da la institución y esa está garantizada. Las sociedades científicas son las mismas y, por tanto, las personas que están en ellas, al igual que las que estamos en FACME. Podemos aportar matices e impulso, pero nos desviarnos de nuestra misión principal. Pero, además, no hay nada en el trabajo ya desarrollado en FACME hasta ahora que sea incoherente o fútil. Las novedades serán seguir desarrollando el proyecto conjunto que representamos, incorporando esos matices e impulso. Y destaco lo de proyecto conjunto porque es imprescindible que sepamos comunicarnos bien entre todas las sociedades científicas y tener la máxima participación posible de todas ellas. Lo que hagamos tiene que ser lo que entre todos consideremos que debemos hacer.

AS.- Uno de los aspectos concretos es el Real Decreto de Unidades de Gestión Clínica. ¿Cuándo será una realidad? ¿Debe aprobarse tal y como se acordó con el Ministerio?

FC.-  Gestionar bien los recursos es una tarea consustancial a cualquier organización y es absurdo creer que para ello basta con hacerlo en los niveles macro y meso-económico. La vida diaria de las unidades clínicas es la que decide los resultados y la que consume los recursos necesarios para conseguir esos resultados. Por tanto, la Gestión Clínica es una realidad, la denominemos así o no, y su optimización pasa por facilitar la participación de los clínicos en ella. El clínico necesita formación en gestión, y en ello estamos, pero sobre todo necesita que se reconozca que su tarea no es la de ser fuerza de trabajo para un modelo organizativo definido con criterios centralizados y altamente variables.

“La Gestión Clínica es una realidad, la denominemos así o no”

La necesidad del decreto pasa porque tengamos un referente para el Sistema Nacional de Salud (SNS) que ordene y limite esa variabilidad, apostando por la descentralización. Siempre será difícil que la propuesta satisfaga a todos y, por eso, siempre habrá un margen amplio de inconcreción en sus definiciones. Pero urge jugar el partido de la Gestión Clínica con reglamento y árbitros que no sean arbitrarios.

AS.- ¿Qué opinión le merece la anulación de la Troncalidad? ¿Cuál debe ser el camino a partir de ahora en este asunto?

FC.- La Troncalidad es un valor siempre que se aproveche el continuo educativo en la formación médica (del Grado a la formación continuada del especialista). La sociedad necesita tener médicos que posean conocimiento transversal que de coherencia interna al sistema, de forma que la práctica clínica de cada especialidad sea un camino de optimización de la atención sanitaria global sin caer en una fragmentación o desconexión interna. Pero estamos hablando de compatibilizar la parte común con la específica de la formación de los especialistas y eso es difícil hacerlo con asunciones como la del coste cero que planteaba el decreto ahora suspendido en su aplicación.

carballo_facmeCreo que tenemos que aprovechar este momento más en buscar acuerdos que en profundizar en la disensión. Lo bueno es que los trabajos de definición de competencias, tanto troncales como específicas, no se anulan, sino que son una realidad de un trabajo necesario y aplicable sea cual sea el marco final. Lo teóricamente malo, que es la suspensión, debería ser sobre todo oportunidad, como decía, de búsqueda de consenso; menos que lo que parece que se anuncia por parte de algunos, de profundización del desencuentro. En la línea de la reflexión y de favorecer el entendimiento intentaremos estar desde FACME.

AS.- ¿Cómo valora el trabajo hecho por su antecesor, Carlos Macaya?

FC.- Mi valoración es máxima. No soy sustituto, sino continuador en el tiempo de su trabajo. Ojalá sepa estar a su altura.

AS.- ¿Por qué eligió a Antonio Zapatero como su sucesor?

FC.- Los cargos en FACME los elige la Asamblea de Sociedades. Lo que sí puedo decir es que me parece una elección muy acertada y oportuna. Conoce de maravilla lo que es FACME, es presidente de una sociedad de enorme peso y, además, reúne en su persona capacidad y conocimiento muy valioso, tanto en temas clínicos, como de gestión. Vamos, que estoy encantado, y seguro que trabajaremos juntos de manera muy coherente y eficaz, y que será un presidente que sabrá superarnos a los anteriores.

AS.- ¿Delegará más en sus compañeros de Junta Directiva en relación con sus responsabilidades al frente de la SEPD al tener que ocuparse ahora también de la Presidencia de FACME?

FC.- El modelo ‘delegativo’ y una actitud no ‘presidencialista’ no es sólo de aplicación a la SEPD en este momento, lo es también a la propia FACME. De hecho, más que delegativo, debe ser cooperativo. Pero sí, es lógico que retire parte de mi presencia y dedicación a la SEPD para entregársela a FACME.